abril 14, 2007

Titán.

Cuando tenía 15 años descubrí el mundo de las pesas. Comencé a levantarlas en el patio de las casas de mis amigos. Después de unas 20 sesiones, decidí inscribirme en el único gimnasio de toda mi vida; aunque he salido unas 3 veces, pero siempre vuelvo... como un “viralata”.

He visto pasar la vida de decenas de personas: amigos, compañeros, conocidos, desconocidos; gente que pasa un día de prueba, gente obsesionada con su físico, gente buscando promoción profesional; gente que a pesar de los años no sabe ejercitarse y no progresa; hombres y mujeres desde muy jóvenes hasta ancianos. Amor, odio, amistad, esfuerzo, compañerismo, ira, desilusión, fatiga, desafío, bondad, arrogancia, ánimo, excesos, etc. son algunos de los sentimientos vistos y vividos en aquellas cuatro paredes.

En esta Semana Santa reflexionando un poco, recordé que hace un año sufrí mi herida en el pie izquierdo; pequeña, pero bastante grave. Gracias a Dios, me quedó perfecto, gracias al consejo del doctor de no forzar mi pequeño pie de 11 ¾ pulgadas (“yaguas” les dice mi mamá) con ejercicios “peligrosos”. Bueno, con el ajetreo laboral del último mes, dejé de ir al gimnasio por unos 20 días. El Jueves Santo fui en la mañana, casi a despedirme, contando con que ya no tendría que torturarme en mi hora de almuerzo (son como 3 horas) y que tomaría ese tiempo para lo que es: descansar. Primero, le di a esos “hierros” como si me fuera a morir (estoy como un 10% mas fuerte desde el último año) no está mal, considerando las circunstancias. La verdad, solo pensaba en que era mi adiós a ese lugar que es parte de mi vida. No soy un adicto a los ejercicios, es mi estilo de vida de años (aunque mi barriguita no lo aparenta). Pero después de mi “accidentico”, pasé 3 meses sin poderme poner zapatos, imagínense un tipo “invulnerable” de más de 200 libras, cojeando como un minusválido; yo sé lo que se siente, y la palabra trauma le queda pequeña. En fin, me descuide bastante en este último año, por el ajetreo de vida… hasta ahora.

Siempre digo que Dios obra de forma misteriosa, cuando estaba en la caminadora ya para irme, bajé la mirada… y ahí estaba un jovencito “novato”, al cual había orientado un mes atrás en la ejecución de unos ejercicios de hombro. (También soy entrenador de novatos; me gusta ayudarlos porque a mí nadie me ayudo cuando comencé, tuve que aprender por mi mismo a sacar lo mejor de mí). Ese muchacho, de unos 18 años, sordomudo, estaba ahí tendiéndome la mano en señal de amistad. Y recordando, brega que me dio hacerlo entender las cosas; tantas vacuencias que sé y no he aprendido un idioma universal como el lenguaje de señas… eso lo tengo pendiente.

Luego de darle la mano me puse a pensar en lo vivido en ese lugar: recuerdo personas con vergüenza, a las cuales una simple sonrisa les abría las puertas de un nuevo mundo; jóvenes preciosas; personas arrogantes que no aceptaban ningún tipo de consejo; y claro, un viaje de “muertos” que creen que en 3 meses se pueden ver como “Hulk”. Sin embargo, ese muchacho, con su gesto, me ayudó a mí. Me hizo recordar el por qué hago lo que hago. Yo ni me recordaba de él, sólo lo recordé cuando hizo un sonido de gageo. Ironías de la vida.

Hace ya unos 3 años que voy a ejercitarme a eso del medio día, a pié desde mi casa, porque no me queda lejos. De blanco leche, ahora soy un “indiecito” en las partes más visibles, pero a orgullo. Yo soy al natural, libre de anabólicos o suplementos, levanto pesas para botar el estrés acumulado por mi oficio. Sin embargo, pese al “titanismo”, esa herida me recordó que soy de carne y huesos. Convirtió a un ser “invulnerable” en un ser humano. Como dije, pasé unos 3 meses como un minusválido, cojeando, cargando mi propio peso en un solo pie, sin poder ejercitar mis “canillas”. De 900 libras pasé a solo unas 500 en "prensa". Pero por suerte, podía manejar. Pero, en retrospectiva, sin esa herida yo no estaría en este blog hoy.

Ahora, de frente a la vida, he comenzado a ponerme en forma nuevamente, me dijeron que al año, podría excederme en mis ejercicios. Lo comencé a hacer el lunes (excederme). “Fueite” como dice mi sobrinito menor.

Las pesas y el Gym son un estilo de vida sano; me hace sentirme bien con ese PODER que se siente al llegar a donde he llegado: si han visto los 4 fantásticos cuando “la mole” choca al camión… se siente así: indestructible. Aprendí hace años sobre suplementos y rutinas, por lo que ahora voy a inventar un poco con mi “carrocería”. Yo no beberé nada raro; nunca lo he hecho, y no lo haré ahora que estoy más “viejecito”. En par de meses trataré de ver los resultados.

