agosto 25, 2011

Bajo el sol de medianoche.


¿Alguna vez en la vida has caminado tarde en la noche, lejos de las luces y el bullicio de la ciudad; bajo una luna radiante, y un cielo totalmente despejado? Me atrevo a afirmar que quienes lo hemos hecho, tenemos una visión distinta de la vida. Cada noche nos muestra la otra cara de este mundo y, casi siempre, lo pasamos por alto. ¿Cuando fue la última vez que miraste las estrellas y te cuestionaste sobre la vida? Vivimos en un mundo de dioses, es solo que a veces lo olvidamos, por mirar solo hacia adelante, dentro de una existencia cada día más absurda y mecanizada. Lo cierto es, que la tercera roca desde el Sol: nos da una visión única del Universo.

Recuerdo que desde niño, pasaba ratos mirando al cielo: buscando estrellas fugaces y dejando llevar mi mente hacia el infinito. De ahí mi interés por lo que conocemos como mecánica cuántica… yo quería aprender todo sobre “la energía que mueve el Universo”. Y eso es lo interesante del sol de medianoche (la Luna): te muestra las mismas cosas, pero de un modo totalmente distinto; y, además, te permite ver más allá. De ahí el título del post, y lo siguiente:

Si le preguntaras a una pulga de agua dulce sobre la inmensidad del océano y sobre lo que hay mas allá del horizonte ¿qué crees que contestaría? ella no puede comunicarse contigo, de ninguna forma; no comprende qué es un horizonte o un océano; pero, sobre todas las cosas, no tiene la más mínima idea de que más allá de su reducido hábitat (charca o laguna) hay cientos de lugares similares y muy distintos al suyo. Esa pulga de agua es un ser vivo. Existe, al igual que nosotros y nuestro mundo; y sin embargo, su “mundo” tan cercano al nuestro, se encuentra a millones de años de evolución. Esto, lo digo, como una explicación práctica de cómo nuestra mente se encuentra, literalmente, bloqueada hacia la comprensión absoluta de nuestra propia realidad. Ello se debe, a que nuestro cerebro se encuentra limitado dentro de un rango específico de “energía”, por así llamarlo (similar a nuestro rango de capacidad ocular o auditiva), que nos impide acceder hacia un nivel de entendimiento superior de las cosas que nos rodean. Si les gustan las analogías: nosotros somos como la pulga de agua; y Dios… es el tipo que está teorizando.

Soy de los que sostiene que la vida llegó a nuestro planeta en un meteoro, desde el espacio (quizás, en la propia Luna, pues hay “rastros” que así nos lo indican). También sostengo que en la realidad en la cual vivimos (materia) se aplica el concepto de “frecuencias”; sí, como las frecuencias de un radio, las cuales medimos en megahertz, y en bandas AM, FM, SW, etc. Y sostengo, claro está, que el Todo, es energía (manifestada en diversas frecuencias) y la materia es solo es una manifestación “física” de dicha energía. Dicho esto, imagine a dos emisoras de radio. Ambas coexisten en el mismo espacio/tiempo (lo de universos paralelos es otro asunto, y si nos vamos por el lado de las “bandas” el asunto sería más complicado); Es solo, que cada una emite en su propia frecuencia. Ahora bien, puede ser que esas dos emisoras creen una interferencia entre sí (distorsiones espacio/tiempo); o que, estén separadas por la distancia, y que jamás sus señales converjan por funcionar a frecuencias muy distintas o en cuanto a sus “bandas” de transmisión, a tal punto que solo quien maneja el radio es capaz de captar esa frecuencia específica y por ende, sabe que ambas co-existen en el mismo momento aunque ellas no converjan nunca… dicho esto, y ya que las leyes de la física son invariables sin importar el tamaño de las cosas, sostengo que este ejemplo se aplica a nuestra realidad existencial (física/material).

