julio 30, 2007

En un pequeño Jarrón.

Me interesó la cultura oriental desde que era un niño, muy especialmente la cultura japonesa, enfocada en la casta Samurai, tanto por su rectitud como por su visión simplista de la complejidad de las cosas. Además, Japón es una isla, igual que la mía y en ambas convergen lo antiguo, lo tradicional y lo moderno. Por otro lado, Japón ha aplicado una filosofía milenaria a sus tecnologías y ya lo he dicho, soy adicto a la electricidad y a las máquinas, en sentido general.

Actualmente se ve el Japón como una potencia económica. Cientos de miles de personas en todo el mundo se han vuelto fanáticos de sus productos: desde el anime, pasando por artes marciales y las tecnologías, hasta un lejano y antiguo modo de pensar filosófico. Pasamos de ideas y sueños plasmadas en dibujos animados (anime), a la autodefensa y educación tanto del cuerpo como de la mente (artes marciales); de ahí partimos hacia el uso aplicado de esos conocimientos de forma cotidiana (tecnologías), hasta llegar al un pensamiento filosófico-existencial, el cual me sirvió de fundamento para desarrollar mi teoría sobre: "La Decadencia Existencialista de la Razón Inerte". Suena terrible, pero es todo lo contrario. Es un modo interesante de “observar” las cosas. Las mejores cosas del mundo no están escritas, así que no me referiré a dicho tema por ahora más que en un pequeño aspecto.

Cuando se pasan ciertas etapas de la vida, cada individuo desarrolla una afinidad respecto de algo propio que le da un cierto sentido a su existencia, al margen de la sociedad. Me explico, se trata de los gustos personales que sobresalen por encima de los aspectos casuales o comerciales de nuestras culturas o de la transculturización que vivimos a diario, y que contribuyen positivamente en el individuo como persona. Una parte de ese pensamiento filosófico busca la satisfacción de logros personales. Constancia, rectitud, respeto, lealtad, honestidad, decisión y humildad son algunos pocos de los valores que se incentivan en el individuo.

Todo el que ha leído un poco este blog, sabrá que mi principal dedicación al margen de la sociedad, la salud y la familia son los Kingyo (goldfish), peces originarios de China que llegaron a Japón como mercancía y se convirtieron en una parte fundamental de esta cultura. Hace unos días, en mi habitual búsqueda por "You Tube" sobre videos de tales animales, me topé con un video dividido en tres partes, denominado “The Jar of Beauty” o “El Jarrón de la Belleza”. Aquí dejo los fragmentos del video: son largos (10 min c/u) y están en japonés, pero son muy valiosos para nosotros los criadores. Si quiere, déjelos para el final… y siga leyendo.

http://www.youtube.com/watch?v=kUz7JlD0C-w

http://www.youtube.com/watch?v=dD8e_alM-jk

http://www.youtube.com/watch?v=fGNCgNzPXac

Como muchos sabrán, los Samurai eran guerreros japoneses, casta formada por hombres dispuestos a darlo todo por un fin al cual consideraban JUSTO. En general, se les ve como hombres que peleaban a morir por su honor; sin embargo, lo cierto es que eran hombres que no temían a la muerte, porque sabían apreciar cada momento de la vida, y no dudaban en defenderla. Quien ha vivido mil vidas (es una expresión) sabrá lo tortuosas que son las batallas, las guerras y las peleas. Destruir es algo sencillo, lo difícil es crear cosas que sean duraderas y que den un cierto tipo de tranquilidad y armonía: paz.

Lo que no muchos saben, es que los Samurai fueron grandes criadores del Kingyo (goldfish). Se dice que algunos, literalmente, cambiaron su sable por un pequeño “colador”, y se dedicaron a crear y a desarrollar las potencialidades de este pequeño pez de agua fría. Pero esto, es parte de otra historia. Este pez de vistosos colores, rechoncho algunas veces, de ojos saltones en otras, descendiente de una escuálida carpa asiática de color opaco, tiene actualmente unas 125 variedades con marcadas diferencias entre sí. El "kingyo" es un superviviente que se ha ido adaptando a lo largo de los siglos, tanto en su forma como en su color. (Adaptación e improvisación… no creo que recuerden: “El Arte de la estrategia: Bushido”).

