marzo 06, 2013

Alimentación, calorías... y dieta.




Sería fácil resumir la alimentación en proteínas, carbohidratos y grasas. Comer mucha proteína (alrededor de un 40% de la ingesta total de alimentos), reducir los carbohidratos (el otro 60%) después de las seis de la tarde, limitando los azucares a cero o casi cero; y evitar las grasas de origen animal (saturadas), dando preferencia al omega 3, la lecitina y los aceites vegetales… pero, eso no es del todo cierto.  No soy médico, ni nutricionista, pero debido a mi estilo de vida (abogado: alimenticiamente desordenado, bastante caprichoso y levantador de pesas) me ha tocado aprender el tema (a garrotazos, mordidas y patadas).

Comemos, para vivir. Aunque a muchos nos gusta vivir para comer (y cocinar), ya que los sabores son un placer de la vida. Sin embargo, no todos los “metabolismos” son iguales. Diríamos que hay cuerpos ecto, endo y meso morfos (forma); pero, la alimentación (en gran parte) tampoco tiene que ver con la forma del cuerpo (la cual es un resultado), y es porque que la alimentación debe basarse y adaptarse conforme al estilo de vida que llevamos, y no adaptarnos nosotros a un estilo de la alimentación (dieta x)… conozco personas que se levantan a las 2 o 3 de la madrugada porque tiene que comer cada 4 horas (obsesivos)… eso, no es vida.

Las personas creen que comer vegetales es 100% saludable… hasta que una bacteria o contaminación química (pesticidas) casi los mata, o se dan cuenta de que solo pueden practicar yoga, ya que si corren un rato se marean y cansan… por cierto, las vacas solo comen yerba (vegetal) y pesan más de 2 toneladas (se los digo a las mujeres). Las personas adoran el pescado, hasta que los metales pesados (o radiación) se le acumulan en el cuerpo, y luego maldicen a Fukushima y a las petroleras. Y, nosotros, los carnívoros: ya ni sabemos lo que comemos (¿vaca, cerdo… o caballo?). Usted dirá que debe mudarse a un valle y cultivar/recolectar sus propios alimentos… no está mala la idea, pero eso solo funciona a baja escala. Alimentarse, no se trata de compensar, sino de equilibrar la ingesta de nutrientes de acuerdo a nuestras necesidades calóricas (el estilo de vida que llevamos). En resumen, mientras más “grandes” somos y más masa muscular tenemos: necesitamos mayor cantidad de calorías para funcionar adecuadamente, que una persona de la misma edad, estatura y peso (sedentario).

Pero, volvamos a las proteínas, sin entrar en los aminoácidos de cadena ramificada (sostén de nuestros músculos esqueléticos). La gente piensa que darse una hartura de carne, o comer mucha proteína es algo saludable porque solo se come “proteína”… tremendo error. Nota: todo el excedente de cualquier tipo de alimento que se ingiere: a) será desechado por el cuerpo; o, b) será convertido en grasa. Sin contar la grasa saturada de la carne, que de por sí ya será residente. En nutrición deportiva siempre se habla de los beneficios de las carnes blancas (pechuga), lomo de cerdo o res (carnes magras en general), aunque (como usted debe saber) debido al tipo de fibra de la cual se constituye la carne, es de digestión lenta. Ahí entra como nuestra salvación el batido de proteína… yo prefiero de suero de leche: 100% natural, de digestión rápida, rica en aminoácidos esenciales y no esenciales, vitaminas y minerales, etc… eso suple algunas deficiencias (no todas).

Las personas, en general, siempre le huyen a los carbohidratos, cuando son la fuente de la vida, ya que son el combustible que, literalmente, nos mueve. La gente no se imagina el daño que le hace al organismo ingerir proteínas en exceso (demasiado trabajo para el hígado, riñones, corazón, etc.). Desde que uno dice la palabra carbohidratos, se piensa en el arroz (nota: todos los vegetales contienen carbohidratos), lo que no se le explica a la generalidad de las personas es el índice glucémico de los alimentos (busque en Google, esto es un post). Son tantas las variables entre los colores, las texturas y el aporte vitamínico y mineral de los vegetales, que me aburrí sin haberlos escrito… pero la idea es que para alimentarnos bien, debemos saber variar el tipo de alimento que debemos ingerir  y su cantidad (moderada) para obtener un balance.

La grasa es... lo mejor de todo. No todo el mundo comprende que la grasa es la forma de almacenamiento de energía más eficaz que tiene el cuerpo. En esencia, mientras menos grasa tiene un cuerpo, menor capacidad de supervivencia tiene ante la privación de alimentos y un movimiento constante (literalmente, se come vivo a sí mismo). La grasa no es algo dañino en sí misma. Las personas creen que los ácidos grasos como el omega 3 (pescados) y los ácidos grasos vegetales, en general, son SALUDABLES, y se dan un “viaje” de aceite de oliva en cada ensalada o se comen religiosamente su capsula de omega 3 o lecitina encima de sus comidas… todo en exceso: hace daño. Si sus requerimientos diarios no implican una actividad física que implique un mayor consumo energético: no se ponga a estar tomando suplementos por su cuenta. Y no crea que me he olvidado de las vitaminas y minerales: su carencia es tan perjudicial como su consumo en exceso. Si hay una sana y completa alimentación, no necesita este tipo de suplementos… solo recuerde recibir un poco de Sol, de vez en cuanto. Cada alimento sea animal o vegetal, al margen de los ácidos grasos, las proteínas o carbohidratos, le aportará determinados tipo de vitaminas y minerales (si quiere saber eso, busque en Google, libros y páginas científicas… no blogs).

Ahora bien, en nutrición se usa una formula de cálculo energético (calorías a consumir) en base al tamaño y peso de una persona. El problema, es que: dos hombres de seis pies de altura y 230 libras de peso, (ambos obesos, según el cálculo tradicional), no consumirán las mismas calorías si uno es un atleta de alto rendimiento y el otro es una persona sedentaria (diferentes actividades = diferentes necesidades)… a este punto quería llegar: las personas tienen distintas necesidades calóricas y estas necesidades son las que deben servir de parámetros para establecer una adecuada dieta, comprendida por… otro post. :)

4 comentarios:

Ayi :) dijo...

O sea que si me pierdo en la selva sobrevivo por mi grasa de mas....el problema es que no me veo perdida por todo este tiempo :$

Fran dijo...

Jajaja... los bosquimanos duraban días sin comer, mientras estaban de cacería. Un par de libras demás siempre son útiles... por cualquier gripe (uno deja de comer)

Por cierto, en la selva hay mucha comida!!!! :)

Ayi :) dijo...

yo no dejo de comer por gripe..o hace mucho que no me enfermo de verdad...
y esa J al final de post?

Fran dijo...

Es una carita feliz... problema de plataforma y lenguaje programático... déjame ponerla simple :)