febrero 21, 2011

Caminos cruzados.


Hay momentos en la vida en el que dos caminos se cruzan… por casualidad. Por una fracción de segundo, dos universos convergen en un mismo plano y logran vencer las arenas del tiempo. Sin pasado y sin futuro, solo importa el presente que perdura en un momento mágico de nuestra existencia.

Aquello se asemeja a un mensaje en una botella. Quien lo escribe, lo lanza al mar con la esperanza de que la corriente lo lleve a su destino, a un lugar incierto o quizás, a la persona indicada. Dos caminos se cruzan por destino, es la simple realidad. Cada persona toma algo de nosotros y a la vez nos entrega algo a cambio. Algunos dirían que las cosas suceden por casualidad, y quizás, lo casual sea parte del destino. Lo cierto es que tratando de comprender la telaraña de la vida, lo importante es saber aprovechar el momento.

Cada cosa llega en su momento oportuno. Es así como suceden las cosas y los caminos cruzados toman, quizás, un mismo rumbo; o, tal vez, se cruzan ese único instante para compartir ese momento, y luego… jamás se vuelven a cruzar.

Durante el viaje, la botella puede romperse, puede perderse, y su mensaje, puede que no sea encontrado jamás. De ahí que lo interesante de la vida es ser curioso, cruzarse por la mayor cantidad de caminos, y saber encontrar el rumbo correcto. Una vez que lees el mensaje oculto en la botella, comprendes que fue escrito para ti. Así empieza un nuevo viaje, y quién sabe lo que cruzará por tu destino.

No hay comentarios.: