17 may. 2018

@wildlifeplanet


¿Templo ecológico? (Hahaha). Bueno, he tomado esta foto de la galería de @wildlifeplanet (foto de Vladimir Alekseev (@piligrims), por ser la vívida representación de la vida “salvaje”. ¿Quién dice que los vegetales no son “salvajes”? (hahaha). La foto es de un templo de Angkor Wat (Cambodia) y me sugirió el punto de hoy: lo que dejamos al tiempo. En esencia, una pequeña semilla con algo de tiempo se vuelve un enorme árbol: a su propio ritmo (crecimiento lento; pero, seguro).

Hace más de una década publique: Había una vez un hombre que se propuso alcanzar a Dios. Juró que daría su alma y todas sus fuerzas por realizar tal hazaña. Comenzó a recorrer el mundo, día por día, buscando en cada cultura del planeta, aprendiendo todo lo que podía sobre fe y humanidad. Viajó continuamente durante años, décadas de búsqueda incesante e infructuosa. Y un día, ya exhausto, cansado, no aguantó más y se detuvo. Estaba dolido, desilusionado, incrédulo y abarrotado; ese día… Dios pudo alcanzarlo”.

El punto es que hay respuestas que no necesitan de una “rebuscada” pregunta. Cada cosa llega a nuestra vida en “su” momento. Sin embargo, ¿Se queda inmóvil esperando un milagro, o usted crea las condiciones para que ocurra? He ahí una cuestión de la vida. Desde una medida objetiva, el pensamiento humano individual incide de forma indirecta en la colectividad. Una hormiguita vs un humano… se pasa media hora “maldiciéndola” porque le picó; y ella, tratando de cortar un pedacito de carne de toda una “isla” (a escala) para llevárselo a su hormiguero, cultivar su moho y alimentar a miles… ¿Es solo una hormiga? o ¿Una manifestación del ímpetu de la vida, frente a las adversidades?

Nos movemos tan rápido en este mundo de “gigantes” que olvidamos ver hacia abajo (Y a los lados); a las cosas “lentas” de la vida. En estos días, saqué mi viejo ps3 para ver una película en formato Bluray, y me encontré con una cinta (The Elder Scrolls V: Skyrim). Sobraría decir, que amanecí jugando hasta las 3:00 a.m. (Por cierto, la batería del control aún funciona… eso es un milagro, para un Gamer (jajaja)). Usted se preguntará ¿Qué relación hay entre un adulto jugando videojuegos, y cambiar el mundo? No es por el desafío de cazar dragones, o de aumentar mis poderes de magia. Ese aparato estaba tirado en una gaveta, porque se me “congelaba” desde 2012-13.

Esa noche, tomé un juego de destornilladores de precisión; mi vieja laptop Toshiba, un pendrive y el PS3. Copié toda la información en el pendrive, le saqué el hard drive (disco duro) a la pc y se lo puse al PS3 (Es 2 veces más rápido); a la PC le puse el Disco del PS3, y restauré una imagen del SO (Sistema Operativo). Me tomó 15 minutos (entre limpieza y desarme) algo que tenía varios años “pendiente”. “Lo que al tiempo se deja, al tiempo se queda”. En esencia, con un poco de voluntad, se obtiene grandes resultados. Ahora que recuerdo, nunca acabé esa cinta… debo avanzar el fin de semana (mucho trabajo en la oficina).   

16 may. 2018

@nature



Bueno, los isleños: hablamos de islas (jajaja). No se preocupe por Frodo, no saldrá. Aunque las Islas Faroe tienen su encanto, tomé a este pequeño archipiélago del Atlántico Norte de la galería de @nature (foto de @merveceranphoto): por ser un pequeño “punto” en el Mapamundi. Encontrará corderos (de ahí, el nombre de la isla), pesca y un país autónomo del Reino de Dinamarca, con techos “ecológicos”. Por cierto, esa foto debe ser de primavera (13°C); en invierno, las casas parecen de una película de terror. Y ese, es mi punto de hoy: las estaciones (cambios periódicos).

Por ejemplo, por más verde que está, si le digo que no hay señal telefónica: tendrá una “verde” historia de terror (jajaja). ¿Se atrevería a pasar 2 semanas en un lugar “desconectado/a del mundo? La verdad, no hay que ir a los confines del mundo por una aventura… la Tierra, sigue girando si se “desconecta” (Si, aunque sea difícil de creer). Es como la visión de Tom Hanks (Cast away, el Náufrago): encontró a su prometida... ya “entregada” (esposa, madre). Y para colmo, Wilson se “ahogó” (Risa, dentro de la tragedia). Mi punto es,  que  más allá de la ficción o la realidad, el mundo pasa “rápido” por nuestros ojos. Sin embargo, son nuestras decisiones y voluntad las que trazan nuestro camino. Cada uno de nosotros, le ponemos NUESTRA velocidad a la vida… la gente como que olvida a Bettina (Peterson? alas de ángel? ¿La herrera y escultora? ¿El paquete que “Chuck” nunca abrió, y que lo mantuvo con vida?). No es que todo pasa por una razón; es, que hay una razón en todo.

A veces, el viaje es para huir de algo, más que por la aventura; pero, si la vida te da una aventura inesperada: en algún punto llegarás a comprender que cada día es una aventura en sí mismo; y, ya sea, en una isla alejada, en un verde campo o en una selva de cemento (ciudad), lo que importa es cómo afronta el/la aventurero/a esa situación. Solo perdiendo algunas cosas, puedes apreciar las cosas que obtienes: esa, es una lección de la vida. No se trata de cambiar (radicalmente) lo que nos rodea (Ej.¡Viaje al Everest!... ¿Y no puede subir cuatro pisos de un edificio sin un pre infarto? es, que aprenda a observar, a escuchar, y a razonar las consecuencias a futuro antes de emprender el viaje. Si quiere una verdadera aventura: hable con todos/as los “desconocidos/as” que pueda; con sus vecinos/as; compañeros/as... Y verá que, al margen de toda la aventura que encontrará, hay muchos “náufragos” de la vida, que tan solo esperan a que un /a “Wilson” les/las escuche. Por eso, la paciencia es una virtud. :D

15 may. 2018

@theglobewanderer


Elegí esta foto de la región de Capadocia de la galería de @theglobewanderer, y tomada por  @kyrenian por la simple razón de tener más de seis mil años de historia. República Dominicana tiene 526 años… nos falta un poco; pero, vamos progresando día a día. Y, tenemos Persas (Gatos Persas, raza); y, si no les das comida, literalmente “invaden” tu cocina.

Fuera de bromas, la humanidad ha cambiado mucho con el paso de los siglos. Sí, tenemos el mismo comportamiento autodestructivo; pero, al ver las cosas buenas, positivas, emotivas… hay, algo distinto. Ayer escuchaba a un psicólogo mexicano hablar sobre la “falsa” voluntad de las personas en las redes de “cambiar el mundo”: sembrar una planta, reciclar, ayudar… sí, su visión es que una sola empresa hace más daño al medio ambiente que miles de personas (De lo cual se deduce que el cambio individual no marca una diferencia). Solo espero que no haga una tesis de ese disparate (y me disculpo por lo de disparate; pero, no tiene razón).

A ver, las “personas” son las que dirigen las empresas; las simples “personas” son las que han hecho del movimiento ecológico un elemento laboral INDISPENSABLE a nivel legal (global); y por último: una sola persona (ingeniero) es, el que se encarga de convertir la producción en eficiente. ¿Es lo mismo un imbécil (familiar del dueño, en la generalidad de los casos) que opta por arrojar desechos industriales en un río para “ahorrar” costos; que, un muchachito (medio loco) que invierte en un incinerador la mitad de las ganancias de un año para ahorrarse esos mismos gastos anuales: por decenios?  Mi punto es simple, en un proceso productivo la contaminación es el producto de las deficiencias intelectuales unidas a la sed de dinero.

Al mirar esa foto de arriba, se nota la diferencia entre la modernidad y el pasado. Ese anhelo por los “viejos tiempos” es una de las principales causas de empresas ineficientes y desfasadas, que aún existen (contaminando); y, no hay que tapar el Sol con un dedo: Estados Unidos implantó la norma de que “si funciona, no hay que tocarlo”. Es decir, si obtengo ganancias del 100% al 300%  en un proceso productivo (Ford, por ejemplo; o las minas de carbón. para producir electricidad; o, el uso de químicos peligrosos) hay que hacerlo subsistir hasta que se agote; o, hasta que la situación explote.

En esencia, las empresas no contaminan: contaminan los Estados y los avaros que persiguen una riqueza a costa de otros, manteniendo procesos ineficientes con la simple meta de obtener “ganancias” a corto plazo. Todo es cuestión de pensamiento “individual”: ¿Inviertes para el futuro; o, te conformas con subsistir un año tributario más? He ahí, la verdadera cuestión de la historia de la humanidad: ¿Te adaptas; o, solo nos retrasas? 

14 may. 2018

@itsabandoned

Lo sé, a primera vista, es una mezcla entre la “Guerra de los Mundos” (trípodes aliens) y “Star Wars” (Caminante AT-AT); sin embargo, las Fortalezas Marinas Maunsell (Inglaterra) se construyeron durante la Segunda Guerra Mundial, para la defensa del Reino Unido. Sí, no son parte de una película: son de verdad, y al estar abandonadas, forman parte de la galería de @itsabandoned.

En general, las personas no tienen idea del caos de este mundo; y de cómo los medios de comunicación, filtran, alteran y manipulan las situaciones por un mero interés particular o comercial. Ha sido así desde el comienzo de la humanidad moderna. Pero eso, no me interesa (nadie puede cambiar eso). Ese, es mi punto de hoy: lo que escapa a nosotros. Yo, no tengo que salvar el planeta, la humanidad, ni a las personas, los animales o las plantas.

Pero, ¿Y si quiero hacerlo? Vivo en una isla con tecnología de vanguardia y con pensamientos arcaicos. Donde hay legisladores que no saben leer ni escribir, corrupción sistémica; y, mucha riqueza: mal distribuida. Sin  embargo, no cambiaría este pedazo de tierra por ningún otro país: somos un crisol de etnias, de pensamientos y de habilidades que nos hacen únicos dentro del planeta. Somos como Atlantes (Atlántida) desfasados y progresistas. Por cierto, somos la única isla con dos Estados (diametralmente opuestos, culturalmente; pero, pueblos hermanos).

Siempre me río con la visión turística de nuestro país: ofrecen playas, ríos, montañas. Sin embargo, nuestra gente tiene una característica única; quizás, por la mezcla de razas: hacemos las cosas de corazón. Algo, que el mundo ha perdido. No me malinterprete: tenemos muchos defectos y latinoamericanos habemos muchos… pero, los dominicanos: ponemos empeño en lo que hacemos (sea bueno o malo). ¿Debo cambiar lo malo? ¿Negarlo? No. No está dentro de mi “alcance” existencial; ahora bien, si a mi hermosa vecina se le dañara el carro y yo estuviera “pasando” por ahí… me sacrifico (jajaja). Quizás, no lo entienda: este mundo es un abstracto de las pequeñas situaciones. Para lograr un cambio, no debo empezar por mi persona, mi vecino o mis hábitos: debo cambiar mi realidad, lo cotidiano. Solo así puedo lograr una cadena de cambios que hoy, mañana o en unos meses no serán nada; pero, si en un momento oportuno se dan ciertas condiciones esa pequeña visión de cambio crea la “semilla” de la revolución humana: el día que descubrimos que todos somos uno. Y que el uno (humanidad) forma parte del todo (existencia progresiva: bienestar de todos). 

13 may. 2018

@awesome_earthpix


De la galería de @awesome_earthpix elegí esta foto, tomada por Jacob Riglin (@jacob): el festival de las linternas Yee Peng (Chiang Mai, Tailandia). En esencia representa el deseo de buena suerte y prosperidad (budismo). Es una costumbre que cada año se hace más común en muchos lugares del planeta, aunque ver miles de luces, es algo impresionante. Nota: ¿Extintores? La verdad, no he visto ninguno. Mi punto de hoy es: nuestros buenos deseos.

Quien no me conoce, no sabe que soy algo “quisquilloso” con las cosas: encuentro los defectos… para corregirlos. Hay personas que me dicen: ¿Y esa negatividad?; y, les respondo, que es lo contrario: nuestra simple visión de las cosas siempre puede cambiar en algo la realidad de un objeto o situación. Y en esencia, al ver las debilidades, defectos o carencias: ejerces una acción positiva. Llamo a esto “El Complejo del Forjador”: tomas lo que la vida te da, y tratas de convertirlo en algo mejor (útil). El que está “afuera” solo ve “metal, calor y ruido”… hasta que el “objeto” está finalizado.

Puedes tener los mejores deseos del mundo; pero. si esperas que Dios, la vida o el destino te hagan “caer del cielo” las soluciones o respuestas de las cosas: será como esas linternas, que se alejan cada vez más, hasta apagarse. Mi visión de estos 50 posts no es la de cambiar el mundo: el mundo está en constante cambio. El objetivo es focalizar ese cambio, a lo importante: lo bueno que tenemos. Encontrar defectos es sencillo; lo difícil es mostrarle a una persona que con simples “correcciones” o detalles cualquiera puede hacer de una situación u objeto: algo mejor.

Esa, es la visión de un forjador. Eso somos, tomamos las cosas que la vida nos da y construimos algo mejor, por el simple deseo de contribuir. Un objeto, una relación, una idea, un planeta. En un mundo de modas, conformismo, egoísmo y vanidad se observa el mundo “desde lejos”. Sin embargo, para cambiar eso, debemos hacer las cosas nuestras y dejar de pensar: en el YO primero, y luego, en los demás. Nada nos llevamos de esta vida; así que, no hay que ser un ser “casi” mítico (risa) para comprender que forjamos esta vida en el día a día, y en las cosas pequeñas. Mandamos al Cielo nuestras mejores plegarias para salud y prosperidad; sin embargo, es aquí en la tierra donde debemos buscar las soluciones: aprender, preguntar, inventar, curiosear… luchar por el mundo y para nuestro mundo. Algo así, debe funcionar

12 may. 2018

@shainblumphotography


Esta imagen pertenece a la galería de @shainblumphotography, y son conocidas como piscinas de mareas, ubicadas en Hospitals Reef, La Jolla, California. Me gusta la imagen, para visualizar la realidad del mundo. Hipotéticamente, imagine una pulga de agua (Daphnias, de agua dulce) viviendo tranquilamente su existencia en un par de litros de agua; ahora bien, imagine lo que sería preguntarle a ese diminuto ser, sobre su opinión acerca del océano. Escapa a su comprensión, y eso mismo pasa con nuestra realidad: nuestro cerebro “gestiona” el mundo que nos rodea y nos brinda el mejor resultado para las situaciones habituales.

El ejemplo más simple: su celular. No importa su marca, le apuesto a que está leyendo esto bien de cerca, sin pensar en la radiación electromagnética que está recibiendo. O, de que cada uno de los componentes (Pantalla, software, carcasa, microprocesador, gps, receptor wifi, etc.) fueron hechos por decenas de personas con sueños y anhelos. Nada de tragedias: personas, de carne y hueso que dedicaron su tiempo y esfuerzo a un simple producto. Por cierto, hay más tecnología en su mano que la que tenían los organismos de inteligencia de todo el mundo hace 50 años (bueno, con sus reservas). Sin embargo, usted solo tiene un producto que compró para estar “conectad@”. (No le importa nada mas que la marca, y que funcione... ¿Cierto, o no?)

¿Debería perder mi tiempo diciéndole que la guerra, las telecomunicaciones y las enfermedades son los mejores negocios del mundo? No creo. Me gusta imaginar mejor, un mundo en donde la ayuda simple llegue a todos y todas. Aspirinas, antibióticos, agua, educación… conocimiento. No existe un solo problema climático (de supervivencia) al cual el ser humano no le haya encontrado, al menos, una solución. Y mi pregunta de hoy sería: ¿Cómo sería nuestro mundo si lleváramos agua a las zonas desérticas?. Esa simpleza, alteraría todo el planeta y toda la humanidad. ¿Por qué en vez de gastar miles de millones en basura comercial (armamento, corrupción, ocio), no invertimos en acueductos internacionales para cambiar el medio ambiente de las zonas mas secas? Tenemos decenas de oleoductos y ningún acueducto así (que yo sepa)… es una suma mínima, por el futuro. Existen proyectos de recuperación desértica a pequeña escala, desde hace décadas. Sin embargo, si llevas agua donde no hay: creas vida; creas recursos, subsistencia, desarrollo, economía, prosperidad y calidad de vida. Sí, el agua es un arma; y es un medio de control y poder… pero, ellos mismos saben que hay un abismo entre ser el rey de un desierto, de un oasis y de una nación. ¿Petróleo por agua, oro por agua? No, llévales el agua y ellos te darán bosques, cultivos, selva: VIDA. Sería increíble alterar el clima de forma sostenible a nuestro favor; al fin y al cabo: el polvo del Sahara, solo es polvo; y, la naturaleza se encarga de esparcir la vida de múltiples maneras; ¿Se imagina un África verde todo el año, millones de personas cultivando, criando ganado (nada de ovinos… co2)? Un mundo más verde, nos daría un mejor aire, más materia prima y una mejor producción para la humanidad. Sí, los retos de reorganización económica y sostenibilidad son grandes; pero, merecen su estudio y proyección a escala masiva.

Por cierto, un consejo “loco”: ¿Por qué no envían a todas las mineras suramericanas a “quebrar” algunas zonas de los Andes, de tal forma que la humedad llegue a las zonas desérticas del lado Este? Creo que haría mucho más bien que algún daño ecológico, y alejaría a muchas mineras de lugares más “dañinos” al medio ambiente... creo, yo. 

11 may. 2018

@georgetheexplorer


De la galería de @georgetheexplorer, he tomado una imagen emblemática de Irlanda del Norte: la Calzada de los Gigantes. Una formación geológica que se asemeja más a una cantera de piedras artificial, que a una formación natural (columnas basálticas). Sin embargo, estas columnas existen en decenas de lugares alrededor del mundo… sin dudas: son naturales.

Por cosas de la vida, a mis manos llegó un cachorro de Shih Tzu, orgullo de mi sobrina. Y antes de que me pregunte qué tiene que ver un perrito con una formación geológica, le diré que: El Tibet, la región más alta de la Tierra y de donde provienen (volcanes, basalto?). Pero, el perrito es lo importante. He tenido muchas razas de perros, gatos, peces, aves, etc. He cazado animales para comer o por control. Pero, nunca en mi vida había tenido en mis manos un perro de esta raza. Es una cosita de dos meses, que si se entrena: podría reemplazar una Roomba (Aspiradora electrónica… su pelaje es algo complicado y largo; más, si es macho y no sabe hacer pipi: charco amarillo, en perrito blanco??? hahaha).

Ese cachorro, llegó a mis manos para una presentación/revisión (Nunca necesité el título de veterinario) y, al margen de un perrito “medio loco” (cuando entró en confianza) solo me extraño que tuviera un collar. ¿Collar en un cachorro? (si, hasta lo traían cargado). El perrito estaba como loco rascándose. Cuando me dijeron el precio del “peluche”: casi me dio un infarto, y así llegamos al punto de hoy: el comercio de la belleza animal y vegetal. Si esa formación basáltica no fuera patrimonio de la humanidad, de seguro alguien hubiera vendido más piedras (imagino que algún uso le han dado con lo siglos, el basalto es duro). Lo mismo que esta raza de perritos que, después de su casi extinción, han sido mercadeados por todo el mundo. Tengo peces de Africa, Madagascar, Suramérica. Y este es mi punto de hoy: cómo hemos alterado a la evolución de la vida con el comercio internacional de plantas y animales.

Siempre pongo el ejemplo de los glofish: peces de laboratorio que, siendo de agua dulce, solo son creados para brillar o ser vistosos, mezclado adn de especies marinas. Miles de años adaptan una criatura a su medio ambiente; y, nosotros, sacamos ese medio, y lo cambiamos por una jaula, un tarro o una pecera para disfrutar de su belleza ¿Es correcto? Mi único consejo es, respetar las líneas de la vida (no cruzar especies, de forma artificial), y los animales y plantas endémicos; toda vez que, no es tan difícil crear híbridos o especies cruzadas de seres vivos que llevan millones de años separados.

Por cierto, el perrito: le dije a mi sobrina que consiguiera una parejita. Es algo cruel tener a una mascota en soledad, solo compartiendo con un animal salvaje, incomprensible e irracional como lo es: un ser humano (Hahaha… el perrito, ya come zapatos). Un animal pequeño, más que una mascota es, todo un reto para la vida de una persona. No es que sea como un bebé; es, que es un bebé: que necesita educación, amor y cuidado… y, mucho corte de pelo. El verano será un reto (me ofrecí a trasquilarlo); sin embargo, más allá de la moda, el origen o la “vistosidad”: cuide a sus mascotas, sus plantas, su familia, sus amistades, a los/las desconocidos/as; y, a su sociedad.

10 may. 2018

@tbhphoto


Y dale con la Luna, ¿Será que es un Hombre lobo, o medio loco?” Si, debe estar pensando en esto; Sin embargo, el motivo es otro. Hoy, quiero divertirme un poco con esta foto de la galería @tbhphoto: Luna y mareas; campo gravitatorio; los minerales y temperatura.

Siempre me gusta explicar la dimensión de la corteza terrestre desde la óptica de un huevo de gallina: el cascarón es la tierra y todo lo demás es “magma”. Lo de las comillas es por el asunto de los metales más pesados en estado semisólido y sólido, cosas de temperatura… nada con lo que podamos “jugar”. Si mal no recuerdo, según cálculos la Luna se “aleja” de la Tierra (susto, sería si se acercara). El juego es: ¿Podemos prescindir de la Luna? Supongamos que sí, dejando a un lado las mareas, la iluminación nocturna y los licántropos.

Hay MUCHO metal ahí arriba; no me mal interprete, ya hay compañías que han propuesto “remolcar” meteoroides para darles usos en metalurgia. Los metales raros (un saludo a Japón) también tiene un gran interés; sin embargo, ¿Y si pudiéramos explotar la minería lunar; cómo podría cambiar la vida en la Tierra? ¿Se imagina lo que sería trasladar todas las ciudades a las costas (mar), sobre estructuras de aleaciones (flotantes) creadas con metales extraídos de la Luna, dejando la tierra firme solo para la naturaleza, vías de comunicación y solo algunos pocos asentamientos humanos?

Suficiente metal, para construir “naves espaciales”; estructuras, cientos de veces más grandes que la ISS (Estación Espacial Internacional). Metales raros (Impactos de meteoritos interestelares) para herramientas, propulsores y maquinarias. Y no, no se trata de destruir nuestro único satélite; me refiero a emplear los recursos que tenemos allá arriba, salvando lo que tenemos aquí abajo. 384 mil km de distancia: no son nada, en relación a los millones que podríamos “salvar” aquí abajo. Tenemos la tecnología y la mano de obra: solo nos falta dejar de perder el tiempo en guerras y conflictos; y, en acumular poder y riquezas. Todos, tenemos un solo planeta: y, no nos llevamos nada de aquí. Salvo, lo vivido. Si lo mira un poco de lejos, girando la cabeza y sacando la lengua: no es algo tan loco; solo, hacen falta unos cientos de años para que lo entiendan :D

9 may. 2018

@big_shotz


Es gracioso que, aún hoy en día, hay personas que no saben que los elefantes nadan en el mar (entre islas). Sin embargo, gracias a esta foto de la galería de @big_shotz, tomada por @jodymacdonaldphoto recordé que: los elefantes, no tienen fronteras; lo cual, me llevó a las Islas Andamán (India), a Raján (elefante) y Nazroo (navegante???).

Uno de los animales mas pesado de la tierra: flota como una pelota, en el mar. A nivel científico, hay varias teorías; pero, en la práctica, a los elefantes siempre les ha gustado el agua dulce (para enfriarse, son “llenitos”). Imagino que no se darán sus baños con agua salada (salinidad + trompa= limpieza nasal). Pero, no me referiré a trabajo maderero, tortura animal, ni turismo: Es solo algo simple: ¿Qué tan buena memoria tiene? La visión “humana” del mundo, se limita a una realidad sustentada en recuerdos; aterrizando: es como cuando las personas borran comentarios o personas de Instagram ¿Dejan de existir? Nooooo!!!!! (Hahaha). Vivimos en un mundo donde si no está en Internet: ¿No existe?

Hace días, una periodista alegaba que la información no podía ser brindada por personas que no fueran periodistas: porque era “peligroso” y se “distorsionaba” la información. La verdad es, que la cuestión estuvo un poco fuera de lugar. El punto que me interesa es, que hay estados (Unidos) que por ley regulan noticias falsas bajo cierto interés (ellos, las crean); Internet, es en cierto punto un lugar de diversión, ocio y en último lugar: información. Los continentes, los Estados y los gobiernos LIMITAN la información a conveniencia. Entonces: ¿Limitamos a las personas que son la fuente principal, por la opinión de una persona sentada detrás de una o varias computadoras, o de un smartphone: reciclando información? No creo.

Creo, quizás, que el punto de referencia es, el de las personas que replican informaciones sin verificar su fuente. Dan por cierto las cosas y copian/pegan las cosas por obtener likes (me gusta) o seguidores. Ese, es un mal de nuestro mundo. Sin embargo, nadie pondera lo siguiente: usted (ciudadano, ciudadana, persona) puede constatar por su propia cuenta cualquier información siempre y cuando tenga acceso a las fuentes primarias. Y este, es mi punto de hoy: comparar informaciones. El tomar una simple decisión sobre la base de una información inexacta o errónea, marca una total diferencia en el resultado; pero, ojo, siempre tenemos el deber y el derecho de corregir las cosas; de ahí, la importancia de la memoria. Hay mucha información fluyendo, cosas que se pasan por alto y que al unirlas te dan una visión acabada de las cosas. A veces, una sola palabra nos trae toda una serie de sucesos no vinculados de forma directa; pero, esenciales para una mejor comprensión de las cosas.

Es como estos posts, yo no tengo la menor idea del instagramer que sigue, o de la imagen que elegiré: tomo el orden en el que quedaron los 50 y los desarrollo en líneas gruesas. A veces, como hoy, debo ir a la cuenta del fotógrafo o fotógrafa original, y leer la historia detrás de la imagen. Solo así puedo tener la idea acabada de la realidad detrás de cada foto. Nadie puede limitarme a escribir lo que me plazca. Sería como decirle a un/a periodista que no puede escribir de farándula, deportes, viajes e intimidad de las personas (asuntos respecto de los cuales hay periodistas especializados) por ser irrelevantes para la existencia de la humanidad y para el desarrollo social(son solo ocio)... ¿Los censuramos a ellos, mientras las personas mueren por falta de medicamentos, alimentos adulterados o por carecer de los servicios básicos? ¿Censuramos a los/las periodistas que tienen anuncios del gobierno por ser parciales frente a la sociedad? NO.

