24 feb. 2018

Sobre... Xpectralsound.



Mi primer radio doble Cassette de Sony, el modelo CFS-W900 tenía un analizador gráfico de espectros. Y me atrevería a asegurar que fue de los primeros. Me costó unos 30 pesos en una venta de pulgas por un problema en el teclado "digital" (arreglo rápido) y me duró unos cuantos años de pruebas. Aprendí de electrónica, de ohm, de enfriamiento de los coils, tweeters, filtros acústicos, a copiar cassettes, estaciones de onda corta (SW), entre otras cosas. Xpectral Sound se traduce como espectro de sonido (visualización gráfica de la onda); y no, como sonido "espectral" (del más alláaaa...) buaaajjjjaaajjaajjaaaa (creep mode). jajaja. Aún tengo algunas piezas... En esencia, así surgió el nombre. Aún recuerdo darle "pa atrás" a los cassettes con un lápiz... Y, si usted no sabe lo que es un cassette de audio, deléitese:


Y esto es un lápiz... jajajja es broma. Eran tiempos menos comerciales, ya los discos de pasta estaban en decadencia. Dicho de modo más simple: las cosas vintage de audio, nunca pasan de moda.
   

El encierro.


Estabas en el tiempo, dibujando una ilusión
Pensabas, un momento, en qué nos sucedió.
Y cómo podría yo, decirte que no…
Si lo que ya fuimos, en verdad, nos unió.

Era una historia, para contar entre dos
Y éramos algo más, que tu y que yo.
Dicen en el pueblo, que la ciudad nos alejo
Creo que fue el tiempo, el que nos traicionó.

Huimos del destino, escapamos al amor
Y en algún lugar de un verso, encontraste la razón.
Fuimos sinceros, vivimos la ilusión...
Cuánto quisimos hacer eterna nuestra vos.

Siento, lo siento, no es cosa de dos
Unimos nuestra alma, a una sola vos.
Espero, algún día, volverte a ver
Aún quiero llamarte: la dueña de mi querer.

Dama de mis sueños; luz, de mi corazón
Te busco cada día, en el mismo trayecto del sol
Hoy, encontré las fuerzas, para pedirte perdón
Y encerrar entre versos, toda una historia de amor.

22 feb. 2018

Una cuestión de... violencia.


Hay quienes sostuvieron una vez que: “lo más cercano al amor, es el odio”. Nuestro mayor problema actual es, que en algún punto, alguien retorció la frase y cambió odio por violencia. A mi entender, el problema fue semántico: cambiaron “rechazar” o “repudiar” por el concepto odio, que nada tiene que ver.

Me explico, siempre decimos que “polos opuestos se atraen” (física, magnetismo). Por analogía, polos iguales se rechazan (se alejan). Dicho de modo descriptivo, en un grupo, cuando alguien le cae “mal”: le aseguro, que será la persona que más se asemeja a usted (es el principio de individualidad y conservación humana) Ahora bien, qué tienen que ver el amor y la violencia: casi nada, salvo las películas y la ficción. Sí, ambos son sentimientos naturales; pero, al igual que los imanes: se rechazan entre si. ¿Por qué?

Porque la pasión de la violencia, es un “desbalance químico”, tratable en psiquiatría; mientras, que la pasión del amor es, un mero efecto psicológico: y no tratable. En fin, el punto aquí, es que algún tonto decidió que la violencia era buen marketing y algunos otros tontos, al ver las ganancias, le siguieron el ritmo. Súmele la estupidez e inmadurez de cientos de millones de jóvenes criados bajo el lema de que “Si lo dicen  o lo veo en Internet: es real”, y tendrá, el principal elemento de por qué vivimos una injustificada violencia “social” en las parejas.

Educamos a nuestros jóvenes bajo la premisa de que los sentimientos se pueden comprar (dinero para ropa, carro, viajes, etc.). A los varones, los incitamos a conseguir riqueza para “mantener una familia” y/o “aparentar” tener éxito frente a la sociedad; y, a las hembras, que un hombre con dinero, les dará plena “felicidad”. Sume a esa ignorancia, el estrés social (hijos no planificados; inestabilidad laboral y académica; “malos” consejos, insatisfacciones, etc.). Sume a todo eso: inmadurez psicológica, violencia de los medios (multiplicador) y una cultura de posesión (pertenencia de la pareja; o sea, el “mi” (mujer u hombre), y no, un vinculo de relación progresivo: desarrollo de ambos a través del tiempo (noviazgo, tiempo de conocerse; resultando en matrimonio… o, concubinato). 

Socialmente, vivimos en una era “instantánea” (todo rápido y ahora); sin embargo, los sentimientos humanos han evolucionado por siglos: ese choque entre la realidad de la vida y la ficción social (de que serás feliz todo el tiempo y conseguirás todo lo que quieras), a mi humilde entender, es el principal detonante de la violencia que vivimos. Quizás, de alguna forma retorcida, creen que destruyendo todo, pueden comenzar desde cero.

La vida, es nuestra mayor riqueza; y los conflictos, son solo situaciones momentáneas. Nuestro mayor problema actual, es que hemos “satanizado” los conflictos de pareja a tal punto, que las personas evitan la intervención de un tercero hasta que el asunto llega al punto de violencia. Lo cierto, es que no tenemos las herramientas sociales para hacer que un hombre y una mujer se sienten y conversen sobre sus diferencias que no sea frente a un fiscal o frente a un juez. Y eso, está mal. Hay que incentivar la comunicación de la pareja, la intervención familiar; la terapia; y, si las diferencias se mantienen: una separación amistosa. Bueno, esto último es casi ficción; pero, el asunto es: JAMAS llegar a nivel de la violencia extrema o repetitiva. Un pellizco, un pescozón, una “galleta” y/o una cantidad extensiva de “malas palabras” son, a veces, la mejor terapia. Y eso, no podemos darnos el lujo de satanizarlo, al compararlo con heridas de arma o amenazas de muerte... nuestro verdadero mal social. 

20 feb. 2018

Cuestiones de amor… ¿Lo buscamos?


Enamorarse es una “enfermedad”: no se controla, no se cura; se sobrelleva hasta que pasa (3 meses - 2 años). Sin embargo, el amor es una construcción lógica (involuntaria o voluntaria) que conlleva dedicación, paciencia y esfuerzo... en ese mismo orden. La pregunta tonta del día es: ¿Podemos “cazar” al amor (perseguirlo)?

Usted pensará que me refiero a “acorralar” y “atrapar”. Sin embargo, rastrear el verdadero sentimiento es fácil. Bueno, salvo por los millones de personas que leerán esto y dirán (basura barata, es imposible). En fin, los latinos somos una combinación de culturas; así que, no espere una solución mágica… sexo, seguridad y dinero: si saca estos elementos de la ecuación y aún permanece con su pareja… tiene su respuesta sobre el amor. Siete mil 300 millones de personas bajo 3 criterios básicos: reproducirse o no reproducirse; aceptar o no la religión; y, someterse, o no, a la sociedad. No necesita un algoritmo ni parámetros: la humanidad se basa en estos tres simples puntos.

No soy como Midas, para sacar oro de la nada… debo fundir motherboards de PC y/o celulares. No es simple combinar 14 trillones de variables (dos variables por persona, con 300 millones al margen de todo). Siempre me gusta retar a las personas, llevarlos al límite; así que, una vez pregunté: ¿Qué hace a una persona especial? Y la respuesta simple fue: todo. Se que nos han educado con el criterio de que si todos somos especiales, nadie lo es (y así, todos somos iguales). Sin embargo, somos únicos… y, reemplazables. Esta última palabra es el eje del post, por si no se ha dado cuenta.

Siempre uso la analogía de la estación del tren, porque confluyen todas las variables de la lógica humana. El reto, es observar. Si cada día tomo el tren a la misma hora, y cada día veo a una chica hermosa e imagino cómo sería mi vida con ella: ¿Entonces? 1) es solo una fantasía… nada pasa hasta que dejamos de “vernos”; 2) me gustó tanto, que he tratado de averiguar sobre ella… eso, sería enamoramiento (de una parte); 3) Converso con ella, sobre la inmortalidad del cangrejo (nadie encuentra sus caparazones en la naturaleza x tanto: no se mueren de forma natural… Risa)… no es nada, solo “amistad”; 4) esperamos el tren juntos, salimos juntos… parece algo de una relación; 5) embarazo, matrimonio, juidero… y en lo que usted pestañea: hay nietos.

Ahora lo interesante: vuelva al primer día. Estaba en el momento justo? La mujer adecuada? La ruta adecuada? ¿Vio que había más mujeres en el vagón? Supongamos que al menos había otra mujer, que durante todo el camino, cada día lo miraba y fantaseaba. Y si le digo que sentía por usted lo mismo que usted sentía por la otra mujer?  ¿Que pasaría si algo en los 5 puntos anteriores hubiera cambiado? Si hubiera llegado tarde; si ella hubiera tenido pareja?; si hubiera cambiado de ruta? Y no, lector/a, no pretendo confundirles con cosas que “pudieron” haber sido. El punto es, que las decisiones que tomamos no se limitan a nuestra simple voluntad: si queremos que algo pase, nos aseguramos de que las cosas simples sucedan. 

