diciembre 06, 2010

Diferencias entre un amigo y un amigo Dominicano.


Mi hermana mayor me envío este mensaje, y yo lo comparto; pues la amistad, está mas allá del tiempo y del espacio.

Diferencias entre un amigo y un amigo Dominicano.

Un amigo es alguien que nunca te pide comida;
Un amigo Dominicano es la razón por la que organizas una comida.

Un amigo te pregunta cómo estás;
Un amigo Dominicano te dice que te ves bien, y te da un abrazo.

Un amigo llama a tus padres señor y señora;
Un amigo Dominicano llama a tus padres “mi viejo” y “mi vieja”.

Un amigo puede que nunca te haya visto llorar;
Un amigo Dominicano ha llorado contigo… por cualquier cosa.

Un amigo te manda flores y una tarjeta cuando estás internado en el hospital;
Un amigo Dominicano se queda a dormir en una silla, a tu lado.

Un amigo te pide algo prestado y te lo devuelve a los dos días;
Un amigo Dominicano te pide algo prestado y a la semana se olvida de que no es suyo.

Un amigo te ofrece el sofá de su casa para que duermas;
Un amigo Dominicano te brinda su cama, se acuesta en el suelo… y no te deja dormir en toda la noche conversando contigo.

Un amigo sabe unas cuantas cosas acerca de ti;
Un amigo Dominicano podría escribir un libro con las cosas que le has contado de ti.

Un amigo te lleva medicinas cuando estás resfriado;
Un amigo Dominicano te hace una sopa de pollo, te ayuda en la casa… y puede que hasta te haga “el avión” con la cuchara, para que te tomes la sopa y te mejores.

Un amigo toca a tu puerta para que le abras;
Un amigo Dominicano abre la puerta, entra y después te dice: ¡Ya llegué!

Un amigo te pide una taza de café;
Un amigo Dominicano pasa a la cocina, monta la cafetera, hace su propio café… y hasta le pide azúcar a una vecina si no tiene.

Un amigo puede serlo por un tiempo;
Un amigo Dominicano es para toda la vida.

Un amigo quizás ignoraría estas palabras;
Un amigo Dominicano se las pasaría a todos sus amigos, pues se siente orgulloso de ser DOMINICANO.

diciembre 02, 2010

Tempus.


Llega un momento de la vida en el que todo se resume en una sola palabra: tiempo. Más que una medida, es un valor perpetuo que nos indica el flujo de la energía que nos rodea. Este momento es único, finito e inmortal. Único, porque será irrepetible; finito, porque ya terminó; e inmortal, ya que perdurará en la memoria. Lo más cercano a la insolencia del tiempo lo describió William Faulkner en su obra “El Ruido y la Furia”. En el siguiente fragmento, el autor evoca el regalo de un reloj que pasó de abuelo a padre y de padre a hijo. Y es una realidad que generación tras generación acumulamos aquello que llamamos conocimiento. Este fragmento literario reza:

“…te entrego el mausoleo de toda esperanza y deseo; casi resulta intolerablemente apropiado que lo utilices para alcanzar el reducto absurdum de toda experiencia humana adaptándolo a tus necesidades del mismo modo que se adaptó a las suyas o a las de su padre. Te lo entrego no para que recuerdes el tiempo, sino para que de vez en cuando lo olvides durante un instante y no agotes tus fuerzas intentando someterlo. Porque nunca se gana una batalla, dijo. Ni siquiera se libran. El campo de batalla solamente revela al hombre su propia estupidez y desesperación, y la victoria es una ilusión de filósofos e imbéciles".

Mi abuelo materno tenía un reloj de cuerda. Aún conservo en mi memoria el recuerdo de verlo ajustando y escuchando el “tic, tic” para saber si aún funcionaba. Fue él quien me inculcó el hecho de que un hombre debe saber de todo para poder enfrentar las adversidades de la vida. Sin embargo, al margen de todas sus virtudes y enseñanzas, recuerdo su amor por la lectura. Puedes pasar tu vida leyendo y habrás aprovechado tu tiempo, pues conocerás lugares que nunca habrás de pisar porque, quizás, ya no existen y sabrás sobre cosas que jamás has imaginado, pero que podrán existir. Estaba en lo cierto, el tiempo es todo lo que tienes en la vida. Sin embargo, a veces, lo más importante es olvidarnos de el. No hay forma de ganarle al tiempo, lo que sí podemos hacer es aprovecharlo en las cosas que nos gustan.

P.d. Siempre creemos que quedará tiempo… pero el tiempo, nunca es suficiente.

noviembre 29, 2010

Clásicos de Navidad: El Arbolito.


Ya estamos en la época navideña: hace el típico “friíto” navideño. Está claro de que los dominicanos si pudiéramos vivir en fiesta los 365 días del año, lo haríamos. Eso lo heredamos de la cultura española.  Conozco personas que dejan su árbol navideño y sus cuchumil adornos durante muchos meses. Pero, eso antes no era así.

Cuando yo era un niño-adolescente, el “arbolito” era un árbol natural. Sí, un pequeño pino o un ramo frondoso y resistente que durara un tiempo más o menos razonable. Bueno, lo cierto es que para el Día de Reyes, el condenado siempre estaba amarillo y se caía a pedazos. Recuerde, le estoy hablando de un par de décadas atrás: no había arbolitos chinos por pipá (cantidades industriales) como estamos acostumbrados hoy en día. Bueno, la travesía comenzaba con ir a la finca de un amigo de mi papá, este loco tenía mas pinos que una reserva ecológica y siempre le regalaba a mi papá un pequeño árbol de pino, o en su defecto, una rama gruesa que sirviera a tales fines. El asunto comenzaba con la elección y el “corte” del condenadito pino (daba piquiña). Siempre recuerdo al “moreno”, un hombre alegre (y que le faltaban un par de dientes); él cuidaba esa finca y tenía un colín (machete) que parecía un sable japonés. Al parecer el condenado desconocía el hacha, pero cortaba el arbolito de pocos golpes. Una vez cortado el “Sanbolito” (Santa Cló dejaba los regalos debajo), teníamos que montarlo en la camioneta y rezar porque no se “desconchinflara” (destrucción total). Una vez en la casa comenzaba la “pelea”: había que emburujarse con el pino, desamarrarlo y ponerlo en un tarro lleno de piedras, arena y agua, para que se mantuviera perfectamente nivelado. Recuerdo que con el paso de los años, casi me partía la columna cargándolo, y siempre había que cortarle un pedazo, porque llegaba al techo. No lo niego, llegué a romperle un par de ramas… solo había que darle la vuelta.