Ahora bien, nada de lo escrito resulta tan interesante como la siguiente cuestión teológica/existencialista: ¿Puede el Hombre haberse creado a sí mismo? Me explico: los teólogos nos afirman que Dios se creó a sí mismo. Yo no tengo por qué discutir eso (no había nacido… jajaja). Es solo que surge la interrogante: si nosotros estamos hechos “a imagen y semejanza de Dios”, ¿podríamos habernos creado a nosotros mismos? La respuesta depende (y no me voy a meter en esa).

Sostengo que la evolución primate/homínido se desarrollo por el consumo de carne. La explicación es sencilla a nivel práctico, la carne nos ofrece todos los nutrientes esenciales para sobrevivir y desarrollarnos muy por encima de los nutrientes contenidos en la flora. Bueno, en algún momento de la evolución, ya fuera por canibalismo o por necesidad, algunos de nuestros ancestros le tomó el gusto a la carne… el problema (según mi entender) es que ya que la carne era cruda: cualquier virus, bacteria o parásito era ingerido y/o asimilado por nuestro pequeño ancestro (y termino por modificar nuestro ADN). En esencia, este es mi caldo de cultivo para la evolución de algunos primates (que sean mas fuertes que nosotros en la actualidad, no se cuestiona. El problema, es cuestión de “inteligencia” y evolución). Y la cuestión es obvia, creo que algunas de esas carnes tenían virus que se incorporaron a nuestros genes (los seres humanos y los virus tenemos características bastante similares en relación a otros seres vivos: destrucción y supervivencia), lo que nos llevó por este camino conocido como evolución.

A algunos les da risa el tema, sin saber los cientos de millones de dólares y euros que se han gastado estudiando este “relajito” que hoy planteo. Otros, lo consideran tema de ciencia ficción, por eso plantee el tema de la radio: es un ejemplo práctico de que el tiempo y el espacio son conceptos relativos, y que por más que nos creamos el centro del Universo, somos ignorantes del entendimiento absoluto. Y si se pregunta por qué saco todo esto a colación: es que tengo un pequeño enojo con las personas que quieren hacer de los desastres naturales un “negocio apocalíptico”. Hoy en día, aún hay personas que no saben que la Tierra tiene un movimiento llamado precesión, y que este tercer movimiento vinculado al eje del planeta (distinto a la rotación y traslación) es lo que, en teoría, está ocasionando todos esos cambios NATURALES (solo son “desastres” para nuestra especie, que se cree el centro del Universo). Ya he sostenido que el calentamiento global es una teoría incierta, y que todo este asunto del cambio climático es un suceso natural. Y por cierto, en ese sentido está el relajito de los mayas y el “fin del mundo”… esos “indios” sabían más de Ciencia que todos los “expertos” actuales. Y tenían razón en muchos aspectos… salvo, en lo del fin del mundo (que no consta en ningún lado). Ya vendrá su post. (Lo llamaré post-apocalíptico… jajajaj).

agosto 17, 2011

Ya son... 5 años.



Hoy, este blog cumple sus primeros cinco (05) años de existencia (auto-felicitación implícita). Casi todas las “variables” del comienzo han cambiado; pero, aún mantengo este blog como una “constante”.

Creo que en vez de escribir, lo mejor será copiar las letras de la canción que se escucha de fondo: “Será”, del grupo dominicano Futuros Divorciados; acompañados magistralmente por Pavel Núñez y Mariano Lantigua. Ya que, si mal no recuerdan, el nombre de este blog es el nombre de mi legendario e inexistente grupo de rock “el Atic0”; (bueno, quizás existe en algún universo paralelo (jajaja))... y esta canción, trata sobre los sueños, el amor y los recuerdos.

Los sueños son sueños, pero están ahí para ser cumplidos. Sin embargo, llega un momento en la vida en que debes dejar atrás algunos, para perseguir otros. De ahí, que lo importante siempre será seguir al corazón, sin importar el camino por el cual nos lleve.

Futuros Divorciados- Será.

Desayunos en la cama
El café de las mañanas
Y tus ojos, como dos ventanas.

Los domingos en la tarde
Sin más agenda, que abrazarte
Celestiales, cosas cotidianas.

Ser tu noche y ser tu día
El ángel de tu compañía
Y aunque sea un sueño, todavía

Será, será, será
Lo que esta en tu corazón
Veras, será
No dejes de creer, no dejes de soñar,
Porque todo lo que sueñas un día, será

Y las luces encendidas
Te darán la bienvenida
Cuando a nuestra casa estés entrando

Ven con flores, ven con penas
Ven con malas, ven con buenas
En la puerta yo estaré esperando

Y si alguien te replica,
Que tu sueño le da risa
Diles que ese día… esta llegando

Será, será, será
Lo que esta en tu corazón
Veras, será
No dejes de creer, no dejes de soñar,
Porque todo lo que sueñas un día…

Desde niño siempre imaginaba que existías,
Pero no pensé que te vería, algún día;
Y si el universo conspiro, y ya eres mía:
Solo confía (Si confía), solo confía…

Puedes jurarlo que será, será, será
Lo que esta en tu corazón, veras, será
No dejes de creer, no dejes de soñar,
Porque todo lo que sueñas un día será,
Porque todo lo que sueñas un día será...

agosto 15, 2011

La Bête du Gévaudan… y la licantropía.


Aspiro a ser un hombre de Ciencia. Pero, siempre trato de tener la mente abierta, ya que si hay algo seguro en esta vida, es que nadie tiene una verdad absoluta de las cosas. Toda regla, siempre tendrá, al menos, una excepción. Desde niño me han intrigado las cosas “raras”, puesto que me fascina resolver y encontrar las respuestas de las “cosas” (es una obsesión, lo reconozco), y en fin, la criptozoología y la criminalística siempre han sido parte de mis “entretenimientos”.

La cuestión en sí de este post es la Bestia de Gévaudan (Francia), si usted no sabe lo que es, es simplemente el origen de la leyenda del Hombre Lobo (Hollywood). Los licántropos (Hombres lobo) y los vampiros siempre han estado presentes culturalmente en nuestras sociedades; pero, en la última década, Hollywood (y el cine, en general), nos han “bombardeado” con hombres lobos y vampiros a un nivel interesante, psicológicamente hablando (hay incluso subculturas orientadas bajo ciertas “creencias”). Ya haré el post de los “chupasangre”, el amor perdido y la inmortalidad… del cangrejo. Pero, ahora me centro en esta leyenda, por ser el “origen” de los “Hombres Lobo”.

El tema parece sencillo, pero, la verdad, es algo complicado. No porque quizás la iglesia se inventó todo para proteger sus intereses (Realeza, o matando unos cuantos para crear terror (y salvación divina)); o porque eliminaron a todos los lobos de la zona (ignorancia); o, porque todo fue un engaño engrandecido por la histeria colectiva; o, simplemente, por los ingresos del “turismo”. El tema es objeto de estudios profundos, aún hoy en día, de ahí mi interés y mi granito de arena; ya que, pocas veces en la vida, la ignorancia puede ser considerada como dicha. Sin embargo, nadie tiene todas las respuestas, por lo que nuestro trabajo de investigación consiste en armar las piezas del “rompecabezas”.

Comencemos por las tribus indígenas “americanas”, y su gran respeto a la naturaleza (nuestro continente). En Norteamérica, tenemos un origen en cuanto a la licantropía aún más antiguo que el francés, pero de origen distinto (lo digo yo). Si han estudiado tribus antiguas (otro pasatiempo, sin sentido), comprenderán que al hablar de “espíritus” en esas tribus, no nos referimos a “fantasmas”, sino al ALMA que existe en cada cosa (bosque, árbol, animal, piedra, etc.). Cuando hablamos de culturas indígenas norteamericanas (Centro y Sur América tienen otras cuestiones: Sol, Luna, Estrellas, Jaguar, etc.) nos enfocamos hacia una cultura que divinizaba la Naturaleza con un enfoque “animal”: veneraban al halcón, al oso, al puma y claro está, a nuestro querido protagonista: el lobo.

