julio 23, 2007

Está lloviendo...


Bajo el dulce sonido de un aguacero torrencial en la Capital de esta isla caribeña, me topé con estas palabras, y como por ahí viene el Día de los Padres:

Los límites de ser Padres.

"Te di la vida, pero no puedo vivirla por ti;

Puedo enseñarte muchas cosas, pero no puedo obligarte a aprender;

Puedo dirigirte, pero no siempre estaré para guiarte;

Puedo darte libertad, pero no responsabilizarme por lo que haces con ella;

Puedo llevarte a la iglesia, pero no puedo obligarte a creer;

Puedo instruirte en lo malo y lo bueno, pero no puedo decidir por ti;

Puedo comprarte un traje hermoso, pero no puedo hacerte hermoso por dentro;

Puedo ofrecerte consejos, pero no puedo ponerlos en práctica por ti;

Puedo darte amor, pero no puedo obligarte a aceptarlo;

Puedo enseñarte a compartir, pero no puedo forzarte a hacerlo;

Puedo hablarte del respeto, pero no te puedo exigir que seas respetuoso;

Puedo aconsejarte acerca de las buenas amistades, pero no puedo escogértelas;

Puedo educarte acerca del sexo, pero no puedo mantenerte puro;

Puedo platicarte acerca de la vida, pero no puedo edificarte una reputación;

Puedo decirte que el licor es peligroso, pero no puedo decirte “no” por ti;

Puedo advertirte acerca de las drogas, pero no puedo evitar que las uses;

Puedo exhortarte acerca de la necesidad de tener metas altas, pero no puedo alcanzarlas por ti;

Puedo enseñarte acerca de la bondad, pero no puedo obligarte a ser bondadoso;

Puedo amonestarte en cuanto al pecado, pero no puedo hacerte una persona moral.

Puedo explicarte cómo vivir, pero no puedo darte Vida Eterna.

Puedes estar seguro de que me esforzaré hasta el máximo por darte lo mejor de mí, porque te quiero. Pero lo que hagas de tu vida, dependerá de tí. Aun cuando siempre esté junto a ti, las decisiones las tomarás tú. Solo le pido a la Vida que te ilumine para que tomes las correctas. Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama".
San Agustín

Cada día que pasa de mi vida, busco aprender algo, por más pequeño que sea. Sin embargo, lo que menos busco es conocimiento. Una persona no puede ser valorada por lo que sabe o piensa. El valor de las personas radica en su sentir, en su forma de ver las cosas por encima del Saber. Aquí radica la diferencia entre el “algo” y el “alguien”. Cuando valoras a una persona por aquello que sabe o por su modo de pensar o hablar, no valoras a esa persona, valoras a un objeto que te sirve o te satisface en algo, como la sed de conocimiento o una nueva visión del mundo.

La misión de un padre es enseñarles a sus hijos a ser PERSONAS. No es cuestión de ser un Santo, de ser un Genio, ni de buscar equilibrios en la vida. Se trata, simplemente de orientar más o menos a nuestros hijos de cómo será el camino que ELLOS mismos tendrán que descubrir. Cada cual hace con su vida lo que quiere, más pocos llegan a querer la vida por lo que hacen. Solo TU decides el camino.

"Caminante, no hay camino; se hace camino al andar".

7 comentarios:

Waipu Carolina dijo...

Hola Fran,
Qué bello escrito, lo había leido hacía mucho y me gustó reencontramelo! Puedo compartirlo con mis alumnos? dejas que lo copie?
Gracias por pasar por nuestro blog y estaremos en contacto

Un abrazo

Fran dijo...

Hola Carolina. Claro que puedes tomar lo que desees de todo este blog. No tienes que pedirlo. Espero que sea de ayuda para alguien, esa es la idea.

Waipu Carolina dijo...

gracias Fran!!
Pasa por nuestro blog para que participes con una frase, ok

un abrazo

Waipu Carolina dijo...

Crees que puedes mandarme un día que tengas tiempo ese escrito sobre los hijos a mi correo. carolsenan@hotmail.com o sería mucha molestia? es que tengo alumnos y me gustaría pasarselo a los padres que no miran el universo de los blogs, lo imprimiré.

Un gran saludo, y perdona

Fran dijo...

No es problema Carolina; pero solo debes copiar/pegar el cuerpo del mensaje en tu mail y reenviarlo. Si no puedes, me avisas y te lo mando por correo.

Ferípula dijo...

Tal vez lo feo sean las ausencias.

Uno se acostumbra a los tropezones, y de adulto potencia todo, recicla, aprovecha, piensa.

Cuando se es niño es incomprensible. Las caricias, como bien decís, Fran, hubieran cambiado la historia...tal vez, en una fiesta. Gracias por tus palabras.


Acá también llueve... y al mirar atrás, se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sólo estelas en la mar.

Los padres nos dan raíces... y alas.

Fran dijo...

Ferip, no hay nada ausente si se lleva en el corazón. Lo has dicho, lo que somos hoy se debe en gran medida a nuestro pasado; pero lo que seremos mañana depende exclusivamente de lo que seamos HOY.

No te preocupes por la historia que fue; preocupate por escribir la historia que "será"... esa es la verdaderamente importante.

"Nunca olvides de dónde vienes, o jamás sabrás a dónde vas" Lo dijo ese gran, magnífico y humilde sabio multiple y sencillo: yo.

Hoy haré un post sobre esto... si puedo.