Recuerdo que en aquellos años las bolas eran de cristal, y explotaban bien chulo… sí, aún recuerdo las heridas. Las luces eran de muchos colores: rojo, azul, verde, amarillo y mamey (naranja). Soy el encargado de las luces navideñas desde que era un niño y no recuerdo una sola Navidad en que todas las extensiones que usamos funcionaran: siempre hay una que da la brega del año. Recuerdo los corrientazos que me he dado por algún cablecito pelado o bombillo roto. En aquella época, los arbolitos se decoraban con pequeños regalos coloridos, imitación de nieve, campanas, ángeles, el nacimiento y la estrella. Recuerdo la escarcha dorada, roja y blanca de las bolas, etc. Lo gracioso es que el olor a pino siempre queda en la memoria. Basta decir, que con el paso de los años fueron y vinieron formas y colores, pero el espíritu siempre ha sido el mismo.

Y así como todo en la vida: los tiempos cambian, y gracias a los chinos desde hace más de 15 años tenemos disponibles el arbolito artificial. Antes de eso existían, pero costaban un ojo de la cara y eran más inflamables que la gasolina. Uno pensaría que esto ha revolucionado este clásico navideño de buscar, cortar, cargar e instalar esta pieza de espíritu navideño. Bueno, en parte, solo hay que cambiar lo de “cortar” por “pegar”. Me explico: La selección es sencilla: “Fran busca el arbolito en el “cuartico””. A modo de ilustración: el “cuartico” es el cuarto de servicio (que no se usa), y que tiene una tres o cuatro toneladas de cajas, libros, herramientas, alfombras, muebles, y en fin, todo lo que dentro de una casa estorba durante el año y se “guarda” esta ahí… lo gracioso es que el arbolito SIEMPRE queda debajo de todo eso, por lo que hay que hacer una excursión de unas 2 o 3 horas para llegar a él y juntar sus partes.

Una vez realizada la extracción dentro de esta zona de la jungla urbana, hay que revisar que el “sanbolito” esté completo y rogarle a Dios porque una de esas cajas o herramientas no lo haya roto. Tomemos una pausa: en este punto exacto es que aplica el único cambio de la rutina del arbolito a través del tiempo: El arbolito ya no se “corta”… si se le rompió un rama hay que “pegarla”…el lío es que el plástico es de alta densidad y pesado, pero eso es otra historia. Una vez revisada la estructura del arbolito, uno procede a “echarse al hombro” (cargar) las partes para proceder a armarlo en la Sala. Una vez abiertos los ramos, uno advierte de que igual que con su predecesor natural a éste se le caen algunos filamentos, frutos de la tortura del tiempo… y que igual topa el techo, por lo que la “estrella”, debe entrar a “presión”. Ya las luces son de un solo tono, aunque cada año hay nuevas tendencias. Las puede tener fijas o parpadeantes, con música o sin música. Hay miles de tipos de adornos dependiendo el gusto. Sin embargo, hay que dar gracias a Dios, porque las bolas son plásticas, igual que los demás adornos, salvo que el arbolito coja fuego porque algún jodido “bombillito” roto hizo tierra con alguna parte metálica... en este caso quizás pierda su casa. Lo más gracioso es que las condenadas extensiones de luces siguen dando los mismos corrientazos a través de los años: 110 voltios… no sé para qué tienen fusibles.

En fin, el árbol de navidad es un clásico. No por la brega que da instalarlo sino por los gratos recuerdos que trae. Esa magia que acompaña a la familia durante esta época. No importa el tamaño, el color o la forma. Este símbolo, no tiene un significado basado en su origen, sino, más bien, en que evoca el espíritu mismo de la navidad: la familia. Quizás de ahí es que siempre necesite de un Nacimiento que adorne su base para completar el concepto (la natividad del Señor). Son tantos los recuerdos que tengo junto a tantos árboles tan distintos y tan similares que quizás solo merezcan ser recordados como lo que son: un clásico de navidad.

noviembre 25, 2010

¿Thanksgiving?

Nosotros los caribeños somos americanos, y aunque a veces lo olvidamos: nacimos en América. El asunto es que como cada año, hoy, cuarto Jueves de Noviembre: se celebra el Día de Acción de Gracias en los Estados Unidos. Uno pensaría que es un día comercial, pero creo que el verdadero día comercial comienza mañana: “Viernes negro”, fecha en la que podemos obtener buenos descuentos en los cachivaches que compramos vía Amazon o Ebay… pero eso es mañana, es otra historia... hay que vivir el presente.

Los dominicanos tenemos la particularidad de que convivimos con una parte de la cultura norteamericana y por ende, a veces, nos vemos envueltos en algunas de sus costumbres. Yo me crié con algo similar al Día de Acción de Gracias, pero con una pequeña diferencia: Cada Domingo, o cada día en el que nos reunimos en familia damos gracias a Dios por nuestra familia, lo que somos, y por todas las cosas positivas que nos brinda y nos ha dado. El asunto es saber agradecer, y compartir la dicha de estar ahí.

Usted puede creer o no en Dios, lo malo es que dude en qué creer. Sin embargo, es muy difícil pasar un año en el que a alguien no le sucedan cosas buenas. Al mirar los detalles, siempre hay algo bueno por lo que uno debe agradecer: la vida. Agradecemos la dicha de compartir con la Familia, el bien más valioso. Y por encima de todo, siempre debemos agradecer, por el mero hecho de estar aquí, en este preciso momento. A veces, para un momento mágico solo hace falta la presencia; y, sobran las palabras. Ese es el verdadero espíritu del Día de Acción de Gracias. Y quizás todo se trata de esto: de esperanza. En fin, la vida es demasiado efímera como para pensar en el pobre pavo, si puede y lo tiene: disfrútelo… con un poco de puré de papas. Así, algo simple como compartir, se convierte a la vez, en algo espectacular.

P.d. Yo agradezco a Dios cada día. :)

noviembre 18, 2010

Cuando un amigo se va.


Esta madrugada falleció Don Freddy Beras Goico. Muchos lo recordarán como un comediante, un humorista cuya gracia desbordaba cualquier parámetro dentro del diario vivir. Sin embargo, quienes nacimos hace más de tres décadas, tenemos en nuestra mente una idea acabada de lo que verdaderamente fue Don Freddy: un ejemplo a seguir.

Fue un hombre íntegro que supo anteponer el respeto y los valores familiares ante un mundo que cada vez valora menos ésta cualidades. Padre ejemplar, “hermano” de muchos y amigo de “todos”. Don Freddy siempre supo alegrar el día... y la noche. Sin embargo, debo señalar que este hombre, dentro de su “gracia”,  sabía llevarnos un mensaje de reflexión humana y social. Un hombre en sí mismo no es nada, pero si levanta su voz para expresar su sentimiento y su opinión: es más que un todo. Y eso, era Don Freddy Beras Goico. Fue un hombre bondadoso que siempre estuvo dispuesto a tender su mano a los demás, y a luchar por la defensa de los valores familiares. Tenía un carácter fuerte, pero era un hombre humilde que en su legado nos deja: TODA SU VIDA.