La belleza física es solo superficial; para apreciar, hay que buscar en el interior de las cosas hasta encontrar observar un TODO y cada una de sus partes. Este pez tiene su historia, su legado y su significado. No es fruto de un capricho, ni una casualidad; No es una moda, ni una mascota o un hobbie: es una pieza integral de un complejo pensamiento filosófico-existencial, legado por una cultura a través del tiempo.

Si la mente se limitará a lo “visible”, solo se podría apreciar la belleza “aparente” de las cosas. De ahí el significado de la palabra “jarrón” en este pensamiento (lo que guarda en su interior), lo valioso es el significado, no el objeto en sí. Estos videos se tratan sobre cómo apreciar la vida: al margen del espacio, el tiempo y el entorno. Se trata de ver la belleza por encima de la vista, enfocada en la dedicación, y en la capacidad de comprender la realidad del entorno para adaptarla a las necesidades. En pocas palabras, se trata de apreciar la vida de ese pequeño pez, con el mismo valor y respeto que si se tratase de la suya. Con una salvedad, usted puede elegir si desea ser cuidador o cuidado... el pequeñín no tiene esta elección.

Estos videos son una pequeña parte de la historia de este pez, al cual se le ha denominado: “Pez Dorado”. No es un pez valioso por sus colores, sino, porque representa la dedicación a una vida. Comprende el simple hecho de que sin la paciencia, el empeño, la autodeterminación y la disciplina, aplicados a la vida de este pequeño animal atrapado e indefenso, la misma perecerá. Esta dedicación te permitirá aprender, y ese aprendizaje te ayudará a tomar las mejores decisiones respecto al camino a seguir en lo adelante. Si lo haces bien, tendrás una satisfacción que muy pocas cosas en la vida te darán. Y ese pequeño pez, pasará a ser algo muy valioso para ti, como ser humano. De ahí su verdadero valor.

Quien puede valorar una pequeña vida, tiene en sus manos todo el legado de nuestra sabiduría”. Un Humano.

13 comentarios:

Ferípula dijo...

Aprender...es prender, aprehender.
Tomar, apresar, sujetar.

Tus peces tienen un hermoso significado, más conociendo esta historia tan antigua y llena de imágenes y conceptos. Cuando comenzaste ya sabías todo esto? O fue una atracción inexplicable???

Es interesante cómo modelamos nustras historias...ya que mencionas lo del jarrón.
Yo hice alfarería un tiempo y es increíble todo lo que se aprende desde una masa arcillosa, mientras pasa por la rueda...la cocción...la pintura... Por eso cuando veo tu foto...veo los dos temas...tus peces y ese jarrón. Continente y contenido.

Todo se relaciona...pienso qué maravilla es el cerebro tejiendo historias y la voluntad estableciendo significados.

Después vuelvo. Tengo que ver esos videos.
Te conté que en una época tuve peces? Saltaban de la pecera y aparecían detrás del mueble!!!!! :)

Fran dijo...

Hola Ferip.

Aprender = retener

Cuando comienzo algo, aprendo todo lo que puedo de eso antes de iniciar. Sin embargo, la atracción es y será siempre lo primero: lo aprendí después.

He criado casi todas las variedades de peces tropicales; pero nunca había criado peces de agua fría y tan “delicados”. Algunas variedades de golds son un verdadero reto que ponen a prueba la voluntad y dedicación de un hombre. Por eso lo he escrito.

No, creo que no me habías contado eso. A mí me llegó a pasar en algunas ocasiones, por eso se aconseja “taparlos” por unos días.

Neres dijo...

me gustó mucho, tan sencillo y complejo a la vez, parece tan fácil, pero nosotros nos complicamos tanto la existencia.

observar un todo, voy intentar.

besos y abrazos.

Fran dijo...

Hola Neres. Sí; a veces nos complicamos la existencia con cosas que "deberían" ser sencillas. Sin embargo, de todo se saca algo bueno, y se aprende.

Besos para ti también.

Reina de las Cerezas, niña mar dijo...

Es una cultura muy interesante y apasionante.
Muy lindo mi amigo que nos deleites con tus escritos.

Un beso enorme

Fran dijo...

Gracias, Majestad. Beso graaaaaaaande para ti también. :)

Waipu Carolina dijo...