No se trata de “buscar”; de quien “ame” mas o quien se “lanza” primero; si conviene o no; o, si la vida les hace una “mala” jugada. La idea más simple sobre el concepto amor es que es, como la arcilla: toma la forma que quieras con paciencia, práctica y voluntad. Incluso, para obtener la “fina” porcelana debes “quemarlo” todo, durante cierto tiempo. Así que, dónde se “esconde” el amor?  En cualquier mujer que conozcas, si es que te tomas el tiempo, la paciencia y la voluntad de construir una relación. Y, ¿Si no funciona? Siempre habrá otro día y otro vagón… no puedes buscar algo que está frente a ti cada día. Solo debes darle la oportunidad de mostrarse como lo que es: la sucesión natural de las situaciones que... crean nuestra vida.

18 feb. 2018

Una cuestión de… ¿edades?


¿Importa la edad en una relación? Claro que importa. Hace unos días, mientras estaba en la Corte escuché a dos colegas (abogados) de “avanzada” edad, discutiendo sobre parejas. Lo interesante es, que al otro días, en otro tribunal, me tocó un grupo de jovencitos/as tratando el mismo tema. Así que los llamaré el grupo A y el grupo B.

La conversación de los dos adultos “mayores” sucedió mientras tomaba una llamada telefónica y, en esencia, trató de lo siguiente: el señor le decía que había ido al médico y que estaba en salud, por lo que debía buscarse una “jovencita” como novia. A mi humilde opinión, la probabilidad de infarto ronda el 85%... pero, ese no es el punto. La señora, acaloradamente, le decía que su “rendimiento” no podía compararse con el de un joven de 20, y que necesitaría “pastillas” (cosa que ofendió al señor). Ahí tuve que entrar al salón de audiencias y no supe qué pasó. Por otro lado, el grupo B… una jovencita y 3 varones de veintitantos; todos estudiaron juntos y trabajan en la misma oficina. Ellos, discutían cómo las relaciones se crean y se destruyen gracias a las redes sociales: novias, matrimonios, engaños, etc. Del mismo modo, señalaban cómo las personas se agregan como “amigos” solo por el físico y ponen sus datos (inclusive direcciones) en el perfil, para “salir” con alguien.

Siendo un poco subjetivo, haré una historia. Un día salgo de mi habitación y me encuentro en la sala a mi tía, mi primo (+ de 45, 4 hijos, etc.) y a una jovencita hermosa de unos 20 y tantos. Saludo a mi tía y primo, y le digo a la jovencita: Prima (prima segunda, hija de él) que grande y hermosa estás. Resulta que… ella no era mi prima, sino la “novia” (mudada y todo... me enteré luego). El punto es: la diferencia generacional. Conozco mujeres de más de 40 años que usted les regala un peluche, y hasta lloran de la alegría. Eso no es ser inmadura, es: tener corazón. Podemos definir la madurez como una forma de pensar equilibrada entre expectativas y realidad, obtenida por la experiencia. En esencia, a sus 20’s usted sigue siendo un/a muchachito/a más verde que un pino. Sin embargo, hay hombres y mujeres de más de 50 años con la madurez de un niño de 11 (rabietas por todo, inestables (sin responsabilidades) y “victimizados/as” por la sociedad.). Diría que mi primo y la jovencita tienen la misma edad mental… llevan años de relación.

Por otro lado, hace días, una hermosa abogada de unos 30’s sube a estrado, mientras yo esperaba turno en la puerta. En ese momento, un abogado de unos 60’s se pone a mi lado y me dice: “mira esa muñequita, con esos ojos tan lindos”… solo le digo: creo que... son azules y el “viejo” me dice: NOOOO!!! Déjame buscarte una foto de ella en Instagram. Solo atendí a irme a mi otra audiencia (en otra sala) y dejé al abogado buscando… viejo verde, acosador y maniático (al menos, en apariencia). El punto es, que el señor usa las redes igual que los de 20’s... para ver “candidatas”.

Las mujeres se quejan que de hago analogías con los autos (objetos); pero, lo hago en el sentido de que conoces cada parte de tu auto (rendimiento, problemas, funcionamiento, etc.)… y, así debe ser una pareja. Una mujer hermosa, llena de acoso diario y de temores adquiridos a lo largo de los años: no es algo sencillo. El “viejo verde” fantasea con fotos, la abogada (sabrá Dios sus problemas) tiene 20-30 años menos… hoy en día, podría ser su nieta (y aún así, he visto de esos casos: dinero, problemas paternos, etc., que se dan… el primo, va por ese camino).