La información, lejos de ser censurada, debe ser depurada; debatida y verificada. Solo así, se puede llegar a la verdad de las cosas. Censurar, es de personas con una corta visión del mundo en el que vivimos. Es un pensamiento de los 90's, en una era en donde las cosas se miden en fracciones de segundo, y no en horas... o sea, un pensamiento obsoleto. Somos libres, y somos diferentes (sin límites abstractos). De forma simple: un título universitario, no te hace un/a profesional: es el ejercicio diario, lo que te da ese mérito. NUNCA limite a otra persona en lo que sea que haga basados/as en límites abstractos (como la censura); ya que, se está limitando usted mism@. Por cierto, nunca he visto a un elefante nadar en un río; pero, es el mismo principio: si la trompa sale, se nada; aunque sea, como los hipopótamos: dando, pequeños saltos. Aún así, se hace un camino. 

8 may. 2018

@travelunbound



Este eclipse, pertenece a la galería de @travelunbound. Lo elegí, por ser un claro ejemplo de cómo apreciamos las cosas. A simple vista, se nos apaga el Sol. Sin embargo, entre esos dos cuerpos celestes (Sol y Luna) existen unos 149 millones de kilómetros; es decir, una cosa nada tiene que ver con la otra; sin embargo, convergen en un punto que podemos apreciar, y cuyo efecto, lo llamamos eclipse.

Simples sucesos, que apreciamos como maravillas. Esa, sería la idea. sin embargo, recuerdo que, en la era de exploración amazónica (antes de la explotación comercial) se decía que había una tribu que no había podido ser fotografiada nunca; y, el motivo, era sencillo: mataban a todo aquel que les tomara una foto. Si mal no recuerdo, luego de una muy mala reputación, un sacerdote se dirigió a esta tribu con la poca información obtenida a predicar y… sobrevivió. Por cierto, nada que ver con fe o religión: el jefe le informó que el primer hombre “blanco” había tomado una foto y se la había mostrado. El decía que aquel hombre, había (literalmente) robado su espíritu. Ellos, no conocían la fotografía; a lo sumo era algún tipo de magia o hechizo y lo consideraban como algo maligno. Bueno, si fuera cierto, las personas en Instagram perdieron más que su alma (hahaha).

El punto es, que cada fotógrafo daba por sentado que solo era una foto, en un momento cotidiano; mientras que ellos, lo veían como una agresión. Y así, pasa en el mundo, damos por sentado de que todo el mundo tiene acceso a comida, a salud a desarrollo humano, a Internet; y, vemos el mundo desde nuestra óptica. Sin pensar que todo eso, en el mundo actual, es la excepción. A veces, hay que tomar un momento y ponernos en lugar de la otra persona: ¿Nos gustaría que nos hicieran esto o aquello? ¿Nos afectaría? ¿Tienen ellos/as nuestras oportunidades, valores o creencias? ¿Hacemos lo correcto? Son solo pequeños detalles, que marcan la diferencia entre un eclipse, y apagar una estrella (Sol). Esa, es la importancia de ver las cosas a través de los ojos de los demás.

7 may. 2018

@nickjuliano


Se lo que está pensando: “¿Una piedra para cambiar al mundo?” Bueno, esta imagen de @nickjuliano representa algo más que una simple piedra del Valle de la Muerte, en Estados Unidos; uno de los lugares más “calientes” de nuestro planeta. Técnicamente, es una roca “Racing” (piedra corredora: se mueve por metros, sin la intervención humana), fenómeno que ha sido estudiado por décadas. No hay que tener un doctorado para saber que, en un lago “seco” donde hay temperaturas extremas, lodo y viento: las cosas se mueven de lugar. San Google, puede ayudarle con el tema... no es mi punto.

Mi punto de hoy, es más mundano: las pequeñas cosas que crean cambios, y que, pasan desapercibidas. Siempre pongo el ejemplo de una sonrisa; salvo que usted sea un primate (enseñar los dientes, es señal de agresión), sonreír puede marcar la diferencia entre un buen día y un simple día. No es que tenga un ataque de risa (histeria), o que salte con un “KLK menol” (saludo de jóvenes, sin futuro aparente… hahaha); sin embargo, la cortesía, el respeto y la buena voluntad son solo detalles diarios que trazan el rumbo de nuestra vida.

Usted, debe estar preocupado/a por la piedra. Mírela de nuevo: un geólogo, buscará conocer su composición; un físico, el por qué se mueve; un artesano, tomaría el barro para producir su arte; y, un escultor, tomaría la roca para una escultura duradera. Pero, yo, al ver la piedra, y su “trayectoria”, solo pienso en la ínfima capa de hielo que se necesita para que todo ese “milagro” ocurra. Casi todos/as, ven la piedra y la inclemencia del tiempo (calor); sin embargo, casi nadie observa la humedad de la noche, y de cómo sin un extremo térmico, el otro deja de existir (resultado). Ese, es el equilibrio al que tanto me refiero, a ese balance natural e imperceptible que nos rodea día a día.

La cuestión es simple: ¿De qué lado estas? (Y, no es por Dark Vader, Star Wars). ¿Es de las personas que luchan por progresar; o, de las que lucha por que todos progresemos? En las redes, es simple “bloquear” la opinión de las personas que no siguen nuestra “visión” o “intereses” (egoísmo, inmadurez, intolerancia). En lo personal, en este blog usted encontrará comentarios que van desde desahogo hasta críticas (que trato de responder); solo, no publico o elimino las ofensas. Y usted se preguntará que qué tiene que ver eso con la piedra, y cambiar el mundo: cada opinión cuenta en este mundo; y, nuestra visión de las cosas, lejos de ser “vetada”, “discriminada” o “borrada” por la simple intolerancia de ser “distintos”, debe ser vista como lo que es: el punto de equilibrio “natural” de las cosas.      

El egoísmo, puede estar representado en esa piedra: incluso, sin hacer nada (ignorando) contribuimos a trazar un camino que más que ayudarnos, nos crea una barrera natural. No le pido que haga nada; sino, que trate de ver la influencia de sus decisiones sencillas del día a día a futuro. Sea tolerante, sonría; y, si alguien le bloquea: devuelva el favor (risa, aprendí eso hace poco). Las personas nos medimos por la tolerancia, vista como una aptitud de la vida. Sí, lo negativo hace falta; pero, solo para “comparar” y apreciar las cosas buenas: disfrute de la vida sin más límites que el respeto a los demás. P.d. Alguien apostará en esa carrera de piedras? (hoy en día, apuestan por todo) :D 


6 may. 2018

@manuel_hutama


Bien podría ser una de nuestras playas de arenas blancas; sin embargo, esta foto de @manuel_hutama pertenece a Nuevo México (desierto). El ímpetu de la vida natural, nunca deja de sorprender. Eso, me llevó hace años a una pregunta: ¿En verdad afectamos al medio ambiente; o, solo somos parte de un ciclo?

Sabemos que en la era de los dinosaurios, la concentración de oxígeno en el aire era bastante alta en relación a nuestros días. De ahí, una de las hipótesis de por qué eran tan grandes en relación a… un lagarto “hogareño”; aunque, si bien son pequeñitos, son igual de “valientes” (las carreras que les dan los gatos debe ser “karma”, o algo así).

Hace tiempo escribí sobre teorías conspirativas y “descubrimientos” arqueológicos que de un modo u otro no cuadran con la Historia. Pero, ese no es el punto; el punto es un simple razonamiento deductivo: sabemos por las cenizas que los “supervolcanes” jugaron un papel en la extinción de gran parte de la vida de este planeta por el curso del Tiempo; nadie discute eso, sin embargo, no he escuchado teorías “locas” sobre que el calentamiento de la Tierra es su medio de defensa para “equilibrarse”. En simples palabras: la pregunta sería ¿Cuál es el punto crítico del planeta?

Si, se han gastado miles de millones y muchos recursos humanos (quemando neuronas) creando proyecciones y escenarios sobre crecimiento exponencial (humano), crecimiento económico y sostenibilidad ecológica. Sin embargo, conociéndonos (comportamiento humano: autodestructivo, por naturaleza), la verdadera pregunta es: ¿Cuál será la zona segura? Y tiene cierta lógica, de algún modo u otro, la vida ha subsistido a todos los cambios climáticos. ¿Será la zona más verde, la más árida, la más fría?

