febrero 09, 2009

Una oportunidad.

La vida es una oportunidad única e irrepetible… y está llena de oportunidades. Cada mañana al levantarnos, nos miramos a los ojos frente espejo; y yo me pregunto: ¿Qué tan sinceros somos con nosotros mismos? ¿Qué tanto importa lo que sentimos, y no manifestamos a los demás?

Mientras crecemos, vivimos. La vida nos va forjando una coraza por dentro, cuya única función es protegernos de las cosas de fuera. Algunos le llaman madurez, otros experiencia, pero lo cierto es que las cosas que vivimos nos marcan las pautas a seguir en lo adelante. He leído y escuchado a muchas personas predicar la misma idea: “nunca demuestres lo que sientes en verdad; si lo haces, saldrás lastimado (a)”… y lo siento… yo no creo en eso.

El dolor y el sufrimiento son parte de nuestra vida, desde que nacemos hasta nuestra muerte. Negar lo que sentimos es negar una parte de nosotros; y si bien debemos sopesar las cosas antes de tomar una decisión, siempre he sido partidario de que lo único que debemos tomar en cuenta es si creemos que es lo correcto. Y la pregunta vendría siendo: ¿no eres sincero (a) contigo mismo (a) por temor… a ser feliz?… a vivir?... a compartir?

He visto muchos amores (parejas familia, etc.), y muchas amistades perderse por un simple silencio. He visto guerras que podrían acabar en cinco minutos durar meses, porque nadie se atreve a dar a torcer su brazo. He visto litigios durar décadas por simple rencores de infancia; y como siempre, lo único que me pregunto es: ¿por qué los seres humanos somos tan estúpidos? Dejamos pasar las mejores cosas de nuestra existencia por meras idioteces como el orgullo, el rencor, la envidia y la ira.

No se trata de quién o qué somos, ni se trata de las circunstancias. Esto de vivir es sencillo: cuando veas una oportunidad, cuando el corazón se acelere por algo en lo que crees, cuando el tiempo se detenga en un solo punto: sencillamente tómala. Las oportunidades no se repiten, porque cuando repiten ya no son las mismas. Si sientes algo por alguien díselo; si quieres hacer algo, hazlo; si quieres decir algo, dilo. Porque te apuesto que lo peor que podrá suceder es que ese preciso momento en que lo hagas, sea el mejor recuerdo de tu vida.

Estamos en un mes dedicado al amor y la amistad. Un simple mensaje, una carta, una llamada y hasta una sonrisa, marcan una diferencia. Tomen este mes como excusa y a ese alguien olvidado háganle saber que su recuerdo está presente. La vida te trae las oportunidades, puedes tomarlas o perderlas. Tal vez no logres conseguir todo lo que quieras, pero tendrás lo que te mereces. Toma un minuto del resto de tu vida y hazte esta pregunta: ¿Cuál es mi excusa para llegar a donde quiero? Aquí y ahora, esta es tu oportunidad. ¿Qué esperas?

3 comentarios:

Pilar dijo...

me encanta leer tus post, cada letra se nota que viene de una persona extremadamente optimista, y me doy cuenta cuanta falta hace gente como tu en todos lados...
Que ganas de que estuvieras cerca y pudieras darme algun consejo de vida que me enseñe a ver las cosas un poco mas ligth a veces.

Fran dijo...

El consejo más sincero sería que confíes en tí misma y en lo que has aprendido. Nadie nos puede enseñar lo que debemos hacer con nuestra vida: por eso la vivimos.

Suerte.

.:*:. Ferípula .:*:. dijo...

...y a mí me encantaría que me escribas, qué me aconsejás?
:)