Dedicó su tiempo a hacernos reír… y llorar. Y, aunque tenemos la tristeza de haber perdido a una leyenda, tenemos la alegría de saber que mientras en alguno de nosotros exista un recuerdo de Freddy Beras Goico, su legado... permanecerá vivo.

noviembre 11, 2010

El Tren de la Vida.


A veces, me pongo a pensar sobre la vida, vista como un tren que a veces, hace una parada; pero, que nunca se detiene. Es fácil imaginar tu vagón, lleno de personas que el destino pone ante ti, o quizás, ante ustedes. Algunos hacen el viaje, caminando sin cesar de un vagón a otro, otros, se la pasan compartiendo con todos; mientras algunos, solo disfrutan en su asiento de la majestuosidad del paisaje que los deslumbra por el cristal. Pero, en todo viaje llega un momento en que debes dejar a un lado a las personas y al paisaje. Debes detenerte, tomar un descanso y darte un tiempo para ti mismo.

A lo largo del camino, has compartido con estas personas que viajan en el mismo tren. Has conocido toda una variedad exótica de pensamientos, sentimientos e ideas que de seguro marcarán tu rumbo. Y lo cierto es, que todo se reduce a un momento, y a las decisiones y consecuencias que tomaste. Cada vagón es distinto y muy particular en cuanto a la compañía y las experiencias. Puedes ver como algunos miran hacia atrás el camino recorrido, dejando a un lado lo que les trae el futuro. Notas como otros ven perplejos el mundo que les rodea, pero solo hacen eso: observar… ¿y tú? Tu que has transitado en este tren cientos de veces, tu que has sabido ver hacia atrás y hacia delante, que conoces ese paisaje exterior como la palma de tu mano.

En el preciso momento en que sabes quien es y dónde esta sentado cada pasajero, el momento en que frente a tus ojos puedes ver todas las historias vividas por cada uno de aquellos seres que te acompañan. En aquel momento, en que le has dado a ese tren lo suficiente de ti… te darás cuenta de que ya no hay lugar para ti en esos vagones. Comprenderás que cada viaje, será distinto. Nunca habrá dos soluciones iguales, pero podrás meditar a lo largo del camino. Una vez echada a andar la suerte por aquellos rieles, aún cuando el viaje esté frente a la inclemencia del destino, deberás recordar quién dirige a esa máquina. La vida no es solo un camino lleno de rieles. Va más allá de un principio y un fin. Con el paso del tiempo, quizás quieras dejar el tren para explorar por ti mismo el mundo fuera de las vías. Este momento, quizás será el más importante de tu vida. Te habrás dado cuenta de que hay otros trenes, que llevan por otros caminos, llenos de historias que aprender y personas con las cuales compartir. Comprenderás que “el tren de la vida” no es un lugar, sino parte de la vida. La vida en sí, no se trata de un lugar, sino del camino que recorremos para llegar a donde se supone que debemos hacerlo. A lo largo del viaje, siempre aprenderás cosas nuevas y sonreirás por lo que has vivido. Al final de este viaje, le darás gracias a Dios… y seguirás tu camino.

noviembre 08, 2010

A mis 32.



Hace unos días cumplí mis 32 años de vida (casi la edad de Cristo). Y como cada año, me gusta reflexionar sobre las reglas y las metas que me guiarán al próximo año. Y qué decir: llevo una filosofía de vida bastante simple. En fin, el día de ayer estaba viendo (en familia) la película de Charlie St. Cloud, y recordé por alguna razón esa forma peculiar de ver el mundo de Edward Estlin Cummings, ese poeta tan peculiar en su forma de escribir. En esta película, se usa una frase de E.E. Cummings que versa: “trust your heart if the seas catch fire. live by love though the stars walk backwards. honour the past but welcome the future”. El mensaje es simple: confía en tu corazón sin importar la apariencia de las cosas; y, valora el pasado, pero construyendo tu propio futuro. Al verlo desde ese punto de vista, se hace necesario ver todo el contexto de la idea que Cummings plasmó. En este sentido, debería escribir:

Zambúllete en busca de sueños
Pues de lo contrario una consigna puede derribarte
(Los árboles son sus raíces
Y el viento es viento)

Confía en tu corazón
Si se incendian los mares
(Y vive por amor
Aunque las estrellas caminen de espaldas)

Honra el pasado
Pero saluda al futuro
(Y sacúdete la muerte
Bailando en esta unión nupcial)

No te inquiete un mundo
Con sus héroes y villanos
(Pues a dios le gustan las chicas
El mañana y la tierra)

                                                                      Autor: E. E. Cummings

Y creo que es así, al final de la historia todo se trata de esto: de los sueños y los sentimientos que te hacen ser quien eres. De que debes confiar en ti mismo, siempre. Y que debes aprender de las cosas que has experimentado a lo largo de tu existencia. Nunca cierres una puerta sin tener la llave a mano… sería como olvidar en dónde has estado. Debes disfrutar este momento, pues es algo único. Y debes aceptar tu destino, pero aprendiendo a forjarlo por ti mismo. En este camino, no hay héroes o villanos, solo personas que se cruzan, quizás, por casualidad. No temas olvidar, siempre que tu corazón recuerde. Pero, sobre todas las cosas, nunca olvides recordar que siempre debes intentarlo nuevamente, ya que siempre habrá un nuevo capítulo por escribirse, pues ésto, es sencillamente una historia: TU historia... y es a lo que llamamos VIDA.

septiembre 29, 2010

De vuelta a los feeds.

Para alguno de nosotros, escribir es algo más que una rutina. Es una pequeña adicción que nos lleva por un viaje en el tiempo y el espacio. Yo soy bloguero desde el comienzo, nunca he tenido otro blog, ni pienso tenerlo. Es, sencillamente, mi forma de ser. Elatic0 siempre ha sido un espacio personal, a veces de diversión y otras de escape. En fin, es una forma de expresión de mis ideas y pensamiento.

Hace unos meses, como de costumbre me di una vuelta por la blogosfera (bloggerland). Tenía siglos que no hacía esta actividad, y me topé con la triste realidad de que muchos de mis amigos y amigas ya no escriben, ya sea porque migraron a Wordpress, a Facebook, e incluso a Twitter; o, porque sencillamente perdieron el interés. Lo cierto es, que muy pocos blogs logran sobrevivir al tiempo. En lo personal, hace un tiempo tomé la decisión de eliminar los “feeds” de mi blog, pero alguien me escribió y me resaltó una frase de José Ángel Buesa que transcribí hace tiempo: “Las estrellas no existen en las noches del ciego, pero, aunque él no lo sepa, lo iluminan también”. Y me recordó que uno de los motivos por los que escribimos los bloggers es porque a veces solo es necesario leer ciertas palabras en el momento oportuno, para ayudarnos o ayudar a alguien más.