Para estas tribus (sin entrar en detalles, es un post, no un libro) el paso de joven a hombre de los varones, requería de ciertas destrezas de supervivencia (entre ellas, la cacería); llegando incluso a existir leyendas de jóvenes que mataban osos grizzly a mano limpia (con cuchillos… diría yo). En fin, cuando un hombre lograba vencer el reto, se les permitía vestir las pieles de su presa, con lo cual, mostraban su hombría y su sabiduría. La cuestión, además, radica en que al vestir esas prendas, algunas eran consideradas talismanes (aspectos religiosos) que permitían al portador adquirir las “virtudes” de aquel animal. De ahí que en la tradición oral de estos pueblos, nos encontremos con historias de hombres que se convertían en lobos al llegar la Luna llena y que recorrían por grandes sabanas buscando presas para comer. Anotó usted: cazaba para comer, y sus presas no eran personas (eran liebres, ciervos, etc.). Dentro de este aspecto, un “hombre lobo” solo se convertía en la soledad, adentrándose en el bosque y volviéndose uno con la naturaleza. Como cazador aficionado, conozco de este tema, y no tiene que ver con ninguna “enfermedad” mental derivada de creencias míticas o religiosas. Todo el que ha cazado en bosques sabe lo mucho que uno desarrolla la “paciencia”, al permanecer inmóvil por largo tiempo; de igual modo, los sentidos se agudizan por el entorno, ya que desaparecen los ruidos cotidianos y la mente se enfoca mejor en los cambios del entorno. En este ambiente, el instinto humano de supervivencia se incrementa bastante, creo que de ahí les viene lo de la astucia para cazar del lobo. En este sentido, tenemos al lobo blanco: un espíritu que recorre el bosque, y que lleva consigo la mayor sabiduría y el entendimiento absoluto de las cosas (sin tiempo ni espacio).

Pero, por otro lado tenemos a la “Bestia de Gevaudan”. Otro continente y otra historia. Según tengo entendido, a mediados de 1764, en la región Francesa de Gévaudan (departamento de Lozère), comenzaron a ocurrir muertes de personas, literalmente, desmembradas. Sin ser muy descriptivos, hasta aquí no hay problema en la historia. El problemita es que nuestra “bestia” solo mataba humanos, y en especial, mujeres y niños, y se dice que mató a más de 100 personas. Si me sigue la corriente, sabrá que estamos frente a uno o varios asesinos en serie. Las muertes están documentadas, de eso no hay dudas; pero, el hecho de no haber atacado hombres (tenemos mayor fortaleza física) ni ningún otro tipo de animal, me indica a mí un perfil psicológico atribuible a un ser humano y no a un animal. Mataba regularmente cada dos o tres semanas, lo que indica regularidad en su modus operandi. Pero, debo abrir un espacio a la duda, es lo justo.

Según los dos o tres sobrevivientes/testigos, no se trataba de un lobo, sino de un animal más grande y de apariencia canina, y con un pelaje rojizo y largo, que caminaba en cuatro patas, “aunque podía erguirse en dos” y que tenía un hocico lleno de dientes enormes (no me pregunten como lo sabían). Una vez se expandió la noticia, comenzaron a llegar cazadores en busca de la recompensa para matar al supuesto monstruo. Leí que se encontraron huellas enormes, que era un sub especie de lobo de los Alpes gigante y “extinto” que mataba personas para comer (no se comió a nadie); que, durante meses mataron a cientos de lobos y que la Iglesia decía que era el “demonio” encarnado. Lo interesante era que supuestamente las balas rebotaban en su pelaje y en fin, fue una bala de plata (Plata: antiséptico externo) la que pudo matar a la “bestia”… el “tipo” hasta famoso se hizo (y Hollywood se encargó en darle promoción a lo de la bala de plata; aunque se ha usado la plata como parte de armas de combate desde hace siglos sin ninguna propiedad curativa sino venenosa… pero bueno, si usted cree que algo le hace mal, termina por creérselo).

Ahora bien, la parte interesante de la historia, no está vinculada a la “Bestia” muerta. Lo interesante es que las muertes continuaron después, con un similar modus operandi. Pero ahora, las víctimas femeninas eran “violadas” (los documentos de las autopsias lo confirman). Supe del caso de un médico que frente a los gritos de una mujer joven, acudió en su auxilio, y logró darle un disparo mortal a un hombre “vestido de piel de lobo” que intentaba violarla. Lo que nunca se ha abundado es sobre las violaciones y saqueos que realizaron los “Caballeros” del rey, cuyo capitán tuvo la suerte (embuste para justificar su estadía y sus delitos) de ver a la bestia “antes de que huyera”, ya que según ellos (enviados del rey) el animal “del tamaño de un caballo” era extremadamente ágil y veloz, por lo que era casi imposible de atrapar. (Creo que ahora lo llamamos chupacabra... otro disparate jajajaja... le haré su post algún día)

Según sé, el Rey Luís XV de Francia, pudo haber tenido sus “embullitos” con algunas mujeres de la zona, y “alguien” eliminó el fruto de esos “descuidos reales” (ese rey tuvo 10 hijos “reales” con la misma esposa… en esa época no había TV para entretenerse con otra cosa). Por otro lado, tenemos el elemento del “terror divino” infundido por la Iglesia de la época, al decir que ese “monstruo” era el mismísimo demonio, ya que su risa era casi humana (de ahí que se consideraran las Hienas como posible causa. Debemos recordar que a Europa se llevaron miles de animales “exóticos” de todas partes del mundo). En fin, he leído que hubo muchos imitadores de la “bestia”; pero, según tengo entendido, los escritos señalan que esos “caballeros” del Rey: violaron, mataron y robaron más que la supuesta “bestia”… ¿quién es más bestia?

Al final, solo me queda decir que: un siglo antes de los incidentes de Gévaudan, ocurrieron hechos similares en la ciudad de Benaís, también en zona central de Francia. Al igual que en nuestro caso, unas 100 víctimas, mujeres y niños. Y, de igual forma, después de la muerte de la “bestia” con la bala de plata, otras decenas de casos se sucedieron en todo el centro de Francia. Algunos les echan la culpa a los “gitanos” (a ellos les adjudican la maldicion de los hombres lobo... por estar comiéndo hongos alucinógenos), y a otros “hombres lobo”. Pero, soy de los que cree que todas esas personas fueron asesinadas por un solo motivo: o eran hijos y nietos bastardos de la realeza; o, los mataron para quitarles sus tierras. Por cierto, la maldición de los hombres lobo no existe; tenemos un abanico de posibilidades que van desde enfermedades mentales hasta alucinógenos, delirios e histeria colectiva. Usted elija.

P.d. Espero saber algún día la verdadera respuesta... sobre por qué asesinaron a tantas personas.

agosto 09, 2011

Cómo cambiar el aceite de una cortadora de grama.


Antes de ayer pasé por una ferretería a buscar unas cosas, y al pasar por el área de las cortadoras de grama, podadoras, trimmers, sierras, etc., había un señor preocupado porque no sabía cómo cambiar el aceite de su máquina de cortar la grama (césped); y claro está, el que le atendía no sabía absolutamente nada del tema, así que tuve que intervenir, ya que recordé la lucha que yo pasé en mi “primera vez” de cambiarle el aceite a mi podadora (hahahaha). Así que hoy escribiré sobre esto. (Nota: ¿por qué será que siempre me meto en asuntos que no son de mi incumbencia, para “salvar” a otros ?)

A ver, me especializo en mecánica general como pasatiempo (desde niño); y, la verdad, me gusta todo lo que funcione con gasolina o electricidad. El frente de mi casa es grande y tengo un patio “frondoso”, lleno de árboles y todo tipo de plantas. Dicho esto, en mi labor humanitaria (como jardinero de mi hogar) he trabajado toda mi vida con trimmers (eléctricos y de gasolina), podadoras y motosierras. Pero, debo decir, que siempre he querido un “tractorcito” para cortar la grama (sueño utópico); aunque en los últimos años he planeado una podadora a control remoto… pero eso es otro post sobre haraganería extrema (ya hay un par de “locos” que lo han hecho y me han dado ideas).

