febrero 28, 2015

Cosas de la edad.


Hoy, mientras saludaba a mi hermana menor que había llegado a casa, noté que la puerta del frente estaba “entrejunta” y le pregunté a mi mamá, respondiéndome mi hermana que mis sobrinos estaban en el frente jugando con un frisbee. Y claro, su tío tenía que supervisar…

Digamos que ellos están “perfeccionando” su técnica. La chiquita, de 12 años, hizo 3 buenos lanzamientos… como de 200 intentos (parece un alien: flaca y alta). Y mi sobrino mayor, de 17 años: ese, tiene esperanzas (Le gusta una vecinita del edificio del frente... quizás, por eso hacía tanto escándalo). Dado que mi sobrinita lo lanzaba para todos los lados, pude apreciar el maltrato “ecológico” al que fueron sometidos algunos árboles y plantas de mi casa (de qué me vale cuidarlos si me los destruyen… es broma, solo fueron algunas hojas). En fin, su tío (yo) de habilidad legendaria (en la vida real, no en el ciberespacio) les mostré cómo se debía lanzar un frisbee para que cayera en las manos (sin moverse) del contrario… (todo un arte) digo, ese es el reto; (tirarlo como loco y correr tras el: lo hace cualquiera... bueno, eso hacía mi sobrino cuando lo lanzaba). A ellos les sorprendió la curvatura que hacía hasta alcanzar el objetivo; Principalmente a la chiquita, quien parecía lanzar un disco romano (girando la espalda).

En resumen, "jugamos" (me tuve que quedar... casi me explotan el vidrio del carro) como dos horas y media, incluso, hasta entrada la noche; y, entonces, en uno de esos tiros “imprecisos” de mi sobrino, me tocó hacer contorsionismo entre espinas y, claro, me comenzó a doler el trapezoide derecho (se me encogió, por retorcerme como gusarapo). Y mi santa madre comenzó a relajarme de que ese era un deporte de niños, no de viejos (así los relajo a ellos). Pero, se me quitó a las pocas horas. Sin embargo, le dije a ella que la experiencia: no se improvisa. Recuerdo que mis primeras canas fueron a eso de los trece años, hoy tengo cientos (a las mujeres le gusta... salvo que algunas "mayores" me tiran también el ojo). Sin embargo, hace unos días noté que tengo unas diez cien canas en la barba y dos en el bigote... algo nuevo; eso, debe ser la manifestación de la sabiduría (jajaja)... nota: un hombre serio JAMAS se tiñe el pelo.

Este día, me recordó cuando la amistad era pasar un buen rato de sano entretenimiento (sin electrónica), el amor estaba bien cerca (la hermosa vecina) y no había nada de qué preocuparse más de que el tiempo fuera "lento" (y nos cuidaban)... solo que, esta vez, quien cuidaba: era yo. Así termino los 12 posts de febrero... me quedaron algunos temas pendientes, ya los escribiré.

P.d. La imagen del perrito, es una representación del perro del edificio del lado. Estaba como loco por jugar; o, era, por mordernos (espero que nunca salte de la tercera planta... quedaría: irreparable). 

febrero 26, 2015

Llegaste Tu - Luis Fonsi Ft. JLG


Pensaba que esta canción la había compuesto Juan Luis Guerra, debido a la melodía; pero, descubrí que fue compuesta por Luis Fonsi y Claudia Brant. Me gustó la canción, así que la comparto, ya que es una gran expresión del amor de familia.

También, agrego "Todo tiene su hora", de nuestro Juan Luis Guerra:


De nada vale ser impaciente!!!!

febrero 24, 2015

¿Vale la pena; o, el tiempo?




Hace unos días, mientras reparaba un pequeño radio/foco de emergencia que tengo, mi mamá, ansiosa porque le trasplantara una planta de zamia (que le floreció y fue un show “internacional”… a ella nunca le había florecido) me preguntaba con ironía: “¿Vale la pena?” (reparar el radio/foco) y, solo atiné a decirle: “quizás no, pero vale el tiempo”. Y es así, porque al ver la vida en cierta perspectiva, no hay nada más valioso para nosotros que el tiempo. Y es por ello, que lo más valioso que podemos obsequiar a alguien o algo es eso: nuestro tiempo.