Yo no escribo para incitar a que alguien se siente y gaste de su tiempo unos minutos en leer mis ideas y pensamientos. Pero, cuando alguien entra al blog por necesidad, buscando una respuesta o alguna idea, y la encuentra: uno se siente bien. De algún modo, todo lo que uno escribe nos ayuda y ayuda a otros. En fin, no hay límites al momento de escribir, y si bien estoy tratando de retomar mi ritmo habitual de escritura, no debo satanizar el deseo de compartir mi forma de ver el mundo. Las letras son como las personas: cambian con el tiempo. Pero, lo cierto es, que esto se trata de hacer lo que nos gusta: escribirGooglebot tendrá feeds... la casualidad es el mejor motivo.

agosto 24, 2010

El Cuarto Aniversario.


Parece que fue ayer cuando comencé esto de blogger. Mucho ha pasado y mucho ha de pasar en cada año: la vida no se detiene. Hoy saco un momento, para echar una mirada atrás y recordar las cosas de este último año en bloggerland. Algunas puertas se abrieron, y otras cerraron. Pero, por encima de ello, creo que lo que más ha cambiado he sido yo. Ya no soy aquel Atlas que carga el mundo sobre sus hombros. En este  año, le agradezco a Dios por las cosas de la vida. En unos meses planeo volver a escribir, luego de que termine unos cuantos proyectos. En fin, este Atico ya tiene cuatro años, y espero que dure unos cuantos cientos más.

P.d. Todavía estoy en HUELGA... de escritura.

marzo 03, 2010

Me Retiro Por Un Tiempo.


Damas y Caballeros, como ustedes sabrán soy estudiante de una maestría y profesional de la ciencia del Derecho. Ya tengo meses trabajando mi tesis magistral, y hasta pagué mi graduación. Así que, he optado por dedicarme un tiempo para terminar mis asuntos académicos… y meterme en otros líos. Así pues, me retiro provisionalmente de la escritura en Blogger hasta concluir con estos asuntos... es algo así como una "huelga de escritor".

P.d. Espero volver antes del 21/12/2012 (fin del mundo... cosa que no es cierta, como probaré científicamente... jajjajaja). Y, me mantendré "rondándolos".

febrero 28, 2010

Comenzar de Nuevo.



Ya no tengo tanto tiempo como antes para dedicárselo a temas “profundos” del alma; pero, quiero terminar los posts de Febrero con un aspecto interesante de nosotros los seres humanos: nuestra habilidad para comenzar de nuevo.

Las heridas del alma son las que dejan las más profundas cicatrices, pero el tiempo lo cura todo. A veces, las cosas funcionan, otras no. Y no solo se aplica al amor o a la amistad. A veces, queremos ayudar y terminamos armando un tremendo lío. También, creemos poder hacer que algo funcione, pero nos damos cuenta de que hay cosas que están más allá de nosotros… Así es la vida. Un viejo maestro me enseño que, a veces, resulta más importante formular la pregunta, que la propia respuesta. La pregunta sale de ti: de tu percepción, de tus incógnitas y de tu forma de palpar esa realidad que te rodea.

Y lo cierto es, que mas allá del método empírico, del ensayo/error y de la autocrítica, la mente humana busca de forma incesante obtener ese estado de paz llamado armonía. Recuerdo cuando aprendí una técnica budista para golpear muros de concreto con los puños (jajaja, aún lo hago de vez en cuando). Cuando comencé yo quería ser el más fuerte del mundo (cosa de hombres); pero, con el paso de los años fui aprendiendo algo que solo aprenden los monjes golpeando esos muros de concreto: mientras más furioso estás, mas te duele cada golpe. (Claro, a excepción de columnas de concreto reforzado… siempre duelen). El punto es, que tales golpes no se enseñan para lastimarte o lastimar a otros, se enseñan para canalizar un flujo energía. Y sí, se siente bien: puedes hacer vibrar las paredes de una casa con un buen golpe… pero no te lastimas. Mas bien, te liberas.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver esos golpes del budismo zen con los “tropezones” de la vida? Son básicamente lo mismo. Para seguir el camino de la vida o para poder comenzar de nuevo, debemos encontrar cierta armonía con nosotros mismos. Debemos dejar a un lado todo aquello que nos corroa por dentro el alma y debemos canalizarlos en aras de obtener esa tranquilidad que nos permitirá seguir adelante. Debemos perdonarnos a nosotros mismos antes de intentar lanzar un primer golpe. Y debemos evitar lanzar golpes con rabia o con temor, ya que quienes saldremos heridos seremos nosotros mismos. Por último, debemos aprender a golpear muros (metafóricamente hablando) para canalizar nuestra energía en un momento dado.

Una vez estamos en paz con nosotros mismos, podremos seguir adelante y comenzar de nuevo. Cada día es una nueva oportunidad de hacer las cosas de una forma distinta y mejor. La vida es un don maravilloso y debe ser respetada. Debe existir una proporcionalidad entre lo que hacemos y lo que pensamos. Un golpe a un muro no se trata de hacer daño: se trata de llevar una armonía hacia donde no la hay. Y así sucede en la vida. Si nos quedamos estáticos esperando que las cosas cambien por sí mismas, pocas veces sucederá. Debemos intervenir, tratando de comprender la existencia misma de las cosas. La vida se trata de decisiones y consecuencias. Debes estar en paz contigo mismo antes de seguir adelante, sino, no habrá un rumbo fijo que te oriente, pues el pasado te seguirá al presente y marcará tu futuro. Comenzar de nuevo, solo depende de ti.

febrero 22, 2010

Pobre Amor.

El amor no tiene nada, ni siquiera límites. Se rinde ante el más débil corazón sin motivo alguno. Te roba los sentimientos haciendo que te rindas y te arrodilles ante su presencia. El amor no tiene tiempo, tan solo camina por la vida sin descanso alguno buscando a quien servir, procurando abrirse al corazón. Este amor mata en silencio, es como una droga que hace sufrir la más placentera agonía de vivir, de sentir y de soñar. Pobre amor que no encuentras un lugar, vas y vienes por ahí pidiendo limosnas, dejándote ver por momentos como una ilusión pasajera que fragua al viento tras una tempestad.

Eres capaz de sobrevivir aún sin cuerpo y afectas la memoria con tus recuerdos. Estás aquí, siempre lo has estado. Y siempre estás navegando por las aguas del indomable corazón. Quizás nos hemos visto por ahí. Yo te he visto construir sueños tras simples ilusiones, y te he visto hacer un universo de un solo grano de arena. Pobre amor, amar es un pasatiempo que te lleva con el viento, mas allá del tiempo. Ojos sollozos envueltos en lágrimas: gotas de alegría que anuncian tu llegada. Así te he visto, tan distinto y siempre el mismo. Quien te busca, jamás te ha encontrado, porque siempre has estado ahí, creando tu propio destino. El amor es pobre, porque no tiene nada que perder; o quizás es tan rico, que no necesita más nada.

