abril 07, 2018

The Titan (Netflix, 2018).


Anoche vi la película, con muchas expectativas. No se preocupe, no la voy a contar. A grandes rasgos y en una sola línea: “evolución (humana) forzada, para sobrevivir”. Año 2048, sobrepoblación, guerras, un planeta en decadencia (eso es, realidad)… ¿Conquistar el “espacio”? Bueno, Titán, el mayor satélite de Saturno, parece ser la mejor opción. (Recuerdo una sonda espacial, hace unos años; la información, en esencia: agua debajo del hielo; y sí, vida. Hoy, eso es… ¿Clasificado?).

Sobre la trama: A mi humilde entender, modificar un humano con adn de otro animal terrestre (por sus características genotípicas), no lo hace más resistente a la inclemencia del espacio. Manipulación genética tenemos desde los alemanes hace muuuucho tiempo (señalado en la película). Nota: experimentos genéticos en humanos está condenado como por mil Tratados, Acuerdos y Convenciones; en la práctica, experimentan con nosotros a diario (alimentos, medicinas, vacunas, etc.). Eso, y las “mejoras” genéticas que les hacen a los “militares” (eso, es clasificado; pero, le encanta a los conspiracionistas). Se imagina: ¿Criarse con un 80% de oxígeno en vez del 20% del aire? ¿Cambiar el calcio de los huesos por el carbono? ¿Inhibir los glóbulos blancos? (en teoría impiden la regeneración celular… como los reptiles). Ninguna mejora imposible.

Se abarca el modelo psicológico “standart” de las películas de cine; es decir, las diversas respuestas de la personalidad ante estímulos similares de la manipulación genética (agresividad, rechazo, depresión, bondad, etc.); y claro, muchos militares ¿Hablando español en la OTAN? ¿Error de producción? Uno pensaría que un laboratorio genético de miles de millones (11 individuos por 300 millones c/u; si, en el dialogo salen 7 “elegidos”; pero, en la primera entrada del laboratorio -área restringida- conté 11 candidatos/as, antes de que cortaran la escena) debería estar bajo tierra y no en una “comunidad” de lujo (militar); pero, siendo el 2048… nadie sabe. Cambios genéticos demasiados rápidos (¿Y sin rechazo celular?, al margen de los inhibidores… liquido azul), algunos saltos (típicos de Netflix) y vacíos en la trama; pero, es Netflix (quien ha mejorado mucho sus producciones). ¿Todavía Scifi, tiene las películas de los tiburones de 2-4 cabezas??? Por eso es, que Netflix ha crecido tanto.

Cuando vi a Sam Worthington, me dije ¿Avatar 2? (hahaha); pero, es un gran actor e interpretó muy bien su papel. La hermosa Nathalie Emmanuel (Rápidos y furiosos) fue lo que me intrigó: ¿Gastas millones en adaptación celular y no en regeneración celular? No tiene lógica lo que le pasa a ella, si su cuerpo podía “crear” esos “tentáculos” en un segundo (¿Error de producción para justificar la trama familiar? Si). Tengo una debilidad platónica por Emily Blunt; pero, Taylor Schelling (casi idéntica a Blunt y a Katy Perry) tiene una sonrisa natural más hermosa (las otras dos parecen siempre: preocupadas), e interpreta magistralmente su papel. ¿Habrá segunda parte? No se. ¿No es más fácil decodificar el ADN de un microbio extraterrestre” (meteorito congelado en los polos)?... Un “puyoncito” de la muestra y  todo “cambia” (mejor trama). ¿Acaso no fue así que surgimos los humanos? Bueno, fue de un mono “caníbal”; pero ese, no es el punto. El punto es, que con ADN de murciélago, no puede hacer que un humano “vuele” con dos alitas de pollo (chiquitas, literalmente) sin importar la gravedad de Titan.


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