Bueno, debo empezar diciendo que dentro de los motores de combustión interna tenemos dos tipos: A) los motores de dos tiempos (2T), los cuales emplean el aceite mezclado con la gasolina (como los trimmers y las motosierras); y, b) los motores de cuatro tiempos (4T), en los cuales el aceite y la gasolina están en depósitos separados (podadoras y automóviles actuales). Siempre viene a discusión cual es el motor más eficiente, pero no hay duda: el motor de 2 tiempos es muy superior al de cuatro tiempos en casi todo; y ese es el problema, ya que es superior incluso en contaminación (aspecto que lo ha relegado a un injusto segundo plano).

Ahora bien, al comprar su podadora (nueva, imagino) el manual le dirá “todo” lo que debe saber sobre su “caharrita”, incluyendo: cómo cambiar el aceite (en la generalidad de los casos, la primera vez es a las pocas horas de uso, por aquello del asentamiento del cilindro y los residuos; y luego, cada 20 o más horas, dependiendo del modelo. (Nota: algunas podadoras traen su filtro de aceite, aspecto que debe observar al hacer los cambios). En muchos modelos, el proceso es similar a cambiarle el aceite al auto: montas la podadora sobre algo, retiras el tornillo del cárter (conforme al manual) y retiras la tapa del aceite (varilla de medición); al terminar, pones nuevamente el tornillo, echas el nuevo aceite, pones la tapa y ¡a cortar!.

En fin, a mí me pasó (como al señor al cual tuve que explicarle) que el manual del motor de mi podadora (Un Briggs & Stratton serie 450… creo que es el más común del mundo de las podadoras, por eso lo compré) decía que tenía un tornillo removible debajo, atrás y a la izquierda de la podadora (vista desde el frente). En este punto es que las personas fracasan: ese motor no tiene ningún tornillo de salida en ese lugar. En ese lugar se encuentra el tornillo de sujeción del motor al chasis, y el único tornillo de acceso al motor, además del vinculado a las válvulas de aire y al cilindro (si los tocas, adiós motor) está en el frente, en un lugar incomodísimo y es pequeñito. A nivel de mantenimiento: no sirve para nada (menos para un “desesperado” como yo).

En ese punto fue que le expliqué al señor cómo cambiar el aceite de su podadora: 1) tenga a mano su aceite SAE30, 10w-30 o superior (mas pesado, eso es a gusto y dependiendo de las circunstancias), consiga una funda plástica (preferiblemente transparente), un poco gruesa y un recipiente en donde colocar el aceite usado; 2) OJO: antes de empezar a trastear su podadora, desconecte la bujía (o, posiblemente pierda unos dedos); 3) destape el depósito de gasolina y coloque la funda de tal forma que al volver a colocar la tapa este depósito quede completamente sellado (esas tapas tienen válvulas de presión y sin la funda se le bota toda la gasolina al inclinar la podadora) y le daña la pintura… después no esté gritando por el oxido; 4) ¿ya puso la tapa del depósito de la gasolina?, destape el depósito de aceite (si, donde se encuentra ubicada la varilla de medición de aceite), e incline de lado la podadora para que salga el aceite por este mismo lugar (hahaha… parece estúpido, pero es la forma más eficiente); 6) facultativamente, una vez se reduzca el volumen del aceite hasta el nivel de goteo, gire manualmente la cuchilla de la podadora media vuelta e inclínela un poco más verticalmente hacia el lado por donde usted está drenando el aceite (deje la podadora en una sola goma… ahora recuerde la importancia de desconectar la bujía); 7) coloque el nuevo aceite dentro de los parámetros especificados (volumen) y listo. Por cierto, ahora recuerdo que debo afilar las cuchillas.