Del otro lado, hay mujeres que creen que hombres de edad les darán estabilidad y tranquilidad. Este post, no se trata de juzgar preferencias o diferencias. El punto es, que la visión de la vida de un joven de 20 y tantos, no es la de un hombre de 40-50. Por eso, es que hay más conflictos en estas parejas. Y no crea que es un asunto “moderno”: niñas de 16 (autorizadas por sus padres) han contraído matrimonio con hombres “viejos” solo por dinero o estatus social desde hace más de 80 años. Y si usted cree que no hay “barreras” para el amor, observe lo siguiente:

En un circo, el oso baila (atado) sobre una olla caliente, al compás de la música, y para no quemarse: se balancea sobre cada pié (baile que usted ve). Llega un momento en que escucha solamente la música y “baila” (aún sin fuego que le queme los pies)… eso mismo, es el amor de una menor de edad: un MALDITO CRIMEN de mentes enfermas perpetuado en el tiempo. La diferencia es que, ahora, buscan a la muchachita (con consentimiento de los padres) y la mudan, le compran un carro, le pagan la universidad y le hacen creer que los bienes materiales le darán “estabilidad y tranquilidad”(sin ningún tipo de compromiso); hasta que, el viejo se cansa de ellas... y busca otra más joven. Usted se preguntará por qué pasa en RD… porque los legisladores y funcionarios (de todos los partidos) heredaron esa costumbre y la practican. Quizás, por falta de padres que les inculcaran valores. Y, ese es el verdadero problema de la brecha generacional en una pareja: la pérdida de valores o la diferencia de los mismos.  

P.d. El amor es un día a día, en las buenas y las malas; consultar, discutir, negociar, conversar; pasión; salud; alegría; dicha... nada de eso se compra o se vende. Salvo, la dignidad. Ser digno/a es poner sus valores frente a sus carencias (necesidades)... y eso, vale más que cualquier bien (aunque usted no lo crea... por eso, me refiero a la falta de valores). 

16 feb. 2018

“Perdóneme, soy rubia”.


Todo el que me conoce, sabe que tengo una vulnerabilidad (genética), a la que denomino: “Blonde Edition”… me gustan las mujeres rubias (y altas... desde chiquito) las encuentro más atractivas; quizás, por el hecho de descender de europeos locos. Sin embargo, lo de las mujeres altas, es un gusto adquirido: no es lo mismo tener que bajar la cabeza, que mirar a una mujer a los ojos: frente a frente. Pero, nada de eso es el post... salvo por la preciosa “divinidad” alta y rubia que me tocó “enfrentar”, al estacionarse mal frente a mi casa.

La historia va así: un día el pequeño Fran se dirigía a la cocina a tomar agua; cuando, de repente, vio un malvado vehículo que obstruía su entrada. De inmediato, encendió su pantalla “mágica” (DVR) y, al retroceder el tiempo, vio (literalmente) cómo un ángel cayó del Cielo (rubia, ultra HOT) se desmontó de su vehículo a mostrar un malvado castillo (apartamento) de al lado (gracias a Dios por el slow motion). Ya habían pasado 20 minutos y Fran se montó en su corcel (chancletas, estaba descalzo) y fue a desafiar a la “divina” (¿Ya dije que era una preciosura? …que Dios la bendiga a la malvada).

En fin, el pequeño Fran salió a la calle, con el arma más poderosa de su arsenal: el dedito, para señalar a la infractora. Al llegar al lado, dos señoras custodiaban las puertas del malvado palacio. “Disculpen saben dónde está la dueña de ese vehículo” dijo Fran, a lo cual solo respondieron “No es de aquí”… segundos después, Dios dejó ver a su ángel, a la cual nuestro héroe señaló con el “dedito” diciéndole a las señoras: “esa señorita es la que obstruye mi entrada”, a lo que ella (la divina) respondió (con acento extranjero): “Sí, esta señorita lo está obstruyendo, perdóneme... soy rubia”, a lo cuál le respondió nuestro galán (jajajaja): “esa, no es una excusa” (lo cual fue en serio, la risa fue solo por galán).

A ver cómo lo explico… mi mamá tiene los ojos verdes, la mitad de mis tías son rubias naturales y mis primas son preciosas físicamente (y ni hablar de mis hermanas… sip. hablar de ellas sería “raro”): en fin, estoy  “entrenado” contra belleza “superficial” femenina, la cual es usada por muchas mujeres como “arma” contra nosotros los hombres. Y la “divinidad” se dio cuenta de ello: se puso tan nerviosa que tuve que decirle que no era ningún problema.

El punto es, que ni el cabello rubio, ni la belleza superficial (era un 20 de 10, como dice Daddy Yankee) es una excusa para hacer mal las cosas. Usted se preguntará el por qué me refiero a la belleza como una fuente de problemas mientras digo que me atrae: sencillo, una persona vale por lo que es, no por su apariencia. Sin embargo, en una sociedad “machista”, la mujer es criada (y lo aprende por experiencia, con los años), a que será juzgada por su físico antes que por sus pensamientos.

Diablo mami”… “abusadora”… “y esos ojitos son tuyos”… “criminal”… son de los pocos “piropos” (acoso, lo sé) que recibe una mujer a lo largo de su vida. Y, no se confunda, hay mujeres que les gusta “empoderarse” con su belleza… al menos, frente a otras mujeres. Sin embargo, muchos hombres no entienden una simple cuestión: debajo de toda esa “divinidad” hay una niña (ñoña), una adolescente (rebelde), una joven (emprendedora), o una mujer (madura) que tan solo aspira a que la vida le permita desarrollarse a PLENITUD sin tener que lidiar con un acoso diario por su físico. Por cierto, debo escribir un post sobre el acoso intelectual.

Muchas mujeres “atractivas” terminan por desarrollar una coraza emocional (no dicen buenos días al llegar a los lugares, no sonríen a extraños y no conversan con nadie que no conozcan “bien”) que hacen que la única cosa que usted quisiera preguntarle es: “si le hago cosquillas, usted se ríe un chin”. Quizás, la cuestión no es decirle lo bella o atractiva que se ve; sino, preguntarle qué necesita o qué esta haciendo mal. Al final, lo que hace atractiva a una mujer no es su físico, su intelecto, sus gustos o sus aventuras… tan solo es: su trato para con los demás.   

14 feb. 2018

Amor de mis letras.


Amor mío, tesoro escondido entre letras;
Si he de derramar tus lagrimas, que sean por amor.
Aunque solo tenga este breve momento de tu vida,
Se que habito en un lugar, oculto, de tu corazón.

¿Será el eclipse de tus ojos, o tu mágica sonrisa
los que han hechizado mi alma y mi corazón?
Últimamente, creo, que te he pensado mucho;
Tanto, que pienso que: he perdido la razón.

Quiero robarte, al menos, un beso, cada mañana;
Y tocar tu ser, hasta el más eterno atardecer.
Ver tu mirada, al cerrar mis ojos;
Y, soñar contigo, hasta el amanecer.

Amor de mis letras, musa de mis noches
¿Es que no te has dado cuenta, que eres mi existir?
Quizás, solo hay amor en leyendas;
Entonces, mi dama: ¿Te arriesgas, por mi? 


12 feb. 2018

Creep. Gamper & Dadoni Ft. Ember Island.

Me topé con el dueto alemán Gamper & Dadoni a través de su canción “Far from Home” en un viaje de “trabajo”. Y la verdad, la canción suena bien. En fin, navegando por los confines Youtubianos me topé con una versión de ellos, de la canción “Creep” (de Radiohead); pero, en una versión del grupo llamado “Ember Island” (grupo Sueco), que sirvió de base al dueto. Y, como hay un momento en toda relación en el que nos preguntamos ¿Qué hago yo aquí?; y, otros, en los que somos  (sutilmente) “creeps” (jajaja); pues, vale como post.


10 feb. 2018

Algo… ¿Parecido al amor?.


Enamorar a una mujer, es todo un arte. A veces, con un KFC (pollo frito), o un “Qué lo que menol” (más si pasa de los 30’s) basta. En otras, necesitará un curso avanzado de astrofísica para calcular su trayectoria en cada salida sin una colisión inminente. Fuera de eso, si una mujer lo asusta o lo impresiona: imagínela estreñida y cómo pondría la cara en el baño (recuerde, somos seres humanos: todos vamos al baño; sí, incluso, su angelito… eso es ciencia, funciona). Ahora bien, si usted ha sentido esas maripositas en el estómago antes de una cita, pregúntese: ¿Cuándo fue la última vez que comí? (O, quizás se esté volviendo intolerante a la lactosa) Razone, por 5 segundos: ¿Va a pasar el resto de su vida con ella y no puede decirle que se le corrió el maquillaje y que parece un Picasso?

Suponga que algo de usted le atrae a esa mujer (locos hay por todas partes… y no se ría) y por cosas de la vida, terminan saliendo en una cita. No lo niegue, en su mente ha estudiado cerca de 90 posibles escenarios, que van desde un encuentro con una “conocida” (mala suerte), hasta un cataclismo de proporciones épicas (alguien debe repoblar la Tierra: usted… con ella). Sexo y comida… olvide eso, y piense en Fallout 3 (PS3) nivel 30 en modo duro, sin municiones (si pestañeas pierdes). Recuerde que está frente a un ser humano, y no frente a una “empanadita” (no se la coma con la mirada, y mírela a los ojos… freco)

Ahora bien, si ella salió con usted, algo de usted debe saber (hasta cuántos empastes tiene y si tiene alguna novia de infancia en un radio de 10 kilómetros de su casa), así que no tiene que esforzarse por hablar de su éxito, su vehículo y las miserables 100 libras que levanta en el gimnasio. DÉJELA QUE HABLE… la mujer es un animalito que le gusta expresarse (aún de lo que no sabe) con tal de llamar la atención. Asienta con la cabeza y pregunte si ella desea algo. De ser posible, trate de tomar sus manos; y, si se suelta, es una señal que indica dos cosas: 1) no había nadie más que quisiera salir con ella, solo usted: su AMIGO; o, 2) ella sabe cosa de usted que ni usted mismo sabe, y se evita un problema. En fin, si se ríe todo el tiempo: debe tener un ataque de histeria y quiere salir huyendo; o, usted la hace reír (nota: de forma disimulada, revise sus dientes; no vaya a ser que le quedó un pedazo de algo... y se parece a la chilindrina).

Ya en serio, sea usted mismo. Hable de la ayuda humanitaria y de sus viajes a la ISS; perdón, del frío de anoche y del apagón del domingo… cuando viene a ver, hasta lo abraza y le invita a revisar el inversor de su casa. Por cierto, siempre pregúntele si tiene mascotas: no es lo mismo una mordida de un Shih Tzu que de un pitbull… hay perros celosos. La cuestión elemental, es que las cosas suceden: dos personas diametralmente opuestas, con gustos e ideas distintos pueden terminar juntas. Así que, si esos casos se dan en la vida: ¿Por qué cada persona no puede tener su verdadera historia de amor?

Enamorarse, no es, casi en nada, parecido al amor. Sin embargo, terminamos enamorándonos cada día de la mujer que amamos; aquella, que está a nuestro lado sin importar las circunstancias y que nos apoya y corrige como una forma de crecer JUNTOS. ¿Quién diría que podrían pasar toda una vida juntos? En eso, enamorarse se parece al amor: haces, lo mejor para ella; aunque, no seas tú.

P.d. Cuidado si te electrocutas, no prives en mecánico y nada de revisar techos. En ese caso, ella no necesita un novio que la ayude: necesita mudarse y cambiar el carro (jajaja).       

8 feb. 2018

Lo niego todo.

Si un día te preguntas, qué habrá sido de mi
Pregúntale a la noche, quién reza por ti.
Mira cuando la Luna, se escapa junto al Sol
Y déjame negar, esta historia de amor.

Lo niego todo, cada mirada y cada risa
El amanecer, tu cuerpo y tu sonrisa.
Niego la dicha, la ilusión y la alegría
Que me hicieron vivir, cada momento y cada día.

Si algún día te preguntas, qué siento por ti
Pensarás que he olvidado las lágrimas que te di.
Robaré un tenue aliento, de tu alma, para mi
Y sabrás, entre letras, que aún sigo... aquí.

Lo niego todo, la esperanza que te di
Porque hay verdades, que no nos dejan mentir.
Y, si en algún momento, te acuerdas de mi:
Verás, que lo niego todo; todo, excepto a ti.

6 feb. 2018

¿Cómo enamorar a una mujer con comida?


Las mujeres son medio locas, no tengo dudas de eso. Se pasan media vida pasando hambre para verse “bien” y la otra mitad: lamentándose de lo que no se comieron (no se ofenda, es una verdad irrefutable). Como hombre: podrá ser atractivo, gracioso, inteligente y un gran “amante”; pero, si no sabe cocinar: usted y la Ford Ecosport de caja vieja comparten un rasgo en común: al primer fallo, lo “cambian” (nota: a República Dominicana nunca trajeron repuestos para este vehículo). En fin, saber cocinar no es un lujo, es una necesidad fundamental de la vida (de deliverys de colmado y comida chatarra no se vive: se sobrevive).