Por muchos fines de semana tranquilos; que viva la vagancia... ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja…

9 comentarios:

PALIta...una de cal, una de arena dijo...

HOLA!!
Llegué primera!! ja ja ja.

PALIta...una de cal, una de arena dijo...

Te re entiendo con lo de tu gimnasio y las pesas...es lo que me pasa con el patinaje!!!
Cuando patino me siento IMPARABLE...el viento en la cara y lograr cosas que jamás pensé que podría...y más a esta edad!!!

Somos dos viejitos piolas!! ja ja ja!!!

Un beso y vivan los FINES DE SEMANA TRANQUILOS!!! Vagancia a full.
Palita

Ah! Ya estoy preparando la nueva coreogradía para la próxima exhibición de patinaje artístico, con la música de Flashdance (para que se note lo viejita que soy!!!)

Fran dijo...

Hola Pali, bienvenida. Espero que la familia aventurera haya disfrutado de su descanso.

El tiempo vuela Pali, pero no es en vano. La historia se sigue escribiendo...

"She's a maniac, maniac on the floor..." recuerdo que a mi hermana mayor le encanta esa película y cada vez que la repiten en VH1 se pone a cantar como loca. Es un clásico y la verdad que el ritmo es excelente, suerte con la exhibición. Somos jóvenes de espíritu...

Joss dijo...

-Hola, pase usted.
-Hola doc
-En qué puedo ayudarle.
-Mire doctor, tengo 60 kilos extras, no tengo ánimo de
levantarme en las mañanas pero cuando me levanto después que
desayuno me acuesto en la hamaca y ya me siento mejor.
-Tómese una de estas al día y todas las mañanas irá usted a dar
una vuelta por la avenida central, hágalo por tres meses y luego
vuelva aquí.

Al día siguiente el paciente se toma la pastilla se viste muy
atléticamente, se monta en su coche y da una vuelta por la
avenida central y al llegar a su casa dice;

-uf, lo que hay que sacrificarse por la salud física.

DTB

PD: Vagancia no significa lo mismo para todos.
:-D

Ferípula dijo...

Bueno, por fin se te puede imaginar minimamente!
Debería traducirlo en kilos (tarea para el hogar...1 libra equivale a...? )

Un 11 es un pie grande? Acá se numera diferente. Blanquito????

Ja!!! Yo te imaginaba bajito, moreno (como muchos dominicanos, no?) y sí, muy inquieto.

No dejes el Gym. Yo dejé después de mi problema en el pie derecho, pero también debo volver.
Las pesas no me gustan, porque como soy fibrosa se me marcan los músculos y parezco un hombre. Cuando era chica me daba vergüenza! Me decían "patita de pollo"...jaja!!!
Así que trataba de no hacer gimnasia, aunque en una casa con escalera era imposible.
Me encantaba el handball. Eso sí era fantástico!!! El vóley, la natación.

Tengo que volver al gimnasio, por lo menos para darle a la cinta y a la bicicleta!!!!
UF! Ya me cansé de solo pensarlo!

Fran dijo...

Ja,ja,ja… estuvo muy bueno Sensei. Imagínate este caso:

El hombre va al doctor y éste le dice: “Usted es un adicto a los ejercicios”. “En vez de ir corriendo al trabajo tome su auto y vuelva en una semana”. Al día siguiente llega el hombre indignado y fatigado al consultorio y le dice al doc: “jamás volveré a llevarme de su consejo”. Y el doctor le pregunta ¿Por qué?: porque trabajo en la cima de una colina, mi auto pesa unos 2,700 kilos… y se me hace difícil empujarlo colina arriba. ¿Se entendió? jajajaja... loco.

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Hola Ferip. A ver, seis pies de altura, piel clara, cabello negro (un poco deforestado y con unas 30 canas, producto de mi profesión), cuerpo mesomorfo: enorme espalda, piernas, pectorales, gemelos, bíceps y hombros. Algo así soy. Peso unos 100 kilos, aunque mi pectoral es mayor que mi barriguita (según yo, es mi medida para gordura). Mi pie parece una chapaleta: calzo de 44 a 46. Y con mi esfuerzo espero rebajar unos kilitos por salud, no por "bulto".

Y tu, Ferip, anímate a ejercitarte. Yo lo hago por salud, y por eso lo recomiendo. Se ayuda al cuerpo y a la mente. Por eso no lo dejo.

Ferípula dijo...

Pero...el Increíble Hulk...no era verde????


jajaja!!!!
Tarea para el hogar: 6 pies equivalen a ....centímetros.
Si tenés 6 pies, necesitás tres pares de zapatos...
Ya te estás pareciendo a una oruga.
Mejor no te pregunto más! Suash!
:)))))))))))))))

Ferípula dijo...

La última: Fran es de
1. Francisco
2. Fransuá
3. Francois.
4. Franco
5. Fran a secas.


(::::::Ö

Esta es la oruga de tu retrato.

Fran dijo...

Jajajaja...Wendy, me llamo Francisco y mido 183 cm (1.83mt).