diciembre 30, 2009

El Tercer Baúl: Un Fin y un Comienzo.



No está demás adelantársele a la vida. Creo que es posible afirmar que no hay una forma correcta o incorrecta de hacer las cosas. Sencillamente, haces lo que debes de hacer para seguir adelante y llegar hasta donde puedes. Mi blog, el átic0, era un gran entretenimiento para mí. Digo “era”, porque una serie de factores (estudios, profesión, familia, amigos, etc), me llevaron más a mendigar por la escritura, que a escribir. Este blog, representa un ático, un elemento estructural bastante interesante y útil; pero, que se encuentra en decadencia tras el desarrollo de un mundo que no tiene espacios ni tiempo para recordar.

Lo que guardas en un ático, permanece resguardado en el tiempo. Este elemento, llega a ser el depósito de aquellos objetos de cierto valor emocional, cuyo valor sentimental impide a las personas deshacerse de los mismos. Y como el tiempo tiene sus pausas, me gusta referirme a los baúles, como un lugar para cada momento y cada recuerdo.

Este año casi termina, y debo decir que el 2009 ha sido un año interesante en muchos sentidos, aunque también ha sido muy intrigante. La humanidad ha tenido grandes avances, pero también, ha sufrido grandes reveses. Hay mucho por lo cual celebrar, pero mucho más para meditar. Este mundo necesita soluciones, no lamentos; y, necesita iniciativas, no críticas. En lo personal, yo termino este año con muy gratos recuerdos y metas cumplidas; en esencia, lo califico en un 8 de 10… siempre quedan asuntos pendientes y cabos sueltos.

Ya es tiempo de abrir un tercer baúl. Me hace falta escribir sobre cosas que hagan saltar mis neuronas con intrigas y retos, con posiciones y suposiciones; y, con recuerdos. Cada baúl trae consigo cambios en mis reglas. Si algo he aprendido en esta vida es a apreciar el valor de cada momento: único e irrepetible. No sé, quizás las personas no valoramos las cosas como deberíamos, pero qué se puede hacer. La forma de ver las cosas quizás no siempre es objetiva o acabada, pero hay que seguir adelante en este interminable camino.

Un tercer baúl en este 2010, implicará muchas cosas que aún debo resolver, pero esto se trata de mí. Son mis cosas, mis gustos y mis anhelos. Y la verdad, lo difícil es encriptar todo. No se trata solo de concentrar el esfuerzo para crear o para aprender, quizás, la odisea de esta vida no sea un reto tan sencillo de superar, porque: somos nosotros los que cambiamos a cada segundo. Escribir es un arte cuya única lógica es superar un objetivo; y, cuando ese objetivo versa sobre uno mismo, se hace más interesante la carrera para ver hasta donde llega nuestro espíritu. Nada más de esto importa, el arte de la escritura se disfruta por lo que es, no por cómo se hace, ni por su referencia. Así pues, le doy la bienvenida a este año 2010, y dejo abierto el tercer baúl de este átic0… un nuevo capítulo en esta historia.

P.D. Les deseo un Feliz y Próspero año 2010, lleno de la Gracia Divina; de Dicha, de Salud, de Amor y de Prosperidad. Felices Fiestas. 

diciembre 28, 2009

Clásicos de Navidad: Los Regalos.


Hoy día 28 de diciembre del 2009, aún me estoy riendo con la experiencia de este año relativa a los regalos navideños. Si ustedes han visto la clásica película navideña “Jingle All the Way” (1996), protagonizada por Arnold Schwarzenegger, sabrán que en la vida no todos los planes que hacemos funcionan como queremos al momento de comprar los “regalitos” (Ley de Murphy).

Bueno, digamos que hace unos años, yo era de los tíos responsables que compraba los regalos para mis sobrinos y sobrinas a lo menos, dos semanas antes; pero, el año pasado, el día 24 de Diciembre, yo fui el que abrió la tienda de juguetes, casi literalmente hablando; incluso, estaba adentro antes de que encendieran las luces y “corría” de un lado a otro en aquel local buscando a los “elegidos”. Recuerdo que aquel día, a los cinco minutos de haber entrado, y ya con las luces encendidas: las personas casi se mordían por comprar sus regalos… y siempre lo he dicho, hay de toda clase de locos en esta ciudad. Pero eso, es historia patria.

Modestia aparte, siempre he tenido muy buen gusto al momento de elegir obsequios; lo que me falta es ser millonario para ser un poco más espléndido. Pero nada, siempre he sabido elegir las cosas exactas en el momento apropiado… eso marca una gran diferencia. Y como elegir un obsequio es casi un arte para algunos, mis hermanas siempre me llevan a elegir los obsequios de mis sobrinos (que casi siempre son sensacionales, magníficos… y relativamente “baratos”). Bueno, esta tradición, la he vivido desde mi juventud y se ha vuelto una tradición navideña (el “Juidero” de Santa y el Niño Jesús); pero, la verdad, yo jamás pensé que llegaría al extremo de éste año 2009.

A nosotros los dominicanos se nos acusa de dejar todo para lo último (y con justa causa, no se queje) y yo, debo reconocer públicamente, que en este año: yo fui uno de los cientos de “locos” que el día 25 de Diciembre (en la mañana), estaban comprando los regalos. No es que sea algo tan tan “grande”, así. pero, demasiados compromisos profesionales y hogareños me impidieron salir antes; más en éste año, donde esta ciudad parece estar “Patas arriba”, entre un tránsito verdaderamente caótico y miles de personas de “Shopping”, como dice mi hermana menor. Lo que sucede es que yo soy detallista, siempre eso ha sido una virtud/defecto. Yo debo de ver, observar y descartar hasta obtener lo mejor… y sí, soy medio maniático en ciertos sentidos; pero, me gusta hacer muy bien las cosas.

Y bueno, siendo las 9:59 a.m., del día 25 de Diciembre del año 2009: yo parecía el portero de la tienda de juguetes. Ya tenía una hora esperando en el lugar, y cada minuto, llegaban más y más personas. Yo estaba calmado, sabía que iban a abrir la tienda (anuncio en el periódico... jajaja) y mientras esperaba, repasaba mentalmente cada tramo del establecimiento conforme al “empirismo juguetil” del año anterior (Me aprendo los lugares de las cosas, es una maña). El asunto es, que gracias a Dios, les hemos podido dar a mis sobrinos todos los regalos que han querido, y más; pero, ellos ya van creciendo y hay que razonar bien las cosas, descartando lo que ya tienen, lo que han tenido, y los que los demás les puedan dejar (a mis hermanas le paso eso hace unos años: tres Max Steel iguales a un solo niño (x2)). Yo, gracias a Dios, las pego todas. Pero, este año tuve una lección: le eché un ojo a un regalo perfecto para mi sobrinita, pero lo dejé un momento en el estante (15 segundos máximos, para ver otro)... y una señora LO TOMÓ (auch); y, mientras en mi mente repetía “no, déjelo ahí, siga buscando otra cosa” (aquel regalo era único que quedaba de su tipo), dicha señora dejó el futuro regalo de mi sobrinita chiquita y gordita encima del estante. Y, claro está, yo lo tomé más rápido que Flash (buajajjajajaj)… y, por cierto, le encantó a mi sobrinita, porque el juego en sí tenía muchas piezas: animales, muñequitas, bicicletas, vehículos, hamacas, arboles, Etc. Y le compré otro de la misma línea, aunque mas pequeño, para que completara la serie de las muñequitas esas.

Me pasé la tarde jugando con mis sobrinos varones. Y este año, por suerte, no tuve que ensamblar NADA. Solo me di cuenta de que un Helicóptero carísimo, con un control dificilísimo, al cual aprendí a pilotear en unos 3 minutos… lo habían ensamblado mal de fábrica. Pero, en ese caso, yo no acompañe a Santa a comprarlo (sus papás no se asesoraron del experto). La moraleja es: “No dejes para mañana, lo que puedes hacer pasado” Jajajajja… Creo que, me gusta vivir con la soga al cuello. Solo se vive una vez y hay que disfrutarlo: esta vida loca es maravillosa.

P.d. Mi regalo de Navidad aún no llega, y yo quiero que llegue pronto. Mi mamá solo me dijo que espera que yo no me corte un dedo "inventando", o que pierda un ojo. Tendré que comprar "regalarme" otros lentes de protección, los míos se me rompieron :(::::::

diciembre 21, 2009

La Magia de la Navidad.