Yo sé que usted piensa que llevar una muchacha de familia (sin importar su edad) a comer chicharrones de puerco en Villa Mella es toda una aventura. Pero, al margen de la intoxicación gastrointestinal y de la sopa de la “suegra”, analice lo siguiente: si usted lleva a toda la familia a cenar a un restaurant… tendrá un hoyo en el bolsillo; pero, casi todos estarán contentos: su “suegro, suegra y cuñados” (si los hay) comerán como polizones de barco, luego de 5 días a la deriva en alta mar. Salvo, a la que usted le interesa: su “pajarita” (de tantas semillas que come); quien, posiblemente, se desmaye cuando huela el pollo agridulce que pidieron en la mesa de atrás hace 5 minutos. No pierda el Norte: su familia lo es todo; pero, su mujer es: SU todo. Hay que darle caña a ese ingenio, para que funcione. En esencia, la mujer come como un rottweiler: mucho, y con los ojos. Hasta lápices, mastican (risa). Ya en serio, una de las grandes barreras sociales que tienen las mujeres es: comer mucho, y libremente. A nosotros los hombres, nos lo celebran y si sabemos cocinar: somos casi semi-dioses (en la actualidad). Pero, ese no es el punto.

Hay un abismo entre amor por la cocina y amor por la comida. Hay personas que pagan lo que fuera por salir de su casa y comer un plato; y, personas, que hacen lo imposible por quedarse en su casa cocinando un elaborado plato con amor. Si queda medio crudo, muy cocido, desabrido o salado… así es la vida; pero, está hecho con amor. No es secreto que las mujeres comen escondidas; que comen cuando están atormentadas o ansiosas; el verdadero secreto es: saber compartir esos momentos en pareja. Que, si se quiere comer media pizza o una entera, usted no saldrá corriendo al tercer pedazo y le quitará ese placer de la boca. Eso sí, que esas 6 mil calorías extras, usted se las hará quitar de encima en el transcurso de la semana con todo tipo de ejercicios aeróbicos y anaeróbicos.

No le digo que cocine o que compre la comida; comparta ese momento y disfrútelo como lo que es: algo único. Ella no se enamorará de eso, confiará más en usted. Recuerde que el amor no es más que simpatía. Jártela; pero, manténgala en salud. Y si no se ríe, dele un refresco: es que está añugada (atragantada… eso, también le pasa al rottweiler; pero, uno se da cuenta porque deja de mover la colita) (hahahaha).  

P.d. Si después del refresco aún no se ríe; dígale, que también hay helado. Eso le hará sonreír y le dará puntos extra (risa).

4 feb. 2018

Cuestiones de amor: ¿Funcionará?


A ver, usted está en su casa como un Rey. Sin preocupaciones, sin problemas. Pero, un buen día una deslumbrante mujer se cruza por su camino y con un simple “buenos días”, le roba toda su tranquilidad (su único defecto es: ser abogada... jajaja). No me mienta, llegará el momento en el que hasta el nombre de su perrita o gata, usted se sabrá. Incluso, hasta se bañará antes de salir… por si se la encuentra. En esencia, usted ha pasado de ser un Terminator a una simple Guinea (gallinacea africana famosa por vivir en un sobresalto… juyendo desde que la ve). 

Ya, en serio, si usted considera hacerse esta pregunta, al inicio de una relación: sería como: “Houston, tenemos un problema (por cierto, ellos aterrizaron: todo se soluciona en la vida, salvo algunas cosas. No me malinterprete, el miedo al cambio es lo que nos ha mantenido vivos como especie. Pero, el temor (adquirido) es el verdadero problema. Por cierto, si es de los que usa la frase: “más pa alante vive gente”… le diría que hay un cierto grado de sociopatía en su afirmación; aunque, es tema de otro post futuro. El amor es un sentimiento natural de atracción hacia algo que nos da seguridad, que nos mejora y que nos hace crecer como seres humanos… no es un zapato lo que se cambia.

Una relación de pareja es como un engranaje de una transmisión (de 5 cambios, no una CVT… esas se alargan y encojen, no “cambian”): necesita aceite, refrigeración y un mantenimiento regular. Aún así, se desgastará con el tiempo; sin embargo, las personas no somos máquinas, ni somos perfectos. Vivimos en un mundo de competencias entre hombres y mujeres y la cuestión elemental es que el origen de una relación, en cierto modo, determina su forma (bastante compleja a nivel psicológico)… recuerdo hace un tiempo leí una noticia en Yahoo de un profesor que pagó para fingir un atraco cuando estaba con una estudiante, para hacerse el “héroe” y que ella se enamorara “perdidamente” de él (criterio de que las emociones intensas llevan a relaciones intensas, lo cual escapa a este post). Aunque creo que ese mito debería estar en “Cazadores de Mitos” (Discovery); salvo, porque si fuera así, usted solo tendría que lanzar a su pareja desde un avión sin paracaídas cada año y luego atraparla en el aire para ser el “amor de su vida”. Realidad: No funciona así, nos aburrimos de lo cotidiano y necesitamos retos a superar; hay quienes dicen que el enamoramiento es cosa de meses, que el amor solo dura unos pocos años (de 4-7) y que las ataduras sociales (hijos, negocios, amistades, etc.) son las que determinan la durabilidad de una relación. Y en cierto modo “retorcido” es así en gran parte de las relaciones.  

Creo que las únicas preocupaciones que debería tener quien se hace esta pregunta son: salud, estabilidad económica, bienestar de la familia y durar vivos el mayor tiempo posible (si usted practica deportes extremos, no estará en salud mucho tiempo). No es posible ver una relación como algo duradero o no; simplemente, tratas de conocer a alguien lo mejor posible y debes decidir si eso te llena, te reta o si centra todo tu universo. En el amor no hay posesión ni agresión. Si algo no funciona o deja de funcionar, pones el empeño de tu parte, deseas lo mejor; y, sencillamente sigues  adelante con tu camino: sin herir o lastimar. En la vida, debemos agradecer lo que nos pasa, aunque solo dure un solo segundo y eso, aplica para TODO.

P.d. Un último consejo: siempre sea usted mismo/a. Nos enamoramos de las cosas únicas... y, por cierto, la carne de guinea es muy dura.

2 feb. 2018

¿Importa el amor?


Cada año, las personas me preguntan en este blog: el por qué una relación no funciona. Por qué se “apaga” el amor; que si alguien le ama por decirle “mi amor”… a grandes rasgos, son la generalidad de las preguntas que me hacen. Vivimos tiempos difíciles, y mi única pregunta es: ¿Importa el amor?

Cada febrero, escribo estos post como una “balanza” con el Cosmos. Decenas de personas quieren una respuesta inmediata a problemas existenciales que tienen unos 5 mil años. Pero nada, antes de “extinguirnos” como especie, se hace necesario encontrar nuestro lugar en el Universo y en nuestro mundo.

Si está perdido, estos posts, son la teoría que un práctico necesita para darle algo de ciencia a los sentimientos. La primera pregunta, la más tonta e importante es la que está arriba (¿Importa el amor?) Sí, lo sé, se pregunta a qué tipo de amor (filial, amistoso, romántico, platónico, de pareja, etc.) me refiero. La respuesta más simple es, que solo hay un tipo de amor. Por cierto, eso de amor/odio: no existe. Solo es la inmadurez de una persona manifestada en la inseguridad (fundada o infundada) de su experiencia. Quizás, se sienta noqueado/a y algo molesto/a; pero, recuerde que no es fácil ser objetivo cuando se trata de sentimientos. Ese, es el verdadero reto de estos posts.

Nada de basura de buscar: “el amor de su vida”, “su complemento”  su “media mitad”. Si busca esto en su corta o larga existencia, recuerde que los que buscan a “Pie Grande” solo tienen la huella combinada de las patas de un oso que los hace “creer” en su existencia. Si usted llega a anciano con una mujer a su lado que ha compartido su vida con usted durante años y años, ella será: “el amor de su vida”, “su complemento” y su “media mitad”(algo que nunca he entendido: media mitad es 1/4... (¿habrán 4?: quizás Maluma se refiera a eso). Se lo explicaré de otra manera: el amor, es un resultado; no una fórmula. Si usted pierde su tiempo, preguntándose si importa o no... ni siquiera siga leyendo.

¿Está confundido/a?¿Alguna vez se ha preguntado qué es el aire que respira? ¿Si respira? Ese es el problema de la mayoría de relaciones (de toda índole): las personas no agradecen lo que tienen; sino, que malgastan su tiempo en dudas y conflictos absurdos que terminan por destruir a un sentimiento universal, natural y simple. El amor no se busca, tampoco se ata o controla. Surge o no; se entrega o no; se vive, se disfruta; se sufre y se recuerda… pero, jamás se anhela. Es ese anhelo, nuestro mayor mal social a nivel de especie. Les han vendido la idea de que el amor tiene precio, forma, raza o religión. Hay algunos 3.400 millones de mujeres en el mundo, la pregunta elemental que usted debe de hacerse es: ¿Qué tiene esta mujer que no tienen los otros millones de mujeres? Y no me mal interprete, somos reemplazables (variables dentro de la ecuación: tanto ella, como yo); sin embargo, a mis fines, debe haber algo especial. Y eso, es lo que pretendo encontrar en este Febrero ¿Por qué? porque sin ELLA, lo demás es... solo basura existencial… así, comienza el 2018.