mayo 17, 2018

@wildlifeplanet


¿Templo ecológico? (Hahaha). Bueno, he tomado esta foto de la galería de @wildlifeplanet (foto de Vladimir Alekseev (@piligrims), por ser la vívida representación de la vida “salvaje”. ¿Quién dice que los vegetales no son “salvajes”? (hahaha). La foto es de un templo de Angkor Wat (Cambodia) y me sugirió el punto de hoy: lo que dejamos al tiempo. En esencia, una pequeña semilla con algo de tiempo se vuelve un enorme árbol: a su propio ritmo (crecimiento lento; pero, seguro).

Hace más de una década publique: Había una vez un hombre que se propuso alcanzar a Dios. Juró que daría su alma y todas sus fuerzas por realizar tal hazaña. Comenzó a recorrer el mundo, día por día, buscando en cada cultura del planeta, aprendiendo todo lo que podía sobre fe y humanidad. Viajó continuamente durante años, décadas de búsqueda incesante e infructuosa. Y un día, ya exhausto, cansado, no aguantó más y se detuvo. Estaba dolido, desilusionado, incrédulo y abarrotado; ese día… Dios pudo alcanzarlo”.

El punto es que hay respuestas que no necesitan de una “rebuscada” pregunta. Cada cosa llega a nuestra vida en “su” momento. Sin embargo, ¿Se queda inmóvil esperando un milagro, o usted crea las condiciones para que ocurra? He ahí una cuestión de la vida. Desde una medida objetiva, el pensamiento humano individual incide de forma indirecta en la colectividad. Una hormiguita vs un humano… se pasa media hora “maldiciéndola” porque le picó; y ella, tratando de cortar un pedacito de carne de toda una “isla” (a escala) para llevárselo a su hormiguero, cultivar su moho y alimentar a miles… ¿Es solo una hormiga? o ¿Una manifestación del ímpetu de la vida, frente a las adversidades?

Nos movemos tan rápido en este mundo de “gigantes” que olvidamos ver hacia abajo (Y a los lados); a las cosas “lentas” de la vida. En estos días, saqué mi viejo ps3 para ver una película en formato Bluray, y me encontré con una cinta (The Elder Scrolls V: Skyrim). Sobraría decir, que amanecí jugando hasta las 3:00 a.m. (Por cierto, la batería del control aún funciona… eso es un milagro, para un Gamer (jajaja)). Usted se preguntará ¿Qué relación hay entre un adulto jugando videojuegos, y cambiar el mundo? No es por el desafío de cazar dragones, o de aumentar mis poderes de magia. Ese aparato estaba tirado en una gaveta, porque se me “congelaba” desde 2012-13.

Esa noche, tomé un juego de destornilladores de precisión; mi vieja laptop Toshiba, un pendrive y el PS3. Copié toda la información en el pendrive, le saqué el hard drive (disco duro) a la pc y se lo puse al PS3 (Es 2 veces más rápido); a la PC le puse el Disco del PS3, y restauré una imagen del SO (Sistema Operativo). Me tomó 15 minutos (entre limpieza y desarme) algo que tenía varios años “pendiente”. “Lo que al tiempo se deja, al tiempo se queda”. En esencia, con un poco de voluntad, se obtiene grandes resultados. Ahora que recuerdo, nunca acabé esa cinta… debo avanzar el fin de semana (mucho trabajo en la oficina).   

mayo 16, 2018

@nature



Bueno, los isleños: hablamos de islas (jajaja). No se preocupe por Frodo, no saldrá. Aunque las Islas Faroe tienen su encanto, tomé a este pequeño archipiélago del Atlántico Norte de la galería de @nature (foto de @merveceranphoto): por ser un pequeño “punto” en el Mapamundi. Encontrará corderos (de ahí, el nombre de la isla), pesca y un país autónomo del Reino de Dinamarca, con techos “ecológicos”. Por cierto, esa foto debe ser de primavera (13°C); en invierno, las casas parecen de una película de terror. Y ese, es mi punto de hoy: las estaciones (cambios periódicos).

Por ejemplo, por más verde que está, si le digo que no hay señal telefónica: tendrá una “verde” historia de terror (jajaja). ¿Se atrevería a pasar 2 semanas en un lugar “desconectado/a del mundo? La verdad, no hay que ir a los confines del mundo por una aventura… la Tierra, sigue girando si se “desconecta” (Si, aunque sea difícil de creer). Es como la visión de Tom Hanks (Cast away, el Náufrago): encontró a su prometida... ya “entregada” (esposa, madre). Y para colmo, Wilson se “ahogó” (Risa, dentro de la tragedia). Mi punto es,  que  más allá de la ficción o la realidad, el mundo pasa “rápido” por nuestros ojos. Sin embargo, son nuestras decisiones y voluntad las que trazan nuestro camino. Cada uno de nosotros, le ponemos NUESTRA velocidad a la vida… la gente como que olvida a Bettina (Peterson? alas de ángel? ¿La herrera y escultora? ¿El paquete que “Chuck” nunca abrió, y que lo mantuvo con vida?). No es que todo pasa por una razón; es, que hay una razón en todo.

A veces, el viaje es para huir de algo, más que por la aventura; pero, si la vida te da una aventura inesperada: en algún punto llegarás a comprender que cada día es una aventura en sí mismo; y, ya sea, en una isla alejada, en un verde campo o en una selva de cemento (ciudad), lo que importa es cómo afronta el/la aventurero/a esa situación. Solo perdiendo algunas cosas, puedes apreciar las cosas que obtienes: esa, es una lección de la vida. No se trata de cambiar (radicalmente) lo que nos rodea (Ej.¡Viaje al Everest!... ¿Y no puede subir cuatro pisos de un edificio sin un pre infarto? es, que aprenda a observar, a escuchar, y a razonar las consecuencias a futuro antes de emprender el viaje. Si quiere una verdadera aventura: hable con todos/as los “desconocidos/as” que pueda; con sus vecinos/as; compañeros/as... Y verá que, al margen de toda la aventura que encontrará, hay muchos “náufragos” de la vida, que tan solo esperan a que un /a “Wilson” les/las escuche. Por eso, la paciencia es una virtud. :D

mayo 15, 2018

@theglobewanderer


Elegí esta foto de la región de Capadocia de la galería de @theglobewanderer, y tomada por  @kyrenian por la simple razón de tener más de seis mil años de historia. República Dominicana tiene 526 años… nos falta un poco; pero, vamos progresando día a día. Y, tenemos Persas (Gatos Persas, raza); y, si no les das comida, literalmente “invaden” tu cocina.

Fuera de bromas, la humanidad ha cambiado mucho con el paso de los siglos. Sí, tenemos el mismo comportamiento autodestructivo; pero, al ver las cosas buenas, positivas, emotivas… hay, algo distinto. Ayer escuchaba a un psicólogo mexicano hablar sobre la “falsa” voluntad de las personas en las redes de “cambiar el mundo”: sembrar una planta, reciclar, ayudar… sí, su visión es que una sola empresa hace más daño al medio ambiente que miles de personas (De lo cual se deduce que el cambio individual no marca una diferencia). Solo espero que no haga una tesis de ese disparate (y me disculpo por lo de disparate; pero, no tiene razón).

A ver, las “personas” son las que dirigen las empresas; las simples “personas” son las que han hecho del movimiento ecológico un elemento laboral INDISPENSABLE a nivel legal (global); y por último: una sola persona (ingeniero) es, el que se encarga de convertir la producción en eficiente. ¿Es lo mismo un imbécil (familiar del dueño, en la generalidad de los casos) que opta por arrojar desechos industriales en un río para “ahorrar” costos; que, un muchachito (medio loco) que invierte en un incinerador la mitad de las ganancias de un año para ahorrarse esos mismos gastos anuales: por decenios?  Mi punto es simple, en un proceso productivo la contaminación es el producto de las deficiencias intelectuales unidas a la sed de dinero.

Al mirar esa foto de arriba, se nota la diferencia entre la modernidad y el pasado. Ese anhelo por los “viejos tiempos” es una de las principales causas de empresas ineficientes y desfasadas, que aún existen (contaminando); y, no hay que tapar el Sol con un dedo: Estados Unidos implantó la norma de que “si funciona, no hay que tocarlo”. Es decir, si obtengo ganancias del 100% al 300%  en un proceso productivo (Ford, por ejemplo; o las minas de carbón. para producir electricidad; o, el uso de químicos peligrosos) hay que hacerlo subsistir hasta que se agote; o, hasta que la situación explote.

En esencia, las empresas no contaminan: contaminan los Estados y los avaros que persiguen una riqueza a costa de otros, manteniendo procesos ineficientes con la simple meta de obtener “ganancias” a corto plazo. Todo es cuestión de pensamiento “individual”: ¿Inviertes para el futuro; o, te conformas con subsistir un año tributario más? He ahí, la verdadera cuestión de la historia de la humanidad: ¿Te adaptas; o, solo nos retrasas? 

mayo 14, 2018

@itsabandoned

Lo sé, a primera vista, es una mezcla entre la “Guerra de los Mundos” (trípodes aliens) y “Star Wars” (Caminante AT-AT); sin embargo, las Fortalezas Marinas Maunsell (Inglaterra) se construyeron durante la Segunda Guerra Mundial, para la defensa del Reino Unido. Sí, no son parte de una película: son de verdad, y al estar abandonadas, forman parte de la galería de @itsabandoned.