Postdata: Recuerde revisar periódicamente el filtro de aire (en la generalidad es filtrado por esponja empapada de aceite) y limpiar las zonas en donde se nota el contacto con la polución) ello asegura una mayor duración del aceite y de su “cacharrita”.

Y si se preguntan sobre la foto de arriba, es lo último en haraganería de jardín: la  podadora automática de energía solar Husqvarna’s (robot), tipo automower: solo cuesta unos US$3,000 (con eso me compro dos tractorcitos aceptables (riding mower)... y pongo uno racing, para hacer “ceritos” en el frente de la casa. Y, creo que me sobra dinero para adaptarle un de sensor de proximidad y mp3). :D

agosto 01, 2011

Cerrando los baúles.


Bueno, esto es un Atic0 (virtual). Lleno de ideas y recuerdos que escapan al tiempo y al espacio. Creo que ya es hora de cerrar este tercer baúl, y dejar guardados sus secretos, bien resguardados del olvido. Ya es tiempo de sentarme en mi mesa de trabajo, y disfrutar de lo que me gusta hacer (aprender y crear), para ver qué obtengo de esta parte de mi historia.

Ayer celebramos en República Dominicana el día del Padre; y como siempre, lo pasamos en Familia. Creo que hoy debo escribir sobre mi padre (y los padres, en general). Tengo los mejores padres del mundo (eso lo decimos todos los hijos), y cada uno de ellos ha forjado parte de mi personalidad, incluso, mas allá de la genética (mañas). Mi mamá es súper inteligente (eso lo heredé de ella) y como persona… bueno, es mi mamá (la mejor madre del mundo: sobre-protectora, cariñosa, comprensiva y un millón de cualidades más). Por otro lado, está mi papá. Yo fui uno de los mayores regalos de su vida (como hombre): su único varón. De mi papá heredé mi paciencia (legendaria, aunque el logra ponerla a prueba… jajaja) y ese estilo de “guardia” (tipo militar: rectitud, honradez y respeto). Me instruyó en armas desde que era un niño (y fui bastante bueno; al parecer, lo de cazador es genético), y me enseño a manejar vehículos como a los 13 años. Fui su compañero de viajes durante muchos años, y tengo un millón de recuerdos con mi “viejo” (pero lo que más recuerdo es que mi papá jamás me dio una “pela”, me puso de castigo un par de veces, pero mi mamá siempre fue la “Ley” en casa). Y ayer, recordando todas las vivencias en casa, daba gracias a Dios por tener a mis dos progenitores conmigo. A veces, ambos ponen a prueba mi paciencia (pues 3 personalidades dominantes siempre crean fricción); pero, creo que no existe nada más valioso que la familia.

Mi papá y mi abuelo materno hicieron el 50% del hombre que soy (a mi abuelo paterno no lo conocí, murió antes de que naciera). Mi abuelo materno, me enseño a que un hombre debía saber de todo y hacer de todo. Recuerdo que antes de morir, me pidió que cuidara a mis padres, y eso he hecho toda mi vida (bueno, eso hacemos los hijos). Llega el momento de la vida, en que los hijos nos volvemos los padres de nuestros padres (los cuidamos); y como siempre digo, esto no es cosa de un solo día: es por toda vida. Yo soy de los que piensa que la figura paterna es fundamental en la vida de una persona. Y no se trata de ser el “hombre” de la casa (ese papel lo puede hacer perfectamente una mujer). El punto está, en que los hombres somos totalmente distintos a las mujeres en un 70 u 80 por ciento de nuestro ser, y eso influye directamente en el desarrollo de la personalidad de los hijos.

Ser padre, no es “aportar” genes o dar dinero; o, ver a los hijos una vez al año, o los fines de semana. Ser padre es estar ahí siempre (en las buenas y en las malas), es un matrimonio sin divorcio entre usted y esa pequeña “cosita”: desde que nace, hasta que crezca y llegue mas lejos de lo que usted pudo llegar. Doy gracias a Dios por mi papá: el mejor hombre y padre del mundo. Y por cierto, Feliz Día del Padre.