Y, al examinar la pregunta en retrospectiva, puedo afirmar que aquella cuestión aplica al diario vivir. Las personas siempre se preguntan si tal o cual cosa valdrán la pena o el esfuerzo; cuando, la verdadera pregunta es: ¿Vale nuestro tiempo y dedicación?

Ese pequeño radio (análogo), es recargado mediante un dínamo, tiene foco y carga el celular en caso de emergencia... lo compré hace años (mentalidad preventiva… post apocalíptica (risa)) y es una herramienta muy útil que me ahorra molestias innecesarias (pérdida de tiempo) en casos de urgencias en la oscuridad. En este sentido, no es un simple radio, es mi foco de emergencia (alumbra como un auto), es un momento de música real (mientras reparo algo). Así que SI, valía el tiempo de desarmarlo con cuidado, de ajustar y de rearmar el condenado mecanismo para que funcionara al 100%. Al final, el led “defectuoso” estaba bien, solo era un falso contacto del conector.

Y lo gracioso es la perspectiva de la pregunta: al cuestionarnos sobre si algo “vale la pena” es casi seguro que subyace una visión negativa. Sin embargo, detrás de un “¿Vale el tiempo?”: se visualiza más una construcción lógica positiva. Y qué decir: soy un condenado reparador… mi naturaleza es la de: reparar las cosas... y las herramientas son la clave.

P.d. Multipliqué la matita de samia (que fue un regalo) en unas 50: también, soy buen matemático (multiplicando las cosas) jajaja... gracias a Dios, por el don.  

febrero 20, 2015

Sobre las 50 sombras... y Dakota Johnson.



Bueno, la verdad, cuando escuché este título hace unos meses, pensé que se refería a Dorian Gray (Grey) de la Liga de Caballeros Extraordinarios (película de acción (2003) con Sean Connery y algunos efectos especiales); o a Grey’s Anatomy … pero, nada que ver.

Hace unos días comencé a escuchar el mercadeo publicitario y el bla-bla-bla (hablar) de las mujeres sobre dicha obra (es un libro... yo, no sabía!!!). En fin, busqué la sinopsis de la obra para ver que tan “innovadora” y “explícita” era; y, en unos minutos "San Google" me llevó a resumir esta película en una sola oración: “Bruce Wayne… sin Batman”; y lo raro, es que parece que las personas no se dan cuenta de que el personaje de Grey es similar al de Bruce Wayne (o Bruno Díaz en Latinoamérica). 

En fin, como amante del séptimo arte, la película llegó a mis manos; y, aunque no me he sentado a ver a la hermosa Dakota Johnson (en principio, único motivo para ver esta película), pude ver cortos de forma aleatoria, verificando que estuviera completa y con los subtítulos en tiempo (manía, nada de látigos). Y, lo que me llamó la atención, es que las personas se refieren a la película como algo puramente sexual (un par de desnudos) y pervertida (por lo de las ataduras y los látigos), cuando se aleja por mucho de ser este tipo de película vacía y superficial; ya que, de lo que pude ver: él se enamoró, ella se enamoró; él, la buscó, ella lo buscó; disfrutaron sus momentos… el problema y el error fue que ella: creyó, que podría cambiarlo.

En cierto modo, el amor moldea nuestra personalidad; pero, no cambia quien somos. De ahí, la diferencia entre amar y estar enamorado. Se supone que, las “50 sombras” hacen referencia a recuerdos de Grey. ¿50 mujeres? ¿50 fracasos o vivencias? No sé, debo sentarme a verla este fin de semana para opinar. Lo que si me llamó la atención es que él le dice, literalmente, mientras ella duerme: “Estoy jodido en 50 formas diferentes” (Grey)… y, dado que lo gris representa lo intermedio entre las cosas (ni bueno ni malo); quizás, se refiera a que él no sabía como ser alguien “normal” y dejar sus “manías”  y estilo de vida a un lado. Al parecer, su vida personal, se basa en conductas que le permitieran sentir algo de dolor y placer a la vez (el análisis psicológico lo dejaremos para luego). En fin, culmino con el video de Ellie GouldingLove Me Like You Do” (basado en la película). Y luego, quizás, comente algo más.

febrero 17, 2015

Algo de música para febrero.


Tony Dize - Ruleta Rusa.

Dash Berlin- Alexander Popov ft. J. Mendelsohn - Steal You Away. 

Juan Luis Guerra - La Hormiguita.

Giuseppe Ottaviani - Angel (featuring Faith).


febrero 14, 2015

Se busca... una musa.


Se busca una musa, con mirada de poesía,
Que inspire los versos y la prosa, cada día.
Se busca una musa, una mujer de carne y huesos
Que pueda robar mi alma... y, algunos besos.

Se busca una musa, una dama, de mortal sonrisa
Que haga arrodillar mi alma, con su risa.
Se busca una musa, que me haga morir de amor
Y que, pueda soldar las piezas… de un corazón.

Se busca una musa, alguien que no sea perfecta
Que sonría en las mañanas: como una Princesa.
Se busca una musa, la única en el firmamento
Que convierta un segundo… en algo eterno.

Se busca una musa, guerrera con corazón y alma
Una que sea, a la vez: fuego y calma.
Se busca una musa, que no sepa que es ella
Que ría como niña, y que… mire las estrellas.

Se busca una musa, ya sea en prosa o en verso
Que pueda convertir un espacio cóncavo, en convexo.
Se busca una musa, tan solo una desconocida
Que sepa, que yo, la esperaré… toda la vida.

febrero 12, 2015

¿Te he visto?


Te vi hace mil años… y todavía, hoy, te recuerdo. Te he buscado en la mirada indiferente de otros ojos, y he apreciado... la elocuencia de tu sonrisa. Me he llegado a preguntar, en estos interminables días, si la razón de mi tormento se encarna ineludiblemente en los labios de una mujer imperfectamente perfecta… ¿O, será en la luz de tu mirada? 

Si pudiera decirte, en palabras, la razón de mis días y mis noches, quizás, debería decirte que: me levanto cada día, con la intención de encontrarte. Te busco en la mirada perdida de cada musa que cruza en mi camino. Te he perdido entre el paso de la gente, mientras escucho esa voz en mi cabeza que cree, que ella: eres tú. A veces, he llegado a bajar la mirada, para no ver el brillo de tus ojos en otra mujer; y he sabido, callar mi alma, cuando grita por tu querer.

¿Dónde estás? ¿Quién eres? ¿También me buscas?... He visto tantos ángeles caer del Cielo, y me pregunto algunas noches: ¿Alguna vez te habré visto? No, siento que, nunca te he conocido. He visto tu sonrisa, tus ojos, tu pelo, tus labios, tu cuerpo… pero, en mujeres distintas a ti. Y ninguna ha tenido esa chispa de tu alma. Si no eres tú... no será ninguna.

Te espero cada minuto de cada día; y en cada noche, pido a Dios que te cuide y te proteja. Y que, si algo sucede: que, al menos, me cruce en tu camino… para ayudarte. Quizás, jamás te conozca; y tu, ni siquiera sabrás que existo… pero, no importa: siempre seré tu desconocido. El amor es como el silencio: lo inunda todo. Quiero que sepas que, más allá de las distancias, el olvido o el recuerdo: yo, existo; que te he buscado con el alma, la mente y el corazón. Y, que… te he esperado; te he escuchado en tus noches más oscuras; y, te he amado… aún, cuando no te has dado cuenta de que estoy contigo. No busco una aventura; busco un pedazo de mi alma, que me sirva de sustento hasta llegar el crepúsculo de la vida. Y le pido a Dios que jamás llegues a leer estas letras; y que, nunca tus ojos, derramen una lágrima por alguien que jamás existió. La vida, te dará muchas excusas para vivir: sin mi. Quizás, el tiempo te hará olvidarme, como un sueño que quedó en el olvido; y, mientras tanto, el viento besará tu cuello: como lo haría yo. No dejes que la nostalgia te desanime, el Sol y la Luna te cuidarán en mi nombre. 