Lo cierto es, que como parte de la vida, nos adaptamos a las circunstancias. Tenemos el ímpetu humano de nuestro lado: desafiamos las probabilidades a favor de nuestras habilidades… y, sí: apreciamos esta vida como el don que es. Así que, más allá de cualquier situación “caótica”, “imprevisible” y “aleatoria”, disfrute cada momento como lo que es: algo único e irrepetible. Por cierto, no tiene que convertirse en “supervivencialista”; conviértase, en un ser vivo. Disfrute las cosas, sin importar las demás circunstancias.  

5 may. 2018

@ig_shotz


Se lo que piensa: ¿Puede Layla hacer un 360 grados? Bueno, no es un skateboard; es, un longboard. Y, dada la mirada de Layla: está… demasiado cómoda. La imagen pertenece a la galería de @ig_shotz y fue tomada por @brian_dec. Por cierto, esos ojitos de dos tonos se llama heterocromia del iris.

Hoy, me llegó a la mente algo simple: pido, cambiar el mundo; pero, ¿Y los parámetros? No es un proyecto difícil, ni imposible: solo hay que distribuir unos cientos de ciudades, unos miles de millones de personas y reconfigurar la economía mundial para respetar el medio ambiente y así: asegurarnos un futuro… algo así. Sin embargo, quizás, su mayor preocupación sea su próximo alimento; algún viaje; dónde están sus hijos/as; algún pendiente (trabajo); alguna diligencia, etc.

La vida tiene un millón de desafíos cotidianos; sin embargo, hay que aprender a priorizarlos. Un ejemplo: si tiene algo más que hacer, deje de leer esto. Ahorrará luz, tendrá más tiempo para compartir en familia, terminar asuntos pendientes, diligencias, etc. No se perderá de nada de otro mundo: puede leerlo después.  Aunque, si sigue leyendo descubrirá el punto de hoy: lo que dejamos para “después”. Y no, no voy a referirme a la “bola de nieve” (crece según rueda por el tiempo). Sino, simplemente a que una sencilla forma de cambiar este mundo es: tomar las riendas de las cosas. Muchas veces, cometemos el error de dejar pesar pequeñas cosas que se “solucionan” solas con el paso del tiempo (la verdad, otros somos los que las resolvemos; pero, se quitan ese peso de encima); y, parece un mal humano aquello de dejar todo para después.

Se sorprendería de las cosas que se pueden resolver en una sola hora, si la mente se pone en esos detalles. Aunque, mi labor no es incidir en su vida: a veces, hay que vivir como si fuéramos a morir en poco tiempo. Suena feo, pero es una filosofía de vida que no aplica a fiestas sino a responsabilidades. Programar el día, casi nunca sale conforme lo esperado; sin embargo, tomas lo que puedes hacer y vas tachando asunto por asunto. Cuando terminas, puedes sentarte a escribir sobre cómo viste una chica hermosa y le dijiste que deslumbraba como el Sol… y aún (ahora, leyendo esto): sonríe, cuando se lo recuerdas.       

Esto, no se trata de geopolítica; de ideas revolucionarias o de qué tan grande es la locura de este autor. El mundo, necesita pequeños cambios; cambios que deben ser realizados por personas con una visión de que esto no se trata de sobrepoblación, extinción o deportes extremos (longboards). Simplemente de poner un grano de arena en el lugar justo para disfrutar de la playa. Poco importa el resultado final, si nos divertimos en el trayecto. 

4 may. 2018

@wonderful_places



Una pequeña imagen de la ciudad de Hong Kong, extraída de la galería de @wonderful_places y tomada por el fotógrafo Jordan Hammond (@jordhammond). Solo imagine por un segundo, la cantidad de sonidos y ruidos que deben escucharse en ese lugar.

El punto de hoy es simple: ¿Sabe usted escuchar? Mire la imagen, ahí hay cientos de personas; lo gracioso, es que si viviera ahí, llegaría un momento en que sabría identificar si la que estornudó fue la viejita del 5C, o la “deidad” del 11E… en serio. La mente humana es complejamente simple: mucho ruido y una sola respuesta. El desafío es dejar de oír el ruido y escuchar lo que en verdad importa, en el momento oportuno. Vivimos en un mundo en el que, la generalidad de las personas opta por el camino fácil de las cosas: si se daña, lo botas (ni intentan repararlo); si es “complicado”, lo dejas (por aquello de que la vida es muy corta); buscan lo más “cercano”, aunque no sea la mejor opción. Y, muchas otras cosas. Ya se debe estar preguntando qué tiene que ver esto con escuchar.

Simple: NADIE PREGUNTA NADA!!!!, para no tener que escuchar “consejos” o “sermones”. Las personas hacen las cosas de forma automática, y sin cuestionarse sobre las consecuencias (a mediano o largo plazo) de sus acciones. En parte, por eso es que el mundo está así. Se ha vendido la idea de que somos libres, independientes y soberanos en nuestras decisiones. Dos días después, ante una mala decisión se sienten como una basura que alguien tiró. ¿Por qué? Porque contrario a la idea modernista de “velocidad”, todo en esta vida necesita su tiempo; y, nada es “automático”. El respeto, se gana. La fuerza, se obtiene con tiempo; al igual que: la madurez, la independencia y la sabiduría.

No hay que ser un monje para saber que después de una noche de tragos viene una resaca. Extrapole eso a decisiones impulsivas y egoístas (juventud, inmadurez) y obtendrá, el mayor mal humano: incomprensión (aislamiento y soledad). Las palabras jamás sobran; el silencio: no es una respuesta; TODO se repara; y, hay cosas que mientras más complicadas son: mejor resultado dan (claro, algunas veces). En esencia, antes de actuar: pregunte. Y, si no quiere preguntar: aprenda a escuchar el consejo de los demás; a ver las respuestas antes de que surjan las preguntas (razonar). Las personas se creen con el derecho natural de hacer las cosas “in momentum”, sin pensar en el otro o en las consecuencias futuras… errores simples, que solo traen problemas.    

3 may. 2018

@tolivetotravel


Esta imagen pertenece a la galería de Martha (@tolivetotravel); y es, una obra del escultor israelí Ran Morin llamada: “El árbol flotante de naranja” (1993), situada en la ciudad de Jaffa (Israel). Barro y metal convergen con tierra y un naranjo que nos recuerda a un “huevo” (contenedor de vida). Hay leyendas; pero, siendo una obra de 1993 y dada la situación socio-política; creo que, su significado es simple: no se necesita del suelo (territorio) para echar raíces (crear vínculos). Y ese significado, aplica a todos nosotros: humanidad. Aunque, la separación del hombre y la naturaleza también es aceptado.

Tenemos idiomas, culturas, tradiciones y realidades distintas; sin embargo, nuestra capacidad de sentir, pensar y obrar: es la misma. En todos los lugares del mundo, nuestras únicas diferencias radican en: oportunidades. Siempre pongo el ejemplo de los niños en Japón, países en conflicto armado, y un barrio marginal de cualquier país “en vías de desarrollo”: en Japón, se estimula la educación con tecnología (electrónica, robótica e ingeniería) para ir visualizando las aptitudes de cada niño/a; en países en guerra, los niños, ni siquiera tienen una educación real; sin embargo, pueden tomar un arma de asalto, desarmarla, limpiarla y armarla de nuevo (como si fuera un juego); pueden escabullirse y buscar comida, donde los otros no podrían… sus oportunidades, son de subsistencia más que de existencia (desarrollo humano). En medio de todo, usted lleva un celular moderno a un barrio periférico de una gran ciudad; y, si se lo entrega a un niño o niña de muy pocos años, y quizás, hasta le enseñe “trucos”, que usted no sabía.

El error más elemental del mundo en el que vivimos hoy, es pensar que el lenguaje, las fronteras y las culturas nos hacen distintos. Todos, somos lo mismo (humanos), nuestras únicas diferencias radican en nuestras opiniones, habilidades e intereses; los cuales dependen de nuestras oportunidades más que de nuestras culturas. O sea, si juntas a un monje budista, un Shaolin, un sadhu y un grupo de sacerdotes de varias religiones: no, no tendrás una secuela de “Mortal Kombat”; sino, un abanico de pensamientos que, en general, comparten un punto básico dentro de sus diversas creencias (dedicación o fe). Lo que, nos trae al punto de hoy: no puedes andar por la vida buscando las diferencias; sino, lo que nos une. Mire el simple ejemplo: blogger (escritura) e Instagram (fotografía)... solo importa nuestra visión; todo lo demás (país, idioma, religión, política): sobra.  P.d. Está claro que el Shaolín les gana en pelea... Mortal Kombat... videojuego: hahaha.

2 may. 2018

@donquiellumbera_


Me encantó esta imagen “esférica” de Florencia, Italia (invertida), observada de forma “derecha” a través de la esfera de cristal, extraída de la galería de @donquiellumbera_. Hoy, se trata sobre un aspecto básico de la vida: la realidad de las cosas. Usted puede ver la imagen “correcta”, si mira la esfera; pero, si mira más allá de la esfera: todas las cosas, están al revés… entonces: ¿Cuál es la realidad?

Todos, tenemos una visión subjetiva (particular) de las cosas. Ella, conforma una parte de nuestra realidad; entonces, ¿Cómo logramos el aspecto objetivo? Lo más sencillo es: compartiendo entre muchos nuestra subjetividad (hahaha… parece tonto; pero, ese es el objeto de Instagram). O sea, al compartir una imagen, damos nuestra opinión; compartimos nuestra visión y obtenemos: un resultado. Ojo, el hecho de que mil personas digan “a” y una diga “3.456789”, no significa que las mil personas tengan razón. Ahí, es que la mente juega mejor que los ojos. Una imagen en 2 dimensiones te dan un momento “x” y un contexto “y”; sin embargo, la realidad (objetiva) es saber vincular esa imagen a las otras que componen la galería, lo cual nos lleva a la variación del resultado.

Sin muchos disparates: la realidad, es una suma de situaciones, percepciones y acciones. La imagen, es solo una visión momentánea de un asunto. Entonces, si observas el “conjunto”: Florencia está al revés (realidad), y la esfera solo te da la perspectiva (visión) de que está “correcta”. Así pasa en la vida, las personas tienden a prejuzgar a otros por una sola situación  o momento, sin mirar el conjunto. Eso, debemos cambiarlo: conversar, escuchar y tratar de entender a los demás (poniéndonos en su lugar), antes de decir: “Quémenlo, quémenlo, quémenlo…” (risa, dentro del aspecto serio). Si tomáramos un minuto para escuchar a las personas (o, cinco minutos… para leerlas): el mundo sería distinto. Y nada, siempre hay que tratar de dar lo mejor… aunque terminemos en la “hoguera” (por cuestiones subjetivas).

1 may. 2018

@life_after_people_


La naturaleza, siempre nos reclama su espacio. Algo que nos recuerda, esta imagen de la galería de @life_after_people_. Sin embargo, no me referiré a un mundo post apocalíptico; sino, a la integración de la naturaleza a nuestro entorno.

En Youtube, hay muchas ideas grandiosas sobre cómo hacer cultivos en techos, terrazas, tarros pequeños, etc. Un poco de tierra, semillas, agua y tendrá su “mini” milagro de vida. Lo que me recuerda una historia, de una vez que uno de mis tíos (cibaeño, con una casa más parecida a un botánico, que a una casa familiar) fue a visitar a mi prima (su hija) en New York, creo (70’s-80’s). El asunto es, que compró un limón, y le salió tan caro (en una bodega dominicana) que decidió sembrar su propia planta. Mi prima, vivía en un piso intermedio de un edificio alto; así que, mi tío tomó un vaso plástico, una cuchara y bajó al primer piso: a tomar un poco de tierra que había en el área “común” (no sé los detalles). En resumen, hasta la policía llegó, porque el señor del primer piso decía que le estaban robando su tierra. Pero, el señor terminó dándosela, y se hicieron amigos (Mi tío le dijo que cuando viniera a R.D., le daría un “tour” para que viera lo que era cultivar, y comer).

Es gracioso, sí. Pero, así está nuestro mundo: hoy. Las personas ven enemigos, donde deberían ver aliados. Pelean, por cosas sinsentido (Sí, la tierra no lo es: los abogados, lo sabemos); pero, ¿Por un vaso de tierra? O, ¿Una fruta? El verdadero mal no está en los caprichos de la naturaleza, sino en nosotros, los humanos. Parece que, las personas prefieren “bloquearte”, “borrarte” o “ignorarte”, en vez de intentar comunicarse. Es decir, asumimos lo peor del otro u otra, sin siquiera darle una sola oportunidad. ¿Es tan difícil pedirle algo a otra persona? ¿Por favor? ¿Podría regalarme…? ¿Me ayudaría…? ¿Podría borrar esos disparates que escribe… (hahaha)? (yo, siempre los borro). Son solo pocas palabras, que dan un resultado totalmente distinto de las situaciones.

Y a eso me refiero con la integración de la naturaleza: al equilibrio natural de las cosas (paz, comunicación, respeto, tolerancia). Somos personas, no bestias irracionales. Todo un edificio puede integrarse a los mismos objetivos; que sea una meta común lo que les una, y no una imposición legal. Se imagina que, en 20 pisos, cada piso hiciera un cultivo en específico para compartir entre todos (o, para vender o intercambiar). Así, deberíamos hacer con nuestras relaciones humanas: cultivarlas, y superar esa intolerancia... que, solo sirve para crear muros entre las personas. 

30 abr. 2018

@intrepidguide


La imagen de hoy, pertenece a la galería de Michelle (@intrepidguide). Y no, no es una biblioteca: lea la descripción de la foto. Es breve y detallada (completa). Yo, la elegí por un solo motivo: Hoy en día, en general, a las personas: no les gusta leer. Sí, parece loco… pero, es una realidad. 

Aquí, en República Dominicana tenemos la “Feria Internacional del Libro” (Edición 21 y... ni hablo de costos) donde los colegios y escuelas “sueltan” a los estudiantes por horas, los libros que se venden son los mismos (libros comerciales, ni los mencionaré), venden muchos alimentos y bebidas; ocupan todas las calles y avenidas a un radio de varios kilómetros cuadrados; y, todos los años dicen lo mismo: fue un éxito (mentira, obvio).

Pero, no crea que este fenómeno es exclusivo de nosotros: donde quiera que la tecnología se ha desarrollado a nivel de Internet, las personas la invierten en OCIO (Facebook e Instagram), antes que en educación. Tomemos como ejemplo la imagen de Michelle, de arriba: descripción actual e histórica, con datos detallados del lugar y sus circunstancias (Perfecta). Le apuesto (si apostara) a que si la imagen dijera: “Explorando libros...”, tuviera mas “me gusta”.

Yo, escribo y comento mucho (sin importar la plataforma); algo, no muy agradable, para algunos/as (No, no es competencia; y sí, nadie está obligado a quererme… hahaha). Sin embargo, en mi retorcida mente: sin un contexto, un “me gusta” (por una imagen aleatoria) es: solo cortesía, o reflejo (no hay botón de "No me gusta"). Es, como ir a la Feria del Libro, por la comida o por faltar a clases (matar el tiempo). En eso, se diferencian los escritores, de los fotógrafos: el fotógrafo o la fotógrafa, capta el momento exacto; el escritor o la escritora: lo describe. Si tienes una buena imagen con un contenido contextualizado: no necesitas opiniones o comentarios… y, los “me gusta”: sobran. Bueno, salvo que su cuenta sea "comercial"… ahí solo los “me gusta” cuentan y los comentarios: sobran :(

En fin, leer: no le roba su tiempo. A lo menos, le hace reflexionar. Y si ha leído hasta aquí: le felicito, por dedicarse usted mismo/a un poco de tiempo para ver la visión/opinión de otra persona. Así, se construyen puentes; y, no: muros. Por cierto, como dato: a las personas, tampoco les gusta escribir… ¿Temen equivocarse? ¿No saben qué escribir? Dele rienda suelta a su mente… un simple ejemplo: este blog, es puro borrador. Si me sobra tiempo, algún día lo corregiré (La vida es muy corta... todas las faltas ortográficas, los disparates e ideas locas, lo hacen único; así debe escribirse: sin límites). Y lea, no un libro o un pdf: lea sobre lo que le apasione. Aunque, llenar crucigramas: cuenta (risa... se aprende, leyendo). 

29 abr. 2018

@andrea_frazzetta


La imagen de hoy, extraída de la galería de @andrea_frazzetta, no es la de una madre gorila en el esplendor de su maternidad. Es, la de un animal “indefenso”, al cual los humanos hemos afectado de forma directa, con nuestro propio egoísmo. Esto es simple, aprendes a respetar la vida y las armas. ¿Por qué las armas?, se preguntará…

Todo, absolutamente todo, en esta vida, responde a algún interés: personal, social, económico, político, ambiental, humano. Sin embargo, la realidad (lo cotidiano, el día a día) varía mucho entre pueblos, naciones y continentes. Hoy, me voy a África, la “cuna de la vida” por una situación, casi incomprensible: matar gorilas, para llamar la atención del mundo. Hace tiempo que se hace; el por qué, no es tan complejo, y nada tiene que ver con intolerancia, guerras u odio animal: la vida de uno de estos animales, vale más, que la de cientos de personas. Así, de simple.

Recuerdo algunas tradiciones de los bosquimanos (Pueblo San) sobre comer su presa (toda, de un solo golpe); lo que, al margen de tener un abdomen enorme, les adaptó a durar días sin comer (la carne es difícil de digerir… alimento a largo plazo). Eso, en nada tiene que ver con el hambre que conocemos de África (UNICEF, Ong’s, Cruz Roja, médicos sin frontera, etc.). En África, hay enfermedades inimaginables, masacres de pueblos, ritos inhumanos; pero, el mayor mal es, quizás, la CODICIA. Ventas de armas: por tráfico de diamantes, marfil, metales preciosos (raros), le dieron “poder” a algunos, a costa de otros grandes sacrificios (incluso, genocidios de etnias y tribus completas), generando hambre y miseria en lugares llenos de vida y riquezas.

Sin embargo, nada de eso pareció (o, parece) importarle al mundo. Un día, años atrás, un agricultor de una aldea lejana de montaña (furioso) mató un gorila que había destrozado sus cultivos (lo único que tenía): y, aparecieron cientos (o miles) de personas a nivel internacional, condenando tal crimen; pero, nadie preguntó por las personas del lugar. Lo único valioso, eran los gorilas. Destinaron dinero a esos agricultores para proteger a los gorilas; pero, que yo sepa, nunca hubo una campaña de concientización por la preservación de la naturaleza: solo dinero, para que no los maten (situación que ha sido repetitiva). Incluso, los mismos cazadores son contratados para proteger… lo cual, a nivel general, no es malo (conocen el lugar).

Pero, el día de hoy, solo quiero puntualizar algo: no desperdicie los alimentos. Compre lo necesario, cosas duraderas; limpie su plato de la comida que le sirven; obsequie, lo que no se va a comer (si se va a desperdiciar). Si está leyendo esto, no es que salga a donar comida, o, a luchar con Greenpeace a favor de las ballenas o los gorilas: es, tan solo, que agradezca por los alimentos en su mesa. Y si puede ayudar a otros: hágalo. Incluso, una sonrisa: puede cambiar al mundo.

28 abr. 2018

@saravutwhanset


No, no es un viejo loco besando a una “vaca”. Es un anciano, granjero (cultivador de arroz) de Tailandia, mostrándole un poco de cariño, al ser vivo (al margen de su familia) que le acompaña de Sol a Sol en su faena diaria: su búfalo de agua,(Bubalus Bubalis). Esta imagen fue tomada de la galería de @saravutwhanset.

Así que, hoy escribiré sobre ese “vínculo” que nos une a los demás seres vivos. La humanidad (como sentimiento), no consiste solo en “amarnos los unos a los otros”; consiste, en respetar todas las formas de vida (sin extremismos; o sea, no dañar por el simple gusto, o voluntad); y, en contribuir con el equilibrio natural de las cosas. No es que salga a adoptar un perro, o una mascota: es, que no los maltrate, ni siquiera, con su mera indiferencia. Un animal, de cualquier índole, es una responsabilidad, en la cual se invierte tiempo, como en cualquier relación humana. La modernidad (ciudades), nos ha alejado en gran medida, de la naturaleza. Sin embargo, en muchos lugares del mundo, una cabra, una vaca, un caballo, un camello o muchos otros animales: son el principal medio de subsistencia de familias y pueblos (e, incluso, su mayor tesoro).

Sí, a nivel cultural tenemos nuestras diferencias (en un lugar es una mascota, en otros: comida); sin embargo, la esencia de lo que somos, no se limita a explotar a un animal para beneficio propio; sino, a cuidar (alimentar, desarrollar, procrear) y a velar por el cuidado de cada animal (o ser vivo) que empleamos como herramienta, como medio de subsistencia o, como mascota (respetando las leyes). La calidad de vida de un animal no debe ser la de una “cosa”; sino, la de un ser vivo que merece respeto. Todos, compartimos el don de la vida… y ese “beso”, significa más agradecimiento (y respeto), que el propio gesto de besar a un búfalo de 1000kg, aburrido, cansado, mojado y “oloroso”. Tan solo, cuide a cada ser vivo bajo su responsabilidad; y, si no sabe: aprenda. La ignorancia, jamás debe ser una excusa para dañar a otros.

27 abr. 2018

Desconecta2



Bueno, merezco algunos días de vacaciones (cero escritura o lectura en la red); debo, avanzar en varios proyectos e instalar algunas piezas (mecánica, peces, cosas de la casa)… y tenemos un fin de semana largo: debo aprovecharlo (la verdad, no tengo mucho tiempo libre). Una de las principales cosas para cambiar el mundo, es aprender a “desconectarse” y conectarse con la realidad (cosas pendientes, que nunca faltan)… algo que aprendí ya, hace muchos años. Pero nada, el mundo seguirá dando las mismas vueltas sin mi; solo que, un poco más caótico y aburrido. Hasta luego :D 

26 abr. 2018

@christinatouloumtzidou



Christina Touloumtzidou tiene una gran galería, llena de múltiples escenarios, naturaleza e historia griega. Sin embargo, he elegido esta imagen, por un simple elemento: sus “pies descalzos”. Los seres humanos nos hemos adaptado tanto a la modernidad que, a veces, olvidamos tocar el suelo con nuestros pies desnudos ¿Para qué? Se preguntará… Bueno, biomecánicamente, andar descalzo/a es: saludable. Y, es nuestro contacto natural con la Tierra. La electricidad estática, es una prueba de ello.

El calzado es simple protección; salvo, que sea usted mujer, en cuyo caso, podrá ser uno de los tres pilares de su vida. Y no crea que me meteré en sus “asuntos” con sus zapatos para cambiar el mundo. Tan solo quiero que sienta con los pies; una tontería: vaya al jardín, a un parque y ponga sus pies en el suelo. Olvide las hormigas (salvo que esté en medio de la selva amazónica); olvide, por un momento el “peligro” de pisar algo (salvo un erizo de mar… duele como el demonio); pero, no olvide la sensación.

Saque un momento del día para usted, y olvide todo lo demás (problemas, estrés, dudas)… cierre los ojos, e imagine un lugar tranquilo en la tierra (campo, montaña) o, en el mar (playa). Está recostado/a cómodamente; siéntase, en la libertad de tomar una bebida o un aperitivo de la mesa a su lado. No hay nadie más que le interrumpa: solo usted y el sonido de las olas, o del viento. Observe bien (imagine, con los ojos cerrados) el intenso azul del mar al horizonte, el agua cristalina a sus pies y la arena blanca; o, el gran verdor de los árboles y del pasto que pisa, el cielo azul y las blancas nubes que le dan su sombra. Si me ha seguido hasta uno de esos lugares: ya puede abrir sus ojos. Eso, es lo que intento salvar hoy… el simple contacto con la naturaleza, que nos hace humanos (disfrutarla).

25 abr. 2018

@eye.of.ty



He elegido hoy esta imagen de Ty Newcomb (@eye.of.ty) denominada: “Luz de vida”, por una simple razón: Toda vida, ilumina con su propia luz. ¿Quiere saber qué significa esto? Que no hay que competir, para ser valioso/a.

Sí, los seres vivos tenemos la palabra “competencia” escrita en nuestro adn por todos lados. Sin embargo, no creo que haya un animal más indefenso al nacer, que un ser humano. Si no fuera por ese deseo, hasta de respirar, que tenemos: moriríamos más rápido de lo que nacemos. Gateamos, caminamos, corremos, bailamos, reímos, amamos, sufrimos, lloramos; pero, en medio de todo ese camino: lo que somos, no se define por nuestros instintos; sino, por nuestras acciones.

Hay quienes dicen que los deseos (ideas, pensamientos, aspiraciones) no importan si no las llevas a la práctica. Sin embargo, si no tienes clara esa “teoría”, toda práctica se vuelve “instinto”. Y si el instinto fuera infalible: no hubiera evolucionado la razón. Sin embargo, la pregunta es: ¿En verdad competimos? O, tan solo buscamos sobrevivir. Hay una diferencia abismal entre dos corredores que quieren ganar un premio (reconocimiento) y una orquídea exótica que florece exclusivamente en una época del año para transportar su polen a otra planta de su misma especie (sobrevivir).

Quizás, la grandeza de una persona no se encuentra en cuántos obstáculos ha vencido; sino, en a cuántas personas ha ayudado a vencer esos obstáculos. Las mayores sociedades modernas te dicen: para llegar a la cima, debes olvidarte de todos y seguir hasta la meta. Aunque le sorprenda, la técnica si funciona: usted será la persona miserable más rica que pueda imaginar; incluso, hasta puede comprar amigos/amigas, amantes y bienes. Pero, habrá un hueco en su ser que no lo llenará nada. ¿Recuerda a las personas a las que les dio la espalda para llegar ahí; ¿A cuántos/as afectaron sus decisiones? ¿Los que quedaron atrás?

Ese, es el verdadero problema de competir en la vida: te quedas solo o sola. La vida, no es una meta. Son todas las circunstancias y oportunidades que tomaste o dejaste para llegar hasta el final. ¿Qué hubiese pasado si en vez de ganar 10, te hubieras conformado con 5? ¿Si hubieras escuchado el consejo de tus amigos/as, además de a tu “infalible” instinto? ¿Si les hubieras demostrado humildad a las personas, antes que riqueza y gloria? 

A eso, me refiero con luz propia, al valor que cada circunstancia y oportunidad tiene en nuestra vida, frente a las decisiones que tomamos. No es saltar de un avión sin un paracaídas; es, saber que puedes saltar, a sabiendas de que una o varias personas se asegurarán, con su propia vida, de que llegues al suelo sano (o, sana) y salvo (o, salva). El reto no es llegar a la cima, es llevar contigo la mayor cantidad de buenos recuerdos y de personas que puedas. Si tan solo cambias una sola vida, a algo mejor: no habrás vivido en vano. Esa, es la única luz que cuenta. No la de una iglesia (tributo), ni la una sociedad (fama); sino, la de hacer el bien, sin esperar nada a cambio.