Pobre amor que te disfrazas de tantas formas y colores para poder seguir tu camino. Por si no lo sabes, nadie escapa a la flagrancia de una rosa. No importa la forma o el color cuando lo que buscas es encontrar algo único e imperecedero que te haga inmortalizar este momento. Hoy necesitas de mis letras como yo necesito respirar. Quizás buscamos ambos lo mismo: encontrar una respuesta fuera de la razón. Lo tenemos todo y no tenemos nada… pobre amor.

febrero 19, 2010

El Árbol de los Amigos.


Recuerdo que leí este mensaje hace años. Me lo mandaron por correo y ya ni recuerdo quién fue. Algunos lo atribuyen a Jorge Luís Borges, pero otros dicen que es de un anónimo. El punto es que el valor de las palabras se mide por su contenido no por su autoría, por lo que hoy comparto este mensaje con ustedes.

El Árbol de los Amigos.

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos. Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.

El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestran lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz. Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Más también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.

Hablando de cerca, no podemos olvidar a los amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones. Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre... Simplemente, porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de si y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrá de los que no nos dejarán nada. Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.

febrero 17, 2010

Por Una Sonrisa.



Algunos cargamos un mundo en nuestra espalda, atiborrados de problemas diarios vivimos inmersos en un mundo que está más allá de nuestro control y en el cual esperamos seguir adelante cada día… se nos llama: adultos. Llega un momento de la vida en el que todas las decisiones tomadas te pasan factura... y pesan más que el oro. En aquel momento, todos los caminos que tomaste te trajeron a éste lugar: tu corazón.

Cada persona es el resultado de su entorno, y ese entorno varía en cada momento. El amor propio no es más que el valor que le damos a nuestra persona durante toda la vida. Y a pesar de que algunos lo pueden llegar a visualizar como una manifestación del egoísmo, es quizás la forma de amor más elemental e importante. Todos conocemos el proverbio “Nosce te ipsum” (conócete a ti mismo). Si no tienes nada que darte a ti, cómo podrías compartirlo con los demás. Alguien me dijo una vez que perdía mí tiempo al tratar de “salvar el mundo”; , quizás sea cierto el argumento de que “solo porque puedas hacer algo, no significa que debas hacerlo”, pero aquí mismo es que radica la magia del amor propio: haces lo que sientes correcto. Tomas tu decisión y la llevas hasta el final corrigiendo en el camino todo lo necesario.

Hoy es miércoles de ceniza, y estaba pensando cómo un solo hombre cambió la Historia. Era solo un carpintero con ideas políticas revolucionarias que creía en el valor de cada vida humana como lo más maravilloso de la Creación. Y algunos dos mil y tantos años después uno se pregunta si vale la pena valorarnos como seres únicos que vamos de paso por la vida. Este amor propio es lo que nos empuja cada día a seguir adelante y a enfrentar los retos de esta vida, es lo que nos motiva a perfeccionarnos y a corregir los errores pasados. Y luego de ver la vida en toda su extensión y complejidad, nos damos cuenta de que la magia sí existe, y está dentro de cada uno de nosotros.

Lo que somos, no es nada comparado con lo que podemos llegar a ser. “Estamos siendo”, diría mi profesor de filosofía. Y si vemos en cada persona el valor propio de una vida, si podemos llegar a esa empatía con los demás; entonces, comprendemos ese mensaje que nos dejó aquel Hombre hace unos miles de años: “ama a tu prójimo como a ti mismo”… si puedes hacer esto, te felicito, pues tendrás el secreto de la felicidad. Y por cierto, este post se titula: “Por una sonrisa”… eso es lo que algunos cobramos por hacer el bien a los demás. Cuando das algo de ti, lo haces de corazón, sin esperar nada a cambio. Hay momentos en la vida en que salvando a alguien más, nos salvamos a nosotros mismos.

En la búsqueda de uno mismo, podemos llegar a cometer errores, y de seguro habrá temores. Pero de esto se trata la vida: de caer y levantarnos cada día, buscando hacer de nuestros valores y convicciones un Norte a seguir. Solo hace falta una sonrisa para seguir adelante. 

febrero 15, 2010

Rock Valentine.



Aún hoy, me duele la garganta por estar cantando (rock) ayer. En otros tiempos, yo hubiera estado preocupado por escribir mis respectivos posts y por felicitar a medio planeta; pero, los tiempos cambian, al igual que nosotros. A cada ser querido se le lleva presente cada día del año, y no un día en específico. Sumándole a todo esto una semana con una carga excesiva de trabajo; bueno, preferí dedicarle este fin de semana a mi familia. Hace unos días, a uno de mis sobrinos varones le obsequiaron de cumpleaños su anhelada guitarra (y micrófono) para jugar la cinta Rock Band 2 en su Xbox360.

Como es de esperar, el quería quemar su vicio asistido de un profesional en “cucuteo” electrónico; o sea, yo. Ayer era domingo familiar y día de San Valentín, por lo que nos reunimos todos a almorzar y a pasar el día en familia. Bueno, el día de ayer será recordado por la historia como el “Rock Valentine”: Una tarde de karaoke aficionado, rock, familia y buena comida. Yo nunca he sido muy propenso a leer instrucciones, le quitan la gracia al asunto. Así que me puse con mi guitarra a programar el jueguito… que no es para niños: es más difícil que el diantre. Bueno, creé los personajes (avatares) de mis sobrinos, les di las instrucciones de rigor (a veces, hay que leer el manual) y luego de “conectar” el micrófono: comenzamos la gira por varias ciudades. En esencia, mis sobrinos varones parecían los hijos de Jimi Hendrix, y mis sobrinas: creían que estaban en American Idol.

Yo soy zurdo, me da un poco de “brega” tocar, pero en mi única oportunidad: no pasé vergüenza (esos muchachitos no aflojaron la guitarra ni para ir al baño)… y me tocó cantar “The eye of the Tiguer” (Surviver), la canción de la película Rocky III… saqué el 100% en mi interpretación, contra el 99% de mi sobrino en la guitarra (jajjaja: lo relajaré hasta que tenga 18); canté como 7 canciones. Cantaron mis hermanas, mi cuñado, mi sobrinita chiquita y todos aplaudíamos como locos durante varias horas. En fin, fue un gran día de San Valentín (Mis hermanas llevaron la decoración alusiva a la fecha) y lo pasamos en familia. Amor filial: eterno e insustituible.

P.d. Espero que el sábado me dejen tocar un poco!!! :D

febrero 09, 2010

Arriba en el Cielo.


Hace un tiempo, estaba viendo la película Up In The Air, nominada a mejor película del año por la Academia. La verdad, me gustó mucho la trama y las perspectivas presentadas dentro de la misma. Pero me quiero centrar en el punto del amor… (¿no es ese el tema de moda???) Vivimos en un mundo cada vez más competitivo; y a veces, la vida se siente así: una serie de reacciones mecánicas que te empujan en el día a día. No voy a narrar la película, ya que le quitaría la magia. Pero, me interesó la historia simultanea entre los personajes.