¿Yo?... solo seré un instante de tu vida; pero ¿Tu? tu serás: mi vida. Así, pasarán los minutos, las horas, los días, los meses y los interminables años… y, en tu ausencia: te recordaré. Al final, solo te pido que sonrías, por todo lo bueno que la vida te ha dado; y que, sientas la alegría de haber compartido este pequeño instante conmigo: un desconocido, que será el amor de tu vida. Y este, tan solo será... nuestro secreto.

febrero 10, 2015

Cuestiones de amor: ¿Para toda la vida?


Creo que esta es una de las cuestiones más importantes que nos hacemos a lo largo de la vida. ¿Cómo hacer que el amor perdure? Lo gracioso, es cómo (muchos) les preguntan a personas mayores (ancianos) la fórmula secreta de su amor eterno (más de 50 años de matrimonio). Y es gracioso, porque en aquel tiempo, la vida era más simple: tomabas a alguien que te gustaba, y te disponías a pasar la vida con esa persona. Si la/lo engañabas; si te divorciabas o si enviudabas: eso, te marcaba de por vida.

En ese mundo que nos toca vivir a nosotros, bueno, y a nuestros padres, la gente se casa y se divorcia como si fuera comprar un par de zapatos (algo natural). Y esto se debe a que el matrimonio se produce por un embarazo imprevisto, por presión social, o por ganas de experimentar la vida (independizarse)… todo el mundo habla de amor; y, casi nadie, sabe de lo que habla. Entonces ¿Cómo hacer que funcione?

Aunque no les guste, la respuesta es: tiempo. Es lo que se necesita para conocer a alguien a conciencia (y no solo de corazón: el espejo es otro post), para integrarla a tu familia, y para hacerla habitual a tu vida. Pero, eso no es ni la mitad. Necesitas respeto, y con ello no me refiero a no agarrarle el trasero o robarle un beso sin su permiso; me refiero, a que debes aprender a respetar su espacio y su individualidad. Todos necesitamos un espacio propio. Por otro lado, debes aprender a confiar, y con ello no me refiero a descuidar a la pareja (ya cada problema: es cosa de dos), me refiero a no estar constantemente atento a qué está haciendo… y aquí, en este punto, a usted que está brincando en su silla, y diciendo: “pero, por esto es que falló mi matrimonio… confié demasiado, di demasiado y me engañaron, etc.”. A usted le diría que, le faltó el cuarto elemento, y quizás, lo más importante del asunto: la simpatía.

Es un poco gracioso (dentro de lo trágico) decir que dos amigos jamás serán una verdadera pareja, cuando es todo lo contrario: “Una verdadera pareja la conforman dos amigos: la amiga y el amigo”. Y no me refiero a una “amistad”, me refiero a que jamás traicionarías una verdadera amistad… y menos, si hay hijos de por medio. Casi nadie piensa en el trauma de criarse sin un padre o una madre, y la diferencia que puede marcar en la vida de una persona a nivel emocional… pregúntenle eso a quien tenga más de 50 años de casado/a; y le dirá, que parte de sus altibajos como pareja fueron soportados por su deber frente a sus hijos. Bueno, ahora eso no le importa a nadie; pero eso, es otro post.

