abril 30, 2009

La Vida en un Respiro.

Hace muchos años, tuve la oportunidad de ver a un verdadero maestro, forjando un sable japonés (katana)… él tenía unos 70 años de edad. El proceso comienza con simples rocas molidas, las cuales son aplastadas y fundidas a mano poco a poco, hasta elaborar 2 tipos diferentes de acero: Acero duro para el filo de la hoja, y acero blando para el cuerpo del sable. El primero, lo mantendrá siempre filoso; y el segundo, evitará que se quiebre con los golpes. Toma semanas de preparación solo para la etapa de la fundición y el trabajo completo puede durar más de un año. Todos es importante, desde elegir bien las rocas de las que se extraerá el metal, hasta la leña que avivará el fuego.

La vida es un arte, no una ciencia. El herrero toma un rectángulo de acero blando, y al rojo vivo lo corta casi en 2 con una cuña; dentro de éste, introduce la barra del acero más duro… y comienza a martillar de forma simétrica y constante, plegando cada vez más el metal: durante horas. Templa la hoja varias veces durante el proceso, verificando la simetría y pulcritud de cada golpe. Una vez obtenida una burda pero simétrica hoja de metal curvado, comienza el verdadero trabajo.

Para afilar una katana se usan piedras de amolar muy particulares, más valiosas que el oro en algunos casos. El forjador se sienta durante días puliendo cada capa del metal con piedras cada vez más finas y duras, hasta transformar ese pedazo de metal en una hoja “perfecta” capaz de cortar en dos un cabello humano, sin esfuerzo alguno. Pero, una vez creada la hoja, se inicia el verdadero arte: crear la tsuka, la tsuba y la saya (empuñadura, guardamano y funda). Algunas piezas tardan meses en ser terminadas, otras, hasta años. Pero el punto de estas palabras no es el sable japonés o katana, sino su forjador.

Cuando estudié la casta samurai, hace muchos años, me llamó la atención su forma de ver la vida. “La vida en un respiro”: sí, como en “El último Samurai”. Causa risa el pensar como un grupo de campesinos, siglos atrás, se dedicaba a perfeccionar su vida con cada respiro. Cultivaban la Ciencia y la Literatura, porque en esencia forjaban el arte de vivir. Siempre recuerdo a la sakura (flor del cerezo), tan imperfecta individualmente; pero tan perfecta en su conjunto.

Al ver todo el proceso de forja, al buscar comprender lo que hay en la mente de cada forjador uno se da cuenta de que no se crea un arma. La espada en sí misma es solo una hoja de metal; pero el valor en sí de este objeto radica solo en 2 cosas: el hombre que la forja y la mano del que la empuña. Así pasa en nuestra vida, nuestra existencia es un arte en movimiento, ya que la técnica para vivir se perfecciona cada día, en cada respiro. Todo depende de 2 cosas: nosotros y nuestras decisiones.

abril 22, 2009

Día de la Tierra.

Hace más de dos décadas, los Inuits notaron un cambio en la fauna de Groelandia; al mismo tiempo, la tala de árboles en la selva amazónica cobraba auge. Al principio se pensó que el problema de Groelandia se debía a la sobrepesca y a la cacería indiscriminada. Pero el problema era de dimensiones mayores. Debo decir que el fenómeno conocido como “Calentamiento Global” no existe, pero este efecto global tiene al menos ya: tres décadas, y en este post trataré de sintetizar mi aseveración.

Cada especie de nuestro planeta se ha adaptado dentro de su ecosistema, con un límite de tolerancia, así ha sido por miles de años y es lo que ha determinado la evolución de la vida en nuestro planeta. Relativamente, el equilibrio entre las corrientes oceánicas y la vegetación, han mantenido nuestro planeta estable desde la última era de hielo; sin embargo, las eras de hielo son la excepción, no la regla. Vivimos en una roca cuyo núcleo es metal fundido polarizado magnéticamente. A su vez, los polos de nuestro planeta están compuestos por hielo formado de agua dulce, y si bien el 80% de la superficie de nuestro planeta es agua, el otro 20% es lo que determina gran parte de la vida en este lugar al que llamamos Tierra.

El efecto global al cual me refiero, que es lo que estamos sufriendo, no se debe a un cambio parcial en el clima, ni a un calentamiento en la atmósfera. Ambos conceptos (calentamiento global y cambio climático) son el resultado de este efecto, originado en la desalinización oceánica. Parece tonto, ¿no?... pero no lo es, y la cadena, en esencia es la siguiente:

a) Toda la contaminación del planeta (gases) termina en los polos, esa concentración (por múltiples factores) derrite el hielo dulce, el cual termina en los mares.
b) La desalinización de los mares, genera a su vez un aumento en la temperatura de los mismos (la sal tiene un efecto térmico que rebaja el punto de fusión del agua), aumentando la temperatura del agua.
c) El aumento de la temperatura del agua produce un efecto dominó (en cadena) que no solo afecta la estructura misma del mar polar, sino los vientos polares (de ahí que haya nieve donde nunca ha nevado).
d) Esta cadena de alteraciones térmicas termina por afectar el curso de las corrientes oceánicas y por ende a los océanos, afectando a todo el globo.

Ahora bien, esto es solo una parte del problema. Cuando ha habido erupciones volcánicas masivas, nuestra querida Madre Tierra, se las ingenia de esta forma para estabilizarse, ya que, tal y como nos consta, a una mayor temperatura de los océanos, incentiva la creación de monzones gigantes, dirigidos a estimular la vida de las plantas que habitan sobre el 20% de la superficie de nuestro planeta compuesto por tierra: ¿Para qué? para que las nuevas plantas suplan la deficiencia que ha roto el equilibrio al consumir el C02 y producir oxígeno.

No me mal entiendan, la Tierra es un organismo vivo (macroorganismo), el hecho de talar nuestros bosques para cultivos; el hecho de nuestras industrias altamente contaminantes; los hornos de leña, los millones y millones de vehículos que circulan produciendo Co2;… eso no es nada. El chiste, es que este planeta, como ser vivo que es, tiene una función mecánica automática: se autoregula, de ahí los ciclos. Yo dudo que los seres humanos podamos destruirla, pero solo al borde de la destrucción es que los humanos comprendemos el valor de lo que poseemos. Quizás, en 10 años no hayan osos polares; quizás se adapten al cambio, al igual que todas las especies lo han hecho durante millones de años; pero hoy no es el día de las especies. Hoy es el Día de la Tierra, la tercera roca desde el Sol.

Y la pregunta es: ¿Qué haces tú para salvarla?

P.D. Por otro lado, debo decir, para cubrir otras variables, que nuestro planeta tiene un tercer movimiento, al parecer elíptico. Éste influye en la Rotación, lo que unido al cambio lento pero constante de la corteza terrestre... son otras variables que influyen en el tema; pero eso es otra historia. Larga vida a nuestro Planeta.