Japón un país interesante y curioso.Yo ahora estoy conociendo sus escritores de novelas actuales y me encanta adentrarme en sus sentimientos.
un beso Fran

Fran dijo...

Hola Carolina. Sí, es una cultura que tiene muchas cosas que ofrecer a la humanidad.

Ferípula dijo...

Miré los tres....

Esos de ojos saltones...acá se llaman "telescópicos", pero no alcanzo a entender si es una clase de gold.
En el segundo...lo sacan y le hacen algo con un pincel, qué es? Lo curan??? Qué belleza los dorados!

Me dio pena ver los que colocan en esos vasos esféricos....mucha pena...ni lugar para moverse.
Los de los estanques y jarrones disfrutan de lugar, por lo menos...
Muy interesante.
Yo criaba carpas (los que saltaban) y otros que no recuerdo el nombre.

Qué simpático el Sr. Japonés!!!!
En kimono te vestís para atender a tus goldfishes???? `.´

asunnnnnnnnn!!!

BELMAR dijo...







Aquella fría mañana despertó junto a la salida del sol… la habitación todavía no tenía cortinas así que los primeros rayos de luz atravesaron las sábanas y frazadas como colándose entre las fibras. Ya habían pasado tres días desde que había regresado a la casa que muchos años antes había sido su hogar. Había probado algunos alimentos y bebido mucho alcohol para olvidar, para dejar de sentir el dolor y la ansiedad de no tener una buena dosis recorriendo sus venas, llevándolo a lugares lejanos y placenteros, haciéndolo parte de un cosmos que abrazaba sus piernas y penetraba sus ojos claros, casi azules, casi desdoblados sobre la ausente y acogedora almohada.

Bebió un largo trago que socavó su garganta hasta invadirlo amargamente… intuía que había pasado ya un tiempo desde que estaba en aquel lugar abandonado, se lo sugería su reloj vital.

Apenas confirmó que los había perdido para siempre, decidió retornar a ese caserón que lo vio nacer, jugar con otro niños en tiempos de prosperidad, que lo conoció adolescente y embriagado por primera vez, que fue testigo de esa fatídica noche donde cambió su destino y el de su familia para siempre, que marcó con dolor y culpa el resto de sus nómades aventuras.

Luego de ese amargo trago matinal, se levantó con dirección a la cocina, comió algo y bebió un negro café acompañado de un fino licor.

Esa mañana los dolores, los demonios de la abstinencia fueron insoportables, mezclados con escenas infantiles vividas en ese lugar y días de furia acompañados de noches interminables en el puerto y en la ciudad bohemia.

Trató de no pensar, de vaciar mente y ser de alucinaciones y delirios… Sabía que su mentor, lo había logrado gracias a la ayuda de su padre y en siete días de encierro en la campiña… que otro connotado había cambiado su rumbo en los últimos años, convirtiéndose en un sofisticado burgués gracias a un matrimonio conveniente, y había aplicando medicina alternativa y meditación a sus dolencias humanas.

-¡Yo también podré!- se decía frente al espejo roto y sucio... y lo repetía como un mantra mudo a cada momento en su mente, para luego evocar que cuando se reencontró con su padre en estado cremado, aspiró un par de gramos de sus cenizas y sintió una acidez infinitamente litúrgica en su nariz y que, sin embargo, a pesar de sentir parte de su ser incorporado a su cuerpo, no logró reencontrarse con su figura, ni menos sentirse excusado de su error, de aquella maldición que lo alejó para siempre del lado de sus seres queridos.

Pasaron dos días más antes que pudiera levantarse por algo más de media hora y atreverse a mirar por la ventana de la habitación, pero la embriaguez hizo que no reconociera el barrio de su infancia y se desesperara de ver ese rincón donde sus residentes de antaño habían emigrado buscando mejores horizontes, luego del cierre de la mina.

Sentía dolor desde la cabeza hasta los huesos y si bien ya se habían disipado sus fantasías suicidas, lo único que lo calmaba era recordar algunos versos de "Una Temporada en el Infierno" e imaginar a un poeta adulto y decadente, dedicado al tráfico de esclavos y armas, perdido en lugares lejanos y saber que el también estaba perdido entre paredes que se volvían amenazantes al caer el sol y que aprisionaban su alma atormentada.