Pocas personas comprenden que el mayor regalo que le puedes hacerle a alguien es darle tu tiempo. De ahí que, al respetar su espacio, compartir las cosas simples de la vida y confiar en que se saldrá adelante (siempre juntos) frente a cualquier adversidad, lo natural es que surja y crezca el amor. ¿De por vida? En cuestiones de amor, la vida es atemporal… se vive: día a día. Y, si tienes la dicha de compartirte así con alguien, tú única preocupación debe ser: “Espero que vivamos 120 años” (solo la salud). El amor que se construye día a día es muy difícil de destruir, de ahí su durabilidad.

Y, quizás, deba terminar el post con esta frase que escribí hace muchos años: “Así nace una amistad, así surge el amor, y así perdura la vida: de pequeños momentos... que duran para siempre”.

febrero 08, 2015

Como en un sueño.



Digamos, que la historia comenzó así…

Llegué a ese lugar, en el cual no había estado nunca… parecía una cafetería. Había muchas personas sentadas en las mesas. Era una tarde cualquiera, algo soleada. Había una barra algo abarrotada de gente que estaba de pie; y un cristal, era lo único que me separaba de ella. Recuerdo que tomó su bolso y lo ponía sobre su hombro izquierdo… pude verla entre la multitud, como si no hubiera nadie más. Noté que se disponía a salir cuando me vió. Pasó de huida por mi lado, quería ignorarme, y evitaba el cruce con mi mirada a toda costa. En ese momento, no podía recordar el por qué ella actuaba así; pero, sabía que no huía de mí, ella huía de sus propios sentimientos. 

En el instante que pasó por mi lado, tomé su mano derecha, suavemente… y ella, no quiso seguir: se detuvo. Estaba un poco molesta, creo que me había alejado de ella (sin decírselo) por algún motivo. Recuerdo, como se sintió mi alma al tocar su mano: no quería soltarla... nunca. Rubia, algo delgada, de piel clara, de unos 5,7 de altura... ella tenía el pelo recogido, y un temperamento imponente. No sé, por qué aún no puedo recordar su rostro; aunque, recuerdo que era la mujer más hermosa del mundo. Sus palabras exactas, tampoco las recuerdo… solo recuerdo que le contesté: “todos somos infelices… hasta que encontramos el verdadero amor, y esa eres tú”. Ella se echó a llorar como una niña y sus piernas se aflojaron al punto que pensé que se desplomaría. En ese momento, me di cuenta que ella era distinta a cualquier mujer que había conocido; era, algo más allá de lo que ya había vivido... Y, en ese preciso momento, mientras la sostenía: desperté.

Se, que la fui a buscar en aquel café; también se, que la conocía mejor que a nadie; que, había soñado con ella muchas veces. Una mujer así, no inspira a un hombre: lo cambia de por vida. Quizás, si hubiera dormido unos minutos más, ese sería el sueño más real que he tenido... por un instante, ella centró mi mundo: solo con el toque de su mano. Sentía que ella sabía que jamás la dejaría, y me esperó a que volviera… hoy, solo me pregunto: ¿Cómo habrá sido nuestra historia antes de aquel día? y ¿Dónde estarás hoy, mi eterna desconocida?

febrero 06, 2015

Cuestiones de amor: ¿La media naranja?


La “media naranja” hace referencia a una pareja ideal. ¿Existe? Bueno, decir que sí, implicaría afirmar que somos seres “incompletos” en cierto modo... y, siempre me he referido a la completitud del alma (no de la persona). De ahí, que lo que voy a escribir no se contrapone a mis creencias, sino que las refuerza.

Desde pequeños, la sociedad nos inculca que hay una persona especial de sexo opuesto que fue creada especialmente para nosotros. Cuando vamos creciendo vemos que hay muchas mujeres especiales (en distintos sentidos), y según llegamos a adultos: comprendemos que nuestra otra mitad, no es más que esa mujer con la cual hemos compartido la vida.

