noviembre 08, 2010

A mis 32.



Hace unos días cumplí mis 32 años de vida (casi la edad de Cristo). Y como cada año, me gusta reflexionar sobre las reglas y las metas que me guiarán al próximo año. Y qué decir: llevo una filosofía de vida bastante simple. En fin, el día de ayer estaba viendo (en familia) la película de Charlie St. Cloud, y recordé por alguna razón esa forma peculiar de ver el mundo de Edward Estlin Cummings, ese poeta tan peculiar en su forma de escribir. En esta película, se usa una frase de E.E. Cummings que versa: “trust your heart if the seas catch fire. live by love though the stars walk backwards. honour the past but welcome the future”. El mensaje es simple: confía en tu corazón sin importar la apariencia de las cosas; y, valora el pasado, pero construyendo tu propio futuro. Al verlo desde ese punto de vista, se hace necesario ver todo el contexto de la idea que Cummings plasmó. En este sentido, debería escribir:

Zambúllete en busca de sueños
Pues de lo contrario una consigna puede derribarte
(Los árboles son sus raíces
Y el viento es viento)

Confía en tu corazón
Si se incendian los mares
(Y vive por amor
Aunque las estrellas caminen de espaldas)

Honra el pasado
Pero saluda al futuro
(Y sacúdete la muerte
Bailando en esta unión nupcial)

No te inquiete un mundo
Con sus héroes y villanos
(Pues a dios le gustan las chicas
El mañana y la tierra)

                                                                      Autor: E. E. Cummings

Y creo que es así, al final de la historia todo se trata de esto: de los sueños y los sentimientos que te hacen ser quien eres. De que debes confiar en ti mismo, siempre. Y que debes aprender de las cosas que has experimentado a lo largo de tu existencia. Nunca cierres una puerta sin tener la llave a mano… sería como olvidar en dónde has estado. Debes disfrutar este momento, pues es algo único. Y debes aceptar tu destino, pero aprendiendo a forjarlo por ti mismo. En este camino, no hay héroes o villanos, solo personas que se cruzan, quizás, por casualidad. No temas olvidar, siempre que tu corazón recuerde. Pero, sobre todas las cosas, nunca olvides recordar que siempre debes intentarlo nuevamente, ya que siempre habrá un nuevo capítulo por escribirse, pues ésto, es sencillamente una historia: TU historia... y es a lo que llamamos VIDA.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me saco el sombrero frente a tu reflexión!
Excelente!