septiembre 04, 2015

Un "simple" asado.


El concepto “familia” está íntimamente ligado al concepto “comida”; y, no es porque usted se los fuera a comer; sino, porque toda reunión familiar termina con, al menos, un “aperitivo”. Y, viendo las cosas en retrospectiva, fue así como comenzó mi calvario…

Sucede que unos meses atrás, uno de mis cuñados nos invitó a todos a un suculento asado en su apartamento (le quedó bueno al principio; pero, se le quemaron algunas carnes al final). La cuestión es, que una de mis hermanas comenzó con la cantaleta (asedio continuo a su hermanito por un asunto determinado) de que ella, también quería su BBQ.

Un ser humano normal; o, alguien que no tenga varias hermanas, no se puede imaginar lo que es tratar con un temperamento (jodeínico… esta palabra no existe en la RAE; pero, es un concepto bastante exacto para describir la situación de zozobra a la cual se somete a su hermano cuando se necesita ayuda. Ahora, multiplique eso por 4 hermanas). En resumen, gracias a la insistencia ininterrumpida de mi hermana tuve que hacer un estudio pormenorizado (durabilidad, calidad, precio) de cada modelo de bbq existente en la República Dominicana durante algo más de tres semanas… hasta que Dios la iluminó y se decidió por uno (creo que el modelo más grande de la marca Char-Broil: ella, es bajita: le gustan las cosas grandes).

En fin, por estar dándoles mantenimiento a los peces, yo no fui a la compra. Solo le dije: “tráelo desarmado… en su caja” (en cuestiones de gas/combustible no puedo confiar en un tipo de una tienda que ensambla algo de pie y a las “carreras”). Ella me contó que el vendedor le dijo: “¿Desarmado?... Aquí vino un Ingeniero que no pudo ensamblar el suyo”. Bueno, quizás, era ingeniero químico (digo, yo); pero el asunto es que llegó “mi” caja con el “sagratum bbq” (ella lo cuida así).

El ensamblado. Da un poco de risa… por mis manos, han pasado para ensamblaje: varias parrillas, bbqs de carbón, hornos de jardín, etc. Pero, la verdad, nunca había tenido la oportunidad de ensamblar un bbq “moderno” de gas. Así que me puse en mi asunto y al abrir mi caja de “juego” me encontré con unas instrucciones bien precisas… y, muuuuchas piezas (la verdad, no las conté). Lo gracioso, encuentro yo, es que he ensamblado  bbq de carbón que solo usan unos 10 tornillos. Este modelo trajo como 200 piezas (algo divertido)… por lógica, fui preensamblando los dos lados, y, luego como de una hora y algo, el “cacharro” ya estaba listo.

Pero, ese no es mi calvario, ni el motivo del post. Mi calvario es que, mi hermana (dueña) me dijo: “no me quedó un centavo, deberás regalarme el tanque de gas” (eso, tampoco fue problema). Bueno, al día siguiente fui a comprárselo y me dijo: “¿Vienen llenos?” (Muchacha del Car$%#jo ¿Cómo van a venir llenos?... Nota: un tanque de gas lleno es menos peligroso que un tanque vacío). Así, fue tuve que salir un domingo (con mucho sueño) a comprar el tanque y llenárselo para estar listo al medio día. La excusa de ella es: que es bajita y “delicada” (pero, come como un rottweiler… y, lo peor es que se ofende, si se lo menciono). En fin, tanque al hombro y bbq en mano se lo instalé en el patio, bajo la sombra a las 10:45 a.m.).

Hay veces en la vida en que a uno le “venden” un sueño… bueno, cuando uno despierta, tiene que tomar las riendas de las cosas. Resulta que, la experta cocinera (lo es), me dijo que (yo) solo iba a “supervisar” (de lejitos)… y, en resumen: terminé haciendo (solo) el asado. La suerte es, que uno puede probar mientras cocina. Todo me salió bien; salvo, que mi familia “vegetariana”: come demasiada carne. Nadie habló de ensaladas, vegetales, etc.; era más, como Animal Planet (leones)… pero, con cubiertos: solo carne.

La cuestión es que, mi hermana quiso hacer su segundo asado (ella sola)… y, el humo me recordó a Mad Max (Hola, rubia; digo, Charlize). Fue, en ese momento en que me di cuenta de mi calvario: siempre tendré que hacer los asados (o, al menos, tengo esa excusa para comprar mis antojos parrilleros). Lo cierto es, que cocinar es un arte. Pero, además es una ciencia bastante exacta en cuanto a sabor, temperatura y cocción (Siempre pregunto cómo prefieren la carne). Bueno, es una experiencia que agregué a la lista (ensamblar un cacharro de estos)… aún, no he probado la hornilla lateral (debo inventar algo salteado… y, con carne. Quizás, necesite un wok). En fin, ya tengo hambre (dejemos la historia aquí).

Y en este punto uno se pregunta sobre ¿Qué relevancia tiene esta historia?... en la vida, cada situación es una aventura y una experiencia (neutra). Casi nada saldrá como lo planeado; pero, no por ello debemos dejar que las situaciones (adversas) dicten el rumbo de las cosas (el vaso no está medio vacío o medio lleno: tiene agua, ese es, el verdadero punto). Además, si no compartimos las peripecias en que nos vemos envueltos día a día con nuestra familia ¿Con quién lo haremos? Al final, la vida pasa y las cosas cambian. Pero, la familia siempre estará ahí al final del día (y comiendo los domingos). ¿Por qué mis hermanas no se antojan de un auto deportivo, caja mecánica de 6ta y tracción trasera???      

P.d. Lo más gracioso es, que pasé bastante tiempo del ensamblado (como media hora) buscando la ubicación de un tornillo que “sobraba” y que no estaba en las instrucciones. Es el tornillo que sostiene el adaptador metálico de encendido manual (omisión del instructivo)… en el, aguanto la válvula de gas cuando está desconectado el tanque; un buen uso. Y nada, una simple experiencia más en este camino de la vida. Por cierto, la imagen de arriba no es mía: nunca he tenido un incendio (precavido x3).

2 comentarios:

Recursos para tu blog - Ferip - dijo...

Ja! qué lío! Habla a las claras de cuánto querés a tu hermana...y cuanto te gustan los instructivos!
Yo ni loca lo compro desarmado!
Abrazo

Fran dijo...

Hahaha... antes de ayer, estábamos en lo mismo (ella, queriendo imponer