Lo de hacer referencia a “media naranja” no se refiere a nada de “completar”; sino, al sexo opuesto que nos convierte en pareja, en familia y en sociedad. Sin embargo, fuera irresponsable no referirme a la pareja “ideal”. ¿Existe? “Quizás” sería la respuesta que el 99% de las personas le dirían; yo, le diría que: no. ¿Y por qué no? Piense un segundo, si usted tuviera alguien que se amoldara a su conducta como un par de zapatos viejos (los más cómodos) como por arte de magia: ¿cuánto tiempo cree que esa “felicidad” duraría? 

Somos seres cambiantes, que nos adaptamos a las circunstancias. así que, más allá de nuestras diferencias y similitudes, lo que importa es nuestra "sincronización". Dicho esto, usted puede salir a la calle y elegir a una mujer al azar: deje sus prejuicios a un lado, dispóngase a conocerla; deje que se exprese, dígale sus dudas y sus temores; bésela como si no hubiera un mañana; tómela de la mano; compartan el tiempo juntos, compártanse; sonrían de las cosas tontas de la vida… ahora le pregunto:¿Quién es la mujer de tu vida? ¿Ella; o, una idea perfecta que “quizás” nunca podrás encontrar? Ella, es tu media naranja por el simple hecho de que al tomar tu mano, lo hizo para quedarse a tu lado durante lo que les quede de vida (esperemos que sea mucho). A veces, me río de las feministas y los machistas que discuten que no existe la media naranja… si necesitan pruebas: miren a sus padres… podrán ser diferentes, pero se aman lo suficiente para enfrentar la vida juntos, y ustedes son su prueba. Ahí, está su respuesta.

febrero 04, 2015

¿Por qué nos enamoramos?


La evolución nos ha hecho hombres y mujeres: semejantes; y a la vez, muy distintos. Si uno parte de lo biológico, está lo obvio que nos enamoramos por un solo motivo: reproducción. Uno elige la mejor candidata y espera que su retoñito no le salga a la tía “loca” o al tío feo. Uno reza porque la “calabacita” sea igual o más bella que su madre y tan inteligente como su padre (al margen de que quiere que nunca crezca y siempre sea su “niña o niño”. Las parejas, con el paso de los años literalmente se “fusionan”: intercambian mañas, costumbres, gustos, etc. Pero, si uno se va al primer día, serían como el Sol y la Luna. Sin embargo, hay casos en que dos personas de temperamento similar se atraen, se aceptan, y pasan su vida: juntos. Pero esa es la excepción, ya que lo que atrae del sexo opuesto son esas peculiaridades distintas a las nuestras y que se magnifican con los años a tal punto que las hacemos nuestras. (La media naranja, es otro post).

Los temperamentos opuestos se atraen por ley natural. No es un capricho ni un invento de laboratorio. Bueno, debo aclarar que (como he dicho anteriormente) te puedes enamorar de una mujer por su sonrisa, por su cuerpo, por su alegría, por su mirada (y no solo por su temperamento… ese debes estudiarlo y adaptarte). Son los pequeños detalles lo que convierten a una mujer en atractiva. No es su maquillaje, ni su ropa… bueno, si sabe de mecánica… gusta un poco más). Aunque unos shorts y algo de espuma (lavando el auto) vuelven “loco” a cualquier hombre y se nos "resetea" el cerebro.

Pero, ya en serio, al margen de lo físico, está claro que si tienes la oportunidad de conocer a alguien "especial", de compartir momentos “especiales”, muchas veces terminas por enamorarte. Puede ser un segundo, un minuto o toda una vida, a veces, simplemente sucede. Y ese tipo de enamoramiento se fundamenta más en la confianza que en lo biológico (claro que será la mujer más hermosa del mundo, bueno la única mujer en todo el mundo); le confiarás tu vida y la de tus hijos (no nacidos) sin pensarlo una fracción de segundo… incluso, si se porta bien, hasta le prestarás el control remoto de la tv (prueba irrefutable de amor... (risa)).