24 abr. 2018

@elysabete


En este día, he elegido la foto de uno de los animales más importantes de este planeta: el/la fotógrafo/a... es broma, la abeja. Imagen extraída de la galería de Lisa (@elysabete). Y no, no voy a escribir sobre sus funciones polinizadoras, ni lo que hacen dentro de la colmena. Ni de cómo las estamos erradicando por contaminación o con pesticidas (y con ellas a nosotros); solo, me interesa esbozar sobre su importancia como eslabón de una cadena natural (sin comillas) que desemboca en algo que denominamos: vida.

Nuestro mayor defecto existencial, es creernos el centro del Universo. Solo somos “obreros” y “obreras” del principal macroorganismo, al cual llamamos: Tierra. Imagine un mundo sin el daño humano; sería... igual de desastroso (volcanes, inundaciones, sequías, etc.); pero, a una escala distinta. En cierto modo, los incendios son necesarios para renovar los nutrientes del suelo, eliminar la maleza y mejorar los bosques; por igual, cada “desastre” natural… nuestro planeta siempre encuentra el equilibrio más adecuado para perdurar. Climas diferentes, dan resultados diferentes; pero, al final, el vuelo de una mariposa en Japón, puede terminar en un gran tornado, al otro lado del mundo… por la simple reacción natural (causa-efecto) de que vivimos en un mismo lugar (planeta).

Resulta grato, encontrar en las grietas de los edificios de las grandes ciudades: pequeños micromundos; es decir, incluso ante la devastación humana, la naturaleza encuentra sus propios “escapes” de plantas, nidos, animales, etc. Son, la verdadera semilla de la vida. Un jardín, un parque; incluso, una pequeña hortaliza (de un solo tarro) atrae la vida a su alrededor. ¿Y si la función humana no fuera la de destruir este planeta; sino, de salvarlo? ¿Si, al menos, mil millones de personas dedicaran su vida a reparar este mundo? ¿Por dónde deberíamos comenzar?

Bueno, la respuesta más simple es: por nosotros mismos. La abeja “obrera”, forma parte de una unidad más compleja (colmena) de unos 50 mil o más “bichitos” que son capaces de alterar toda la naturaleza circundante por kilómetros; pero, su importancia no radica en el “conjunto”, sino, en el trabajo individual en aras de un bien superior (común). Si copiáramos un poco de ellas (abejas), podríamos hacer de este lugar (planeta) algo más duradero de lo que ya tenemos. Tenemos solo una vida… y un solo planeta: cuídelo por completo, desde cada rincón y desde el abismo más profundo (mar), hasta el plasma intergaláctico (la cosita negra del cielo… entre las estrellas; aunque, es solo ausencia de luz. Pero, aún estamos armando el viaje para ver quién tiene la razón). Porque, al final, TODO el planeta es una misma vida; y es, lo único que tenemos.

23 abr. 2018

@king_roberto


Esta imagen tomada por Robert King (@king_roberto), representa muy bien la pesca con cormoranes (Phalacrocorax) que se usa en Guilin, China. Estas aves, son excelentes buceadoras y cazadoras, por lo que las han adiestrado como aves pesqueras. El único trabajo del pescador es: bloquearles el cuello con un hilo (para que no se traguen el pescado) y sacárselos, una vez atrapados.

No piense que voy a escribir sobre abuso animal, necesidad de alimentar a su familia (pescador), o de la importancia cultural de esta práctica. Solo me interesa esa pose “artística” de las aves. ¿Sabe lo que es? Están secando sus plumas. El tema es: habilidades. Si mira sus patas, parece un pato. ¿Ha visto lo gracioso que se ve un pato al intentar zambullirse? (¿colita arriba???) las aves acuáticas han evolucionado para hacer su plumaje impermeable (aceites naturales excretados); sin embargo, el cormorán: no es así. Por el contrario, al hacer contacto con el agua, se “enchumba” (mojado total, empapado). Pensará, que es un error de la madre naturaleza. Pero no, esta “habilidad” de aumentar su peso bajo el agua: le permite ir más profundo para buscar mejores presas… hasta unos 10 metros; que, a escala de proporción, es muchísimo. Y no conozco otra familia de aves acuáticas que haga lo mismo.

Se que se pregunta como un ave acuática puede cambiar el mundo: yo, también… es broma. Cada uno de nosotros tiene una habilidad “natural”; y, no me refiero a aptitudes heredadas; sino, a aquello que nos apasiona hacer. Parece tonto; pero, para eso, están las materias de vocación y orientación que se dan en las escuelas y universidades: para “guiarnos”. Hay personas que descubren su vocación a diferentes etapas de su vida: diviértase mientras se redescubre a sí mismo/a (ese, es el único consejo de hoy). Uno pensaría que un ave acuática que no es impermeable sería: un animal inútil; sin embargo, bucea más profundo que las demás. Así, pasa en la vida: puedes hablar; puedes escribir; puedes calcular; puedes bailar o correr; puedes imaginar; puedes crear; puedes “alterar” las cosas… con un simple pensamiento: y, esa, es tu habilidad. A veces, surge de forma espontánea; a veces, hay que entrenarlas. Pero, al final, no se trata de qué nos exige el mundo; sino, de qué podemos darle nosotros.

P.d. ¿Soy yo, o he visto a ese ancianito como en cinco películas “chinas” de acción y aventura??? Bueno, con 1,400 millones de personas: debe haber muchas personas parecidas. Me gustan las montañas de Guilin, son un recuerdo de que solo somos visitantes de la naturaleza.

22 abr. 2018

@roycebairphoto


La imagen de hoy, la elegí de los Rapa Nui: moais. Compartida por Royce Bair y tomada por Yuri Beletsky. Se supone que la Isla de Pascua (Chile), era un gran bosque y con el “jueguito” de los moais: destruyeron todo. La piedra perdura, la vida no. Hoy, no le pido que siembre un árbol, le pido que defienda los que ya tenemos. La naturaleza, siempre busca una forma de sobrevivir y renacer. Feliz Día… Tierra (lo único que tenemos, hasta que la desviación del eje nos saque de órbita; o, algo así... siga leyendo, si quiere entender). Solo espero, que seamos más ecológicos y menos “invasivos”. O, solo seremos un bichito más de los cientos de miles que se han extinto.

Hoy, es el Día de la Tierra. Y más allá de la sobrepoblación, de la contaminación y de la extinción de la vida. Quiero jugar un juego: Un tiempo atrás, un pequeño primate luchó con otro animal por comida, peligro o jerarquía… y disfrutó el sabor de la sangre. No se asuste, gracias a ese “monito”: evolucionamos hasta la humanidad primitiva. Lo que no nos dijeron, era que la evolución de la vida (¿inteligencia?) a cuerpos más complejos llegaba a un punto de retrotracción; es decir, millones de seres vivos (células) trabajando en un mismo macroorganismo (ser humano) tienden a desarrollar una conducta “involutiva”: o sea, aún pensamos como un “virus”.

Ningún otro ser vivo es capaz de alterar tanto su “medio ambiente” como el ser humano. Adaptamos el mundo a nosotros; y no, nosotros al mundo. Es la forma de actuar de un microorganismo, y no de un ser “superior”. Sin embargo, los microorganismos se especializan en funciones y órganos… vamos por ese camino con las profesiones, artes y oficios. El juego, es simple: ¿Pueden India y China (la mitad de la humanidad) inclinar el eje de la Tierra?  O sea, ¿Cuánto pesan las personas, ciudades, vehículos, alteración de la orografía, etc. En relación al equilibrio natural geomagnético? No tengo el tiempo ni los recursos para responder eso. Sin embargo, pese a ser un isleño, puedo asegurar que científicamente no hay forma de que un terremoto como el de Chile (2010) inclinara el eje de la Tierra más que de forma superficial (los 8 cm de desplazamiento); piénselo un segundo: el terremoto de Valdivia (Chile) de 1960 fue de 9.5 (el mayor)… y, no pasó nada.

Hoy en día, el Norte geomagnético no está en Polo Norte (está unos 1100km… hacia Norteamérica??? (Sur) y acelera su movimiento cada año (sin ninguna alteración aparente... salvo nosotros: humanidad y crecimiento exponencial). La cuestión es ¿Qué hay en nuestra “bolita” (mapa, planeta) del otro lado? Sorpresa, tan solo la mitad de la humanidad ubicada hacia el Sur (made in China/ India). Si inclinas el peso del magneto esférico en el Sur, el Norte se desplaza tal y cual nos está pasando. Pero, no se preocupe: es solo una tonta hipótesis sustentada en un juego de niños… no me darán un Nobel. Aunque esté salvando el planeta... con un granito de arena.