Digamos que tenemos a un hombre maduro, Ryan Bingham (George Clooney), un profesional que ha dedicado su vida a hacer dinero; fuera de eso, no tiene nada: familia (casi no los ve), amigos (no fuera del trabajo), nada. Solo compañeros de trabajo y trabajo. No quiere tener hijos, y no quiere casarse, ya que en su vida considera que no hay tiempo (es muy exitoso)… bueno, un día conoce a una hermosa mujer, Alex (Vera Farmiga); técnicamente, un reflejo de el, y tienen algo más que un amorío. El le abre las puertas a su vida, y ella entra; e incluso, va con él a la boda de su hermana. Alex y Ryan se encontraban en distintos países, ya que los dos vivían viajando; y lo cierto es, que mas allá del sexo, de la madurez de los personajes o de la circunstancias, ellos eran una pareja “perfecta”… Pero me falta Natalie (Anna Kendrick). Joven e impulsiva cree tener el mundo perfecto y toda su vida controlada (todos pasamos por ahí). Y podemos ver cómo ella se va dando cuenta de las realidades de la vida al lado de Ryan. A Natalie, le tocó vivir la cruda realidad de la vida y destrozó su burbuja… pero aprendió mucho.

Digamos que Natalie juega un papel importante en la vida de Ryan. Ella literalmente amenaza su trabajo y su modo de vida; pero él, más allá de verla como una amenaza, trata de enseñarle todo lo que sabe, incluyendo el mostrarle la realidad que se vive en el mundo real (desconocida para ella). Sin embargo, con cada enseñanza, él aprende más de esta jovencita. Es más, creo que él la consideraba como su hija, y es este punto de vista el que lo lleva a replantearse sus metas y logros en la vida. De vez en cuando, Ryan daba unas conferencias y empezaba diciendo: “Pongan todas su pertenencias en una mochila”… “y las cosas más pesadas serán sus relaciones personales”… esa era su visión. Su mayor meta era llegar a los 10 millones de millas volando en American Airlines, con lo que obtendría una tarjeta Platinum de esta compañía (solo existían 6 en todo el mundo... y el fue la 7ma.)... pero ese día, al hablar con el Capitan en pleno vuelo, se dió cuenta de que en la vida lo que verdaderamente pesa son las personas con quienes compartes tus logros

Pero con Alex, esa visión materialista: cambio. Era una mujer deslumbrante, y él arriesgó todo y fue tras ella (a su casa)… y se dio cuenta de que ella era una mujer casada, con dos hijosAlex, literalmente le dijo a él, que su relación era un “paréntesis”, un “escape a la realidad” y que ambos eran adultos???… uno solo se puede imaginar lo difícil que es estar en esa posición, ya que para Ryan: ella (Alex) era su realidad.

Ahora se estarán preguntando qué tiene que ver todo esto con el tema del amor. Es simple, antes de tener cualquier tipo de relación sentimental, asegúrate de poner las reglas del juego claras. No se trata de tiempo perdido o de experiencias, se trata de que en el amor no hay reglas; pero, sí hay límites en las relaciones humanas. Con los sentimientos nunca debe haber dudas, ni errores, porque las cosas del alma: dejan cicatrices profundas.

Yo soy de los que prefiere pedir perdón mil veces y echarme todas la culpa de los que sea, antes de herir los sentimientos de otra persona. (Lo aprendí hace décadas). Vivimos en un mundo pequeño, y por más que vivas en el cielo: aquí en la Tierra, lo que te define verdaderamente, es lo que eres frente a los demás. La vida no es borrón y cuenta nueva; es, saber valorar lo que se te brinda en un momento dado... y seguir adelante.

Yo, recomiendo esta película.

febrero 07, 2010

En Ti - Moenia-

Para mi sorpresa, un par de meses atrás, al escuchar la última producción de Moenia (En Eléctrico), me topé con una nueva versión de la canción “En Ti”, que había salido en Le Modulor (2001). Y algo que me llamó la atención dentro de esta nueva versión, fue el efecto “latido” (de corazón) que tiene esta canción. Yo tengo 3 subwoofers activos, filtrados a 80HZ… y el palpitar del corazón suena nítido. Es una canción corta, y está compuesta por dos partes. La segunda parte solo es percusión, al igual que en la canción original, solo que varía el ritmo. Y no sé, a veces, lo importante no es lo que se dice, sino el cómo se dice:

En Ti.
Dime la verdad, cuándo dejaste el cielo
Enamoraste al mar y se quedo en tu pelo.
El sol esta también, dormido en tu piel
y ya no hay nada mas que pueda mejorar

En ti... he encontrado mi razón
Se purifica el corazón.
En ti... lo tengo todo y mucho mas
y ya no tengo que buscar, solo en ti

Con cada palabra, cuando me hablas
Vas capturando mas mi alma
Y en los momentos, cuando te siento
todo mi mundo se esta moviendo

En ti.... he encontrado mi razón
Se purifica el corazón
En ti.... lo tengo todo y mucho mas
y ya no tengo que buscar, solo en ti.

Eres hermosa, única, perfecta e invaluable... tu le das sentido a mi vida. Y yo, solo tengo ojos para ti... ¿Pasarías el resto de tu vida conmigo?  Algo así es el mensaje de esta canción.

febrero 05, 2010

La Rosa del Desierto -Cont-.


Fue quizás la simplicidad del tema lo que llevó a este escritor a plasmar entre letras la complejidad de esta historia. Todos deseamos compartir nuestra vida con ese alguien especial, que pone de cabeza nuestro mundo, y que marca nuestra vida en un antes y un después. “Es una flor que no florece, pero jamás se marchita”, decía la dama de nuestra historia entre carcajadas de complicidad. Quizás el amor se había anidado en aquel lugar desde un primer momento. Dos destinos entrecruzados bajo la luna solo necesitaban esperar…

Ella veía en aquel artesano un enigma, algo desconcertantemente interesante. Al parecer el había viajado por el mundo, perfeccionando el arte de su oficio. Muchos amigos en muchos lugares causaban esa peculiaridad en sus obras, marcadas por un matiz oriental, puesto que había perfeccionado sus técnicas de tallado de madera en Bangkok (Tailandia). Fue quizás su dedicación, o esa obsesión por los detalles lo que mantenía prendada a la dama. Quién al llegar una tarde a casa con sus padres, luego de un viaje, encontró sorprendida en la sala, una peculiar mesa de caoba adornada en su tope con un mineral ya conocido. Ella no aceptaría el regalo, pues sabía que tenía cierto valor sentimental para su anterior propietario… pero éste, quedó en ir a su casa al día siguiente.

Aquel día, mirando los antiguos y valioso muebles de su casa, ella notó similitudes con algunos elementos de la mesa. Ellos ya se habían conocido antes, tiempo atrás. Una sola mirada había marcado sus vidas (¿destino?... no lo sé). Muchos recuerdos golpearon su memoria en una fracción de segundo y una gran sonrisa iluminaba su mañana. Esa tarde ambos se sentaron frente a la rosa, y ella preguntó sobre su historia.

