noviembre 12, 2009

Tiempo para...



Bueno, no puedo quejarme: en estos días he sacado tiempo (que no tengo) para escribir unos cuantos post... pero, debo acabar mi tesis. Tengo por delante unas semanas más de esfuerzo para ser LIBRE!!! Lo único que se interponen son unos cientos de páginas y una sustentación de criterios… yo no pierdo (tampoco arrebato).Creo que me irá bien.

La verdad, necesito vacaciones; ya estamos en la época navideña, y yo estudiando como un loco… sí, debo estar loco, no hay duda. Debí ser pelotero o futbolista… Ni quiero imaginarme cómo será el doctorado. Pero nada. Me ausento un tiempo para terminar mi tesis, y así completar este capítulo de mi vidaserán solo unas semanas sin Internet. Todo en bien de la $iencia, la educa$ión y el cono$imiento.

Señor, dame paciencia; y, mete tu mano por mí el día del Juicio Final (día de la sustentación de la tesis)… ya escribiré un post traumático sobre la tesis. Espero volver antes de Navidad; sino, ya saben. :)

noviembre 11, 2009

EL GENIO. (humor)



Me mandaron este cuento por correo, por cuestiones académicas; y, cada vez que lo leo, más me río... hahahhahahahahhahaha!!!!!!

El Genio.

Un hombre caminaba sin rumbo por un desierto, cuando encontró una lámpara en la arena. Al tocarla, ¡sorpresa! Se le apareció un genio, y le dijo: Soy un genio de un solo deseo, a tus órdenes.

Maravillado, aquel hombre solo deseó: ¡Quiero la paz en Oriente Medio! Vea este mapa: quiero que estos países vivan en paz! El genio mira el mapa y dice: Caiga en la realidad, amigo. ¡Esos países están en guerra desde hace más de cinco mil años! Y para decirle la verdad, soy bueno, pero no tanto como para lograr eso. Pida otra cosa.

Bueno, dijo aquel hombre: Yo nunca encontré a la mujer ideal. Usted sabe!!!... Me gustaría una mujer que tenga sentido del humor, le guste el sexo, limpiar la casa, lavar, planchar, que no sea habladora, que aprecie una bebida, que sea siempre fiel, gustosa, bonita, joven, cariñosa; y, además, que no le importe que yo no tenga dinero.

El genio suspira profundamente y dice: ¡Déjame ver ese mapa de nuevo!!!

Moraleja: Hahahahahahhahahahahahhahahaaahahah.

noviembre 06, 2009

Idilio.



Aquí, frente a este mar de recuerdos
Siento una grata curiosidad por ti
Me acompañas entre las notas del silencio
O quizás, ya estoy perdido sin ti

Bajo esta noble luna centellante
Solo escucho el sonido de las olas del mar
Mientras veo perplejo en tus pupilas brillantes
La historia de un amor... inmortal

Quién eres tú, mi amada musa
Y, qué será lo que quieres de mí
No sé, si perderme entre palabras, o si
Sucumbir ante la belleza que emana de ti

Tras la calma tenue de esta noche estrellada
Divaga entre sombras, la historia de un amor
Y aquí en esta orilla, sentado en la arena
Tan solo veo en ti, la raíz de un amor

No sé si serás tú la culpable de esta agonía
Pero ya tengo mi corazón puesto en ti
Y si al nacer el alba me pierdo en el olvido
Tan solo recuerda, aquello que te di.

Hoy he de entregarle a esta playa,
Un recuerdo etéreo de un dulce amor
Compartiendo entre copas con tu silueta
El lejano aroma de esta ilusión

Y si la vida te puso en mi camino
O quizás fue el destino, el que me acercó a ti
Solo debo decirte en unas pocas líneas
Que si hoy vivo: vivo por ti

noviembre 03, 2009

El Arbol de la Vida.



El amor es una magia que nos alimenta, en cada latido. Es como un toque de sal que, aunque arde en las heridas, resalta los demás sabores de la vida. No es tan solo una ilusión pasajera, es más bien la raíz que encadena a un sentimiento.

Lo cierto es que, de vez en vez, en el tarro de la soledad aparece un pequeño retoño llamado ilusión. Si lo cuidas con empeño, tendrás una pequeña planta que te enredará en un amorío; si la abonas de corazón, y con mucha paciencia de por medio: nacerá un amor. Será un amor imperfecto e inseguro, lleno de dudas y de errores. Por lo que deberás podar sus ramas con mucho cuidado y paciencia, para darle fuerzas al escuálido tronco; y deberás fumigar sus hojas con sinceridad, para alejar las plaga de la duda y la desconfianza. Si así lo haces, llegará un atardecer en tu vida en el cual te sentarás bajo una sombra de un frondoso árbol al cual muchos llamamos: felicidad. No hay raíz más fuerte que la de una ilusión que crece al tiempo con amor y respeto. Y llegará el momento en que ese árbol dará sus frutos: en parte alegría, en parte agonía, pero en ellos se centrará la alegría de vivir. Cambiarán tu mundo.

Al ver esa ilusión en retrospectiva, a través del tiempo: podemos apreciar que lo que nos dio la verdadera vida, aquello que nos hacía levantar cada mañana, y lo que nos empujó a querer ser mejores personas: no era una simple ilusión. Quizás era la agonía de encontrar la otra parte de tu ser, algo que llenara ese pequeño vacío que había en ti y que podía llenar alguien mas. Somos libres para amar, para sentir todo lo que nos brinda la vida y para vivir este tiempo tan único y especial. Cada forma de amar es única, irrepetible y sublimemente imperecedera.

Bajo aquel árbol, que cuidaste con tu tiempo; aquel al que le dedicaste una parte de ti hasta ver sus frutos: te das cuenta de que cada mañana es una nueva oportunidad para empezar todo de nuevo. No hay errores, solo experiencias. La vida es un ciclo perpetuo y abstracto de un sin fin de circunstancias que te han traído hasta aquí y ahora, y eso escapa a nosotros. Todo en la vida tiene su tiempo, incluso el verdadero amor. Para algunos, un mito; para otros, solo una vaga idea. Pero al margen de todos ellos, no hay duda de que todos buscamos algo más allá de una simple casualidad pasajera. Quizás no lo comprendemos, pero todo en esta vida pasa por una razón.

Y si miramos hacia atrás los tropezones que hemos dado, aquellos errores que hemos cometido, comprendemos que gracias a ellos podemos apreciar las cosas buenas que tenemos hoy; aprendemos a valorar lo bueno, aún en las peores circunstancias. Y así entendemos, que necesitamos todas esas experiencias negativas para crecer y poder seguir adelante en la vida, porque al fin y al cabo, somos seres imperfectos en la búsqueda de la constante perfección.

"El amor es como el agua: aunque se evapora, siempre vuelve a caer del cielo".