Nos enamoramos, no por que lo queremos o porque lo necesitamos: nos enamoramos de la armonía que trae consigo ese ser especial que entra en nuestra vida. Y la verdad, si funciona o no, poco importa, si se hace todo el esfuerzo por iniciar esa relación de forma duradera. Enamorarse no es amar, pero es el primer paso de todo, son los cimientos de la relación y la base de toda historia. ¿Qué sería la vida sin el romance, las ilusiones y el amor?  Bueno: aburrida.    


febrero 01, 2015

Y de repente… ocurre.


Siempre he sostenido que enamorarse es una acción propia, espontánea e instantánea. Ves a una mujer, y algo te atrae de ella: inmediatamente. Puede ser su cuerpo, su rostro, su sonrisa, sus gestos, su forma de ser, su seguridad, sus ideales, su desafiante forma de ser, o su ímpetu por salir adelante ante los problemas de la vida. Hay un millón de cosas que hacen única a una mujer, pero nos enamoramos de ella (casi siempre) por una sola. Enamorarse, toma una fracción de segundo; pero, eso no tiene que ver nada con amor. Enamorarse, es solo ver la parte atractiva y positiva de nuestra pareja. Sin embargo, dentro del conjunto de sentimientos a los cuales llamamos “amor”, el concepto enamorarse tiene un significado más complejo.

Se ha discutido mucho sobre el hecho de que “enamorarse”, se puede asimilar a una “enfermedad mental”. No es broma, hay cambios de conducta, cambios físicos y químicos… pero, eso es: para Psiquiatras y Psicólogos. Esto es "teoría elemental del amor"… (aquí, todos somos enfermos). Supongamos que usted enamoró a esa despampanante mujer, ya sea, haciéndola reír con sus chistes malos, sus piropos, sus manías o sus detalles: y, la relación, se convirtió en algo serio. En este punto, usted se dará cuenta de que lo difícil en la vida es: enamorar a la misma mujer… cada día

Bueno, se dice que el enamoramiento dura de 3 meses a 5 años. Aquí entra en juego, para ambos, la sinceridad y la confianza. Mientras más conoces a una persona, más te enamoras de ella. Sin embargo, con el tiempo: comienzas a notar las diferencias, las incompatibilidades, las manías, etc., entre ambos. Y es, que somos personas distintas con historias distintas. No podemos pretender cambiar a otros a nuestro antojo en una fracción de tiempo y adecuarlos a nuestra vida como si se tratase de un objeto: somos personas, con virtudes, defectos y sentimientos propios.

Sin embargo, dentro de esa maraña de pensamientos (enamoramiento), un día, ocurre: te das cuenta de que podrías pasar tu vida con esa mujer; que, le entregarías tu mente, tu alma y tu cuerpo para que ella hiciera lo que quisiera (a sabiendas de que no te hará ningún mal); pero, eso tampoco es amor. Aún estás enamorado, a un nivel más profundo, y en este punto es que se ponen a prueba la seguridad y la confianza. En este nivel, no hay un “plan b”, y tampoco hay dudas sobre lo que se siente; y, lo único que te preocupa es ver cómo hacer que las cosas resulten, aún en contra de las posibilidades. Pones tu empeño en dar lo que tienes por convertir esa relación momentánea en algo verdaderamente duradero… y, sorpresa: sí, te has enamorado de verdad.

Ya, no se trata de nervios (maripositas, le dicen las mujeres), se trata de la tranquilidad que la relación te ofrece; no se trata de tu reflejo (espejo, otro post); sino, de que ella te saca las cosas que has reprimido de ti mismo, y centra: hasta tu alma; ya, no miras el horizonte, sino que vez dentro de ti lo bueno, y lo que debes cambiar para mejorarte; y, lo más importante, la vida ya no se trata de metas, sino de los muros que ella ha derrumbado dentro de tu ser. Al final de ese momento, tus únicas palabras serán: "Te acepto tal como eres, y quiero que sepas que junto a ti, mi vida se convierte en algo mejor". Bueno, o algo así.

Así comienzo Febrero… y sus tradicionales posts. Por cierto, lo de cómo perdurar el enamoramiento: eso, es otro post.