El contestó: “Se dice que una vez existió un amor imposible entre una duna de arena y un rosal…” eso me contaron los tuaregs. Al terminar su historia, la dama había estallado en llanto, pero sonreía. Había comprendido el mensaje oculto dentro de la leyenda de la rosa del desierto. Esa misma leyenda que estaba tallada por toda la mesa en la cual reposaba aquel noble recuerdo. ¿Por qué me la obsequias? Preguntó ella. Y él le dijo algo como: “Llegaste a mí sobre la arena, bailando en el viento; y, al compás del tiempo… te volviste mi rosal”. Te conocí tiempo atrás, pero jamás me atreví a hablarte. Mi abuelo fue quien talló estos muebles, y yo lo acompañaba; así te conocí... una década atrás. El hombre que hoy soy, te lo debo a ti. Has sido la fuente de inspiración en mi vida. Esta mesa, la tallé para ti: el día que te conocí. Tú siempre has sido y serás su dueña. Y la rosa del deierto...es solo el recuerdo de que el amor no muere al tiempo. El estar hoy frente a ti, es una prueba de ello.

Tiempo después se casaron, y lo demás: es historia. Algunos cabos quedan sueltos, pero así son las cosas. Sobre lo mejor de la vida no se escribe, porque podría perder su magia. Un desierto puede parecer a simple vista algo desolado; pero, en el fondo, es quizás el único lugar en que una persona se encuentra a sí mismo. Pocos llegan a comprender lo inmensamente ricos que somos al valorar en su justa medida las oportunidades que nos brinda la vida, cada día. Amor, no son cuatro letras: son toda una travesía. Un enigma similar a la rosa del desierto: frágil y resistente, confusa y hermosa a la vez. Una multiplicidad de formas dignas de admiración y contemplación, en un mundo en donde las arenas del tiempo bailan al compás del viento y llenan nuestra vida de color. Quizás, algún día escribiré la leyenda de la rosa del desierto, pues en ella se encierra el significado de la palabra: amor.

febrero 03, 2010

Cada Febrero.

Cada año, en el mes de Febrero, le escribo unos doce posts al tema del amor. No es algo al azar… digamos, que es una tradición. ¿Por qué? En nombre del amor nacemos; gracias a el, vivimos. Y lo cierto, es que nos pasamos media vida tratando de entender su sencilla complejidad. De ahí que yo me metiera en este lío… es algo entretenido.

Elio Carletti dijo una vez, sobre la Belleza, que: “era la suma de las partes trabajando juntas de tal modo que no se necesitaba añadir o alterar nada más”. Y creo que podemos aplicar el mismo criterio al amor: un conjunto de partes, que vistas desde un todo, generan armonía.

Cada persona tiene su propia noción del amor. Arraigados en sus vivencias y experiencias; en sus temores y anhelos… pero yo no busco eso. Me gusta ir un paso más allá y teorizar, dejando a un lado lo subjetivo. Sí, es un poco difícil escribir sobre lo que se siente sin mezclar los sentimientos, pero tampoco es un imposible. Siempre me gusta partir de un algo elemental, para llegar a un objetivo. No se trata de cambiar el mundo, ni de alterar la paz mental de las personas. Lo cierto, es que se trata de divertirme un poco explorando aquellas cosas que no son tan sencillas de encontrar sobre el tema. A veces hago historias; otras, desarrollo ideas; pero, en su conjunto, estos posts son algo así como un camino. Quizás debo partir desde cero, desde la nada. No sé… un amor que nace, literalmente, en las arenas del desierto; y, que yace perdido en el tiempo.

La Rosa del Desierto.
“Todo comenzó con una rosa del desierto, yacía solitaria sobre una peculiar mesa de caoba americana. Interesante contraste. Jamás uno pensaría encontrar una de estas en medio de una ciudad sin desiertos. Así que me propuse preguntar sobre su historia. Me dijeron que tenía cuatro décadas en aquel lugar, y la nadie la había tocado. Por qué, me preguntaba en mi interior. Me vi en la necesidad de sentarme frente a aquella interrogante mientras esperaba por unos documentos.

Mientras más esperaba, más intrigado estaba sobre aquel objeto. Por cosas del destino, una señora muy mayor pasó por mi lado en ese momento, y al mirarme sonrió. Me contó que esa rosa del desierto había estado en su familia por tres generaciones. Su padre, había conquistado el corazón de su madre con tal objeto (te preguntas: ¿con una piedra?... calma). Ellos se conocieron por casualidad: mundos distintos, historias distintas… nada en común. Ella observaba unos muebles, ya que sus padres se habían mudado a una casa más grande; y resulta ser, que él era el artesano que los construía. Al final de la pequeña tienda, bajo una solitaria luz blanca, había una pequeña mesa de caoba, tallada a mano. Era redonda, y tenía tres patas torneadas con una simetría aparentemente perfecta, que formaba un espiral… hacia el infinito. Mientras más se acercaba la joven a dicha obra de arte, más detalles aparecían en su superficie… ¿Cuanto cuesta?, preguntó la inquieta dama, que sentía atraída su mirada hacia aquel objeto. Él contestó: no está a la venta. “En ella se posa la rosa”, comentó, mientras levantaba el velo semi transparente que cubría a su pequeño tesoro.

En ese momento, ella notó, que lo que llamaba la atención era aquella rosa del desierto, colocada y centrada sobre las formas geométricas de aquella mesa. Ella le dijo: “es hermosa”, mientras una sonrisa adornaba su rostro. Y luego, se marchó… debía viajar al extranjero y estaba retrasada.

Un tiempo después, ella volvió a la tienda. Era una mujer mas madura, y el artesano ya era un próspero empresario, pero vivía su vida igualmente sencilla. ¡Aún no has vendido tu rosa!, fueron sus primeras palabras. Y lo cierto es, que era una mujer hermosamente deslumbrante. Una fuente de inspiración, digna de ser tallada en madera. Y digamos que así lo hizo… pero esa es otra historia.

Ella jamás había visto una rosa del desierto, y por más que había buscado una no la había encontrado. Toda aquella conversación sobre el tema fluyó tan bien, que pasaron unas horas conversando sobre sus respectivas vidas y sus diametralmente opuestos puntos de vista sobre todo… quizás por eso se atraían tanto.
Continuará…

enero 18, 2010

El Terremoto en Nuestra Isla.