Todo lo que conocemos es temporal y pasajero. A veces, nos toma toda una existencia el comprender algunas pequeñeces de este invaluable don al cual llamamos: vida. Es cierto, todo tiene un comienzo y un final, es la ley de la vida; pero, como siempre he dicho, lo importante es todo lo que sucede entre esos dos puntos.

¿Saben qué es lo mejor de perderse? Las cosas que encuentras en el camino y que jamás te imaginaste encontrar. Así es la vida, como una oveja con un cencerro sobre una empinada colina: La escuchas, la observas, la tocas y la sientes suave y cálida: pero no puedes controlarla... Y así llegamos a la Navidad, la cual es una época que nos arropa y nos llena de recuerdo y emosiones. Pero, me pregunto: si sacamos todos los elementos religiosos de la Navidad, ¿Habría Navidad?; ¿Qué celebramos en verdad?; ¿Será el Nacimiento de Jesús? ¿O la dicha de compartir con nuestros seres queridos? Creo, que la única forma de hacer honor al Nacimiento del Señor es compartiendo en familia, con nuestros seres queridos. Somos lo que somos gracias a quienes nos rodean; entonces, qué mejor tiempo para perdonar y para comenzar todo de nuevo que en esta época navideña.

La magia es una ilusión, no un truco; son cosas distintas. En la ilusión pones todo tu empeño y tu alma por proyectar lo que ves y lo que sientes, en algo o en alguien. Buscas alegría, felicidad, dicha, etc. Y, debo decir, que a mi: me ENCANTA la Navidad, en todos sus sentidos. Y, como ya sabrán, siempre he sido un buen “ilusionista”, por lo que se bastante bien lo que digo.

En esta época, soy de los que creen que el espíritu que se lleva dentro crea el ambiente idóneo para exteriorizar lo bueno que hay en nosotros. No se trata de un tiempo de regalos, de fiestas o de reflexión. Hay un tiempo para todo, es lo cierto; pero, lo verdaderamente importante es sencillamente COMPARTIR. Lo importante es recordar las cosas buenas que hemos vivido, y dar gracias a Dios por la vida que tenemos y por nuestros seres queridos.

Vale más una cajita de ilusión, que un costoso regalo sin amor. Esta vida no versa sobre cosas materiales. Nosotros disponemos del don mas preciado de todos: la vida. Y en este tiempo, celebramos su comienzo. Solo les aconsejo dos cosas: a) Tomen esta época como una excusa, y compartan con sus seres queridos; y, b) Vivan el momento, como si esta fuera su última navidad... traten de que sea la más hermosa.

P.d. Yo, sencillamente les deseo una Feliz Navidad a todos y cada uno de ustedes; y, espero que pasen su tiempo con sus seres queridos (aún sea en el recuerdo).

“Los únicos regalos que no se olvidan, son los que están incrustados en el corazón”.

diciembre 14, 2009

Trece Razones para Vivir.



Hoy me enteré que una amiga no está bien de salud. Recordé este viejo mensaje que casi todos hemos leido, pero que nunca está demás tener presente:

Trece razones para vivir.

1. Te quiero no por quien eres, sino por quien soy cuando estoy contigo.

2. Ninguna persona merece tus lágrimas, y quien se las merezca evitará hacerte llorar.

3. Solo porque alguien no te ame como tu quieres, no significa que no te ame con todo su ser.

4. Un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón.

5. La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener.

6. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa.

7. Puedes ser solamente una persona para el mundo, pero para una persona: tú eres el mundo.

8. No pases el tiempo con alguien que no este dispuesto a pasarlo contigo.

9. Quizá Dios quiera que conozcas mucha gente equivocada antes de que conozcas a la persona adecuada, para que cuando al fin la conozcas sepas estar agradecido.

10. No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió.

11. Siempre habrá gente que te lastime, así que lo que tienes que hacer es seguir confiando y solo ser más cuidadoso en quien confías dos veces.

12. Conviértete en una mejor persona y asegúrate de saber quien eres antes de conocer a alguien más y esperar que esa persona sepa quien eres.

13. No te esfuerces tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te las esperas.

Todo lo que sucede, sucede por una razón.

Gabriel García Márquez

Amiga mía, espero que recapacites y aceptes el tratamiento, deseo que luches con todas tus fuerzas y que te mejores… de corazón.