En general, las personas no tienen idea del caos de este mundo; y de cómo los medios de comunicación, filtran, alteran y manipulan las situaciones por un mero interés particular o comercial. Ha sido así desde el comienzo de la humanidad moderna. Pero eso, no me interesa (nadie puede cambiar eso). Ese, es mi punto de hoy: lo que escapa a nosotros. Yo, no tengo que salvar el planeta, la humanidad, ni a las personas, los animales o las plantas.

Pero, ¿Y si quiero hacerlo? Vivo en una isla con tecnología de vanguardia y con pensamientos arcaicos. Donde hay legisladores que no saben leer ni escribir, corrupción sistémica; y, mucha riqueza: mal distribuida. Sin  embargo, no cambiaría este pedazo de tierra por ningún otro país: somos un crisol de etnias, de pensamientos y de habilidades que nos hacen únicos dentro del planeta. Somos como Atlantes (Atlántida) desfasados y progresistas. Por cierto, somos la única isla con dos Estados (diametralmente opuestos, culturalmente; pero, pueblos hermanos).

Siempre me río con la visión turística de nuestro país: ofrecen playas, ríos, montañas. Sin embargo, nuestra gente tiene una característica única; quizás, por la mezcla de razas: hacemos las cosas de corazón. Algo, que el mundo ha perdido. No me malinterprete: tenemos muchos defectos y latinoamericanos habemos muchos… pero, los dominicanos: ponemos empeño en lo que hacemos (sea bueno o malo). ¿Debo cambiar lo malo? ¿Negarlo? No. No está dentro de mi “alcance” existencial; ahora bien, si a mi hermosa vecina se le dañara el carro y yo estuviera “pasando” por ahí… me sacrifico (jajaja). Quizás, no lo entienda: este mundo es un abstracto de las pequeñas situaciones. Para lograr un cambio, no debo empezar por mi persona, mi vecino o mis hábitos: debo cambiar mi realidad, lo cotidiano. Solo así puedo lograr una cadena de cambios que hoy, mañana o en unos meses no serán nada; pero, si en un momento oportuno se dan ciertas condiciones esa pequeña visión de cambio crea la “semilla” de la revolución humana: el día que descubrimos que todos somos uno. Y que el uno (humanidad) forma parte del todo (existencia progresiva: bienestar de todos). 

mayo 13, 2018

@awesome_earthpix


De la galería de @awesome_earthpix elegí esta foto, tomada por Jacob Riglin (@jacob): el festival de las linternas Yee Peng (Chiang Mai, Tailandia). En esencia representa el deseo de buena suerte y prosperidad (budismo). Es una costumbre que cada año se hace más común en muchos lugares del planeta, aunque ver miles de luces, es algo impresionante. Nota: ¿Extintores? La verdad, no he visto ninguno. Mi punto de hoy es: nuestros buenos deseos.

Quien no me conoce, no sabe que soy algo “quisquilloso” con las cosas: encuentro los defectos… para corregirlos. Hay personas que me dicen: ¿Y esa negatividad?; y, les respondo, que es lo contrario: nuestra simple visión de las cosas siempre puede cambiar en algo la realidad de un objeto o situación. Y en esencia, al ver las debilidades, defectos o carencias: ejerces una acción positiva. Llamo a esto “El Complejo del Forjador”: tomas lo que la vida te da, y tratas de convertirlo en algo mejor (útil). El que está “afuera” solo ve “metal, calor y ruido”… hasta que el “objeto” está finalizado.

Puedes tener los mejores deseos del mundo; pero. si esperas que Dios, la vida o el destino te hagan “caer del cielo” las soluciones o respuestas de las cosas: será como esas linternas, que se alejan cada vez más, hasta apagarse. Mi visión de estos 50 posts no es la de cambiar el mundo: el mundo está en constante cambio. El objetivo es focalizar ese cambio, a lo importante: lo bueno que tenemos. Encontrar defectos es sencillo; lo difícil es mostrarle a una persona que con simples “correcciones” o detalles cualquiera puede hacer de una situación u objeto: algo mejor.

Esa, es la visión de un forjador. Eso somos, tomamos las cosas que la vida nos da y construimos algo mejor, por el simple deseo de contribuir. Un objeto, una relación, una idea, un planeta. En un mundo de modas, conformismo, egoísmo y vanidad se observa el mundo “desde lejos”. Sin embargo, para cambiar eso, debemos hacer las cosas nuestras y dejar de pensar: en el YO primero, y luego, en los demás. Nada nos llevamos de esta vida; así que, no hay que ser un ser “casi” mítico (risa) para comprender que forjamos esta vida en el día a día, y en las cosas pequeñas. Mandamos al Cielo nuestras mejores plegarias para salud y prosperidad; sin embargo, es aquí en la tierra donde debemos buscar las soluciones: aprender, preguntar, inventar, curiosear… luchar por el mundo y para nuestro mundo. Algo así, debe funcionar