Al otro día despertó y no bebió por horas, mojó su cara con agua fría y decidió mirar por la ventana que daba a la calle, esa que había estado todo el tiempo tapada por esas viejas cortinas… pensó que volvería a recordar otros tiempos, pero el evidente abandono de las casas vecinas y un aroma de desamparo frenaron sus recuerdos y lo hicieron mirar hacia la esquina buscando rostros o al menos rastros humanos…

Divisó unas coloridas carpas como las que había visto en las noches del puerto. Luego, vió unos lejanos rostros que se confundían con el reflejo del río que cruzaba al fondo del sector donde había estado la cancha deportiva de su infancia, que ahora era habitada por esas mujeres de largos vestidos que aseguraban conocer el futuro y por artesanos de cobre bruñido por martillo preciso.

Recordó haber compartido alguna vez con un par de esos seres desterrados, de esos parias sin derecho a pecado original, de esos seres errantes como su propio espíritu, de esos habitantes del mundo que poseían su propia lengua y costumbres de clan…

Se fue a dormir con una botella de vino a medio beber, ya no se sentía tan encerrado, ni tan atrapado en ese caserón perdido en el tiempo. De alguna manera sentía que el campamento gitano sería parte de su futuro, de su regreso definitivo a esas tierras...

Sin saber cuanto tiempo más había pasado y ante la imposibilidad de encontrar la llave con la que se había convertido en prisionero de sí mismo, abrió el ventanal que daba a la calle y respiró profundamente el aroma fresco del paso del río, que lo llevó a la niñez y luego a sus años vividos frente al mar…

Mientras miraba a todas esas casas abandonadas y al grupo de carpas de colores a lo lejos, divisó un par de rostros que caminaban hacia él, su primer contacto humano en una semana de encierro y angustia por la abstención… eran dos pequeñas como de la edad de la niña que cambió su historia personal… estaba aterrado, venían hacia él con decisión y rapidez, sus vestidos de colores y sus largas cabelleras hicieron temblar todo su cuerpo y luego de preguntarle algo como "¿tienes una moneda paisano?", cerró la ventana, la cortina y lloró en medio de la oscuridad.

Pasarían otros tantos días antes que Nicolás, el nuevo habitante de esa tierra des-habitada por unos y re-habitada por otros, se atreviera de nuevo a mirar hacia el campamento…

( "Encuentro con los gitanos", relato original publicado en "Cuentos de Gitanos", Agosto de 2007 )


BELMAR


Fran dijo...

Sí, telescopios o telescópicos, esta variedad se le conoce también como Moro. Son de color negro. Pero hay muchas variantes de colores, forma y cola de esta variedad de goldfish. Es originario de China. Yo tengo 2.
Esa variedad de kingyo carece de pigmentación y de escamas, por lo que se usan para se “pintados”. Es decir, lo están “decorando”. Ese dorado que aparece con posterioridad al proceso, está recién pintado.
Cuando se creó el vidrio, surgió el “boom” de los acuarios de cristal. Esas “peceras de bola”, fueron creadas para que las mujeres salieran a pasear con sus “mascotas”. En vez de un perrito, paseaban su pececito ornamental. Si viste los “colgados”, habrás notado que esos animalitos representaban un estatus dentro de la sociedad. Todo ese arte desde la porcelana hasta la pintura, se relaciona a que solo personas de clase muy alta, podían disponer del cuidado del kingyo… era como un FiFi.
Si eran carpas de colores son "Koi", su agilidad y el tamaño enorme que alcanzan de adultas, las hace pasibles de saltos mortales en busca de espacios abiertos.

Jajaja, No!. El señor Yosiclio pekaito, es simpático porque es un programa educativo.

Arigatoooo.

Carlos dijo...

Muy buen e interesante blog. Además, puede bajar el libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS desde

http://www.personal.able.es/cm.perez/36_estrategias_chinas.pdf

Describe estratagemas como "moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día", "matar con una espada prestada" o "crear algo a partir de la nada". Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.

Para más información, y más temas relacionados con la cultura china y japonesa: http://www.personal.able.es/cm.perez/

Ferípula dijo...

Qué tal, Pascual!!! Irá la propaganda que te dejaron!!!!

Te va a venir bien para la maestría...sin ser visto...matar a plena luz del día...al profe que te haga la vida imposible!!! jaja!!!
Gracias por la explicación!


Arigatoooo Fran-chan. `.´