El día doce (12) de Enero de este año Dos Mil Diez (2010), a eso de las 5:56 P.M., me encontraba yo en la oficina, sentado en mi escritorio frente a la computadora. Al igual que muchos otros dominicanos a esa hora sentí el “mareo”; pero, a los pocos segundos sentí que mi sillón vibraba y que mis cortinas (que son de madera) estaban “ondulando” por lo que sabía que era un sismo. Luego, llegó el efecto “ola” (arriba y abajo), el cual se repitió unas tres veces… jamás en la vida había vivido un sismo de tal duración (unos 30 segundos). Se supone que en nuestro territorio, la magnitud real fue de 5.1 a 5.3, dependiendo de las zonas afectadas. Inmediatamente llamé a casa para saber si estaban bien, tuve que hacerlo unas 3 veces, ya que la red celular había colapsado. Pero al fin pude comunicarme y me dijeron que todos estaban bien (alivio). Arranqué para mi casa a eso de las 6:15 p.m., pensando en dos cosas: A) evitar el malecón (posible Tsunami) y b) evitar los edificios altos. El tránsito era un desastre, muchas personas bajaron de los edificios y se agrupaban frente a éstos (idiotez). Como todo buen dominicano, puse la Z101 (Gobierno de la Tarde), quienes han hecho una labor titánica e histórica en medio de este proceso. Ahí me enteré de que la Red Sísmica de Puerto Rico lo había registrado con una magnitud de 7.3 grados en la escala de Richter; otros decían que había sido de 7.1 grados… y que había advertencia de Tsunami para Santo Domingo (era una posibilidad). Me tomó casi una hora llegar a la casa, pero cuando llegué, ya mis hermanas le habían dado su “reporte” a mi mamá, y ahí nos enteramos del desastre ocurrido en Haití.

Un terremoto superficial, un suelo blando, un país pobre y una nación desordenada: Haití ha sufrido la mayor catástrofe natural de la historia de América… y nosotros, sus vecinos, estamos literalmente ilesos. Yo he visto las guerras de todo el Mundo; he vivido catástrofes naturales en donde he durado una semana con un hacha al hombro picando palos; he visto ríos de sangre y ciudades enteras destruidas por la naturaleza… pero, jamás había vivido algo así. Y no es solo por la gran cantidad de muertos, los cuales se especulan que van de los 100,000 a los 350,000… Lo que me parte el alma y me atraviesa el corazón con un cuchillo es el enorme número de víctimas inocentes, que, a pesar de haber sobrevivido a este terremoto, han quedado atrapadas vivas bajo los escombros, heridas, hambrientas, con sed. Se estima que más de un 70% de las víctimas que han sobrevivido, ha recibido o recibirá la amputación de algún miembro. He visto rostros desfigurados de la hinchazón producido por contusiones… y, lo que verdaderamente conmueve, no son esas 62 personas rescatadas, las cuales han sido cubiertas por la prensa internacional: es saber que bajo los escombros hay cientos o miles de personas muriendo ahora, a cada segundo; porque, en vez de su propio pueblo ayudarlos, éstos están luchando por sobrevivir al hambre y la sed, a las heridas y al dolor.

De nada vale donar cientos de millones de dólares, si la ayuda no llega en el momento en que verdaderamente se necesita. CNN y TVE han hecho un gran esfuerzo por mostrar al mundo lo que sus brigadas hacen (que Dios se los pague, y la vida se los cobre). Es increíble lo rápido que llegan los periodistas internacionales a cubrir un desastre… y lo poco que aportan en su gran mayoría (a excepción de los nuestros, cuya celeridad y contactos han sido una ayuda indispensable dentro de la logística que nuestro país ha implementado frente a este desastre que ha sufrido Haití). Venezuela y Cuba han dicho presente, como siempre… y eso, que se supone que ellos son los “malos” de la película. Francia, luego de saquear a Haití y de “soltarlos” como animales, luego de fomentar junto con Canadá una infundada y manipulada campaña de descrédito contra República Dominicana: se han tenido que tragar sus propias palabras. No ha habido un pueblo más solidario con Haití que nosotros a lo largo de toda la historia, nosotros, pese a ser dos naciones absolutamente distintas culturalmente hablando, somos quienes compartimos con ellos cada día. Y si debo hablar de solidaridad, doy fe de que el Pueblo Dominicano la ha puesto de manifiesto con nuestros vecinos. Y, nuestras autoridades, se han comportado como verdaderos héroes.

Por otro lado, parecería que Estados Unidos está induciendo al desorden en Haití para justificar una invasión… pero es algo sin sentido, ya que la Comunidad Internacional le ha pedido eso e incluso, el Gobierno Haitiano lo ha nombrado frente a la dirección de la logística internacional dentro de este desastre. Pero yo no me explico como si gran parte de las ayudas (agua, y comida, principalmente) llegaron desde el miércoles, se les ha hecho tan “difícil” llevarlo a tan pocos kilómetros, cuando los cuerpos de rescate sí han podido llegar. Lo que sí he visto es el arroz y la habichuela dominicanos (en teoría, nosotros somos los que menos recursos tenemos). Primero era que no había vías de acceso; luego, que no había combustible (pero yo pensaba que la ayuda llegaba por aire;) y, ahora es la “seguridad”… COÑAZO, si usted deja a una gran parte de un pueblo cuatro días sin comer, cualquiera mata y roba: eso es subsistencia. Ya se han elevado críticas a Estados Unidos por la lentitud a la hora de repartir la ayuda, lo cual sí ha incidido en el número de víctimas. Ahora mismo, al margen de las fuertes réplicas del sismo, al margen de la ayuda médica internacional (invaluable) y de los cuerpos de rescate, cuya encomiable labor solo ha sido empañada por la publicidad de los noticieros internacionales: están muriendo personas. Yo le doy un voto de apoyo a la logística instalada por los EEUU dentro de la dirección de las operaciones; lo que sucede es que se han visto desbordados: como con Katrina en New Orleans.

La destrucción de la infraestructura de Puerto Príncipe no es nada, comparada con los miles y miles de heridos. Siempre lo he dicho: la naturaleza no distingue a la hora de actuar. Un terremoto no es un castigo divino, es algo natural. Puerto Príncipe esta construida, literalmente sobre la falla Enriquillo… lo triste era que este terremoto fue científicamente predicho hace un par de años, por la falta de actividad sísmica de la zona, magnificado a unos 7.2 grados… pero ahora, eso es irrelevante. Han habido más de 300 réplicas, y más de una docena han sido bastantes considerables respecto de su magnitud (superiores a 4 grados)… aún estamos en riesgo. Tenemos a Puerto Plata y Santiago en la mirilla. De igual forma, debemos prepararnos aquí en Santo Domingo ante una posible catástrofe similar… y nada, no hay mucho que pensar y mucho para actuar. Se estima que quizás en más de una década Haití se recupere de esto. Si bien es cierto que se está haciendo mucho, aún queda muchísimo por hacer.

Y nada, no hay mucho ánimo en estos días para escribir ni comentar: es tiempo de actuar. Que Dios acoja en el Cielo a los fallecidos, y que derrame misericordia y paz sobre todas las víctimas.

“Lo que haga tu mano izquierda, que no lo sepa tu mano derecha”.