abril 02, 2018

El Proyecto Instagram.


Hace unos días, entre café e insomnio me plantee buscar un desafío que calmara mi cerebro. Si no lo sabe, soy adicto a la información (bueno, al conocimiento). Me gusta aprender siempre cosas nuevas y perfeccionar otras. Fue así como buscando unas imágenes “tuning” (modificaciones para mi cacharrita) me topé con una cuenta de Instagram de Japón, y me dije: “abramos una”. Unas 300 imágenes después, estaba hipnotizado y encantado con información e ideas. Usted dirá: “este loco no tiene ninguna imagen en su cuenta”… jajaja. Es parte del proyecto.

Para ustedes (quizás) Instagram es una herramienta “vieja” de difusión, promoción o de diversión. Para mi, es una fuente gráfica (NUEVA) de almacenamiento y procesamiento de información. Por cierto, solo uso la plataforma en PC (computadora, desde Facebook… limitada, pero cumple su función)... bajé el programa; pero, no es funcional.

Entonces, el Proyecto: ¿Cómo saturar el cerebro con la suficiente información para dormir como piedra? Los primero desafíos de ciencia y autos fueron divertidos: averiguar sobre una imagen; o, el modelo, marca y año de un vehículo antiguo o exótico (el Mopar “bi-turbo” fue el único que me tomó 2 días (como 3 horas de búsqueda. Es una imagen falsa… tuve que rastrear al creador: entre miles de personas); fuera de eso, fue divertido como por cuatro días. Al quinto día, las imágenes comenzaban a repetirse entre usuarios (no sabía eso… aún no sé cómo se hace). Así que pasé de ciencia y autos, a productos, grupos de audio o de modelos de vehículo específicos, noticias, personajes públicos, motos, servicios, fotografía, comidas, viajes… terminé siguiendo unas mil personas y/o negocios.

Nota: cada uno de ellos/as únicos/as, interesantes; e, incluso, divertidos/as. Sin embargo, me topé con dos problemas básicos de la plataforma: 1) algunas personas publican 5-10 imágenes al día; mientras que otras, publican solo una o dos. El problema (plataforma) viene de que Instagram me muestra lo que quiere de esas mil personas y no la totalidad de la información. Sí, se que manejar la información de 500 millones de usuarios diarios no es simple; lo que me llevó al segundo problema: Información ramificada (Instagram sabe que usuarios tiene similitud con “potenciales” nuevos usuarios y te “satura” encuadrándote dentro de un grupo de productos comerciales.

¿Que, qué hice? Eliminé más de 300 usuarios vinculados a un producto específico o a un grupo específico (negocio, promociones, etc.) y, comencé a reorganizar los grupos de personas (personas de verdad) intercalando algunas con usuarios específicos de un tema (carpintería, soldadura, chicas hermosas mecánicas, etc.) La verdad, creo que Instagram ha sobrevivido debido a que Facebook la compró. Aspiro a dejar 50 usuarios con los cuales se pueda compartir, debatir, aprender o, simplemente disfrutar… he dicho que estoy enamorado de Cristy Lee (@cristylee09) y de Rachel De Barros (rachel_debarros)??? ¿Quién no? En fin, si cada 4 imágenes se repite una o si alguien “repostea” lo mismo decenas de veces (a pesar de que escribí la respuesta correcta 200 comentarios antes)… la cosa se torna aburrida.

En esencia, las personas “reales”, las que muestran su día a día en lo que sea que hagan (hasta jugando videojuegos) son lo único que hacen este proyecto interesante. Por cierto, tuve que bloquear a Bill Gates para poderme “safar” de él. En serio, Instagram no te deja “eliminar” más que unos pocos usuarios seguidos (se bloquea el sistema)… el truco es: bloquearlos, y se eliminan como  “seguidos”, luego se desbloquea y queda como usuario. Bill publica poco y no vi nada del proyecto del generador nuclear de Torio (Por eso, lo dejé fuera, al igual que la NASA, algunos museos y marcas comerciales… nada interesante).

¿Cómo termina el proyecto? Estoy en medio, aun no lo sé. Una “fitness” me bloqueó (solo le dije la verdad… lo de ella, es negocio). Una hermosa rubia me tiene en “pendiente” (escribo mucho y la gente no me entiende) y algunos grupos de República Dominicana deben querer mi cabeza por dejar de seguirlos (postean demasiado). En fin, solo me preocupa la rubia: me gusta ver su sonrisa… y sus razonamientos (mega interesantes); pero, debo aceptar que un tipo sin ninguna imagen en Instagram y con un pseudónimo de “ultratumba” no debe inspirar mucha confianza. Eso, unido a un comportamiento “errático” (yo la seguía, y tuve que dejarla de seguir para reorganizar el grupo… ella, distrae a cualquiera). Si me da el sí, prometo portarme bien. Y seguirla, hasta el final de Instagram (un par de años, quizás??? Hahaha... por siempre).

Y nada, he aprendido mucho; bebo menos café y duermo mejor... funciona, en cierto sentido retorcido. Solo, debo hacer que la plataforma me de más información y menos repeticiones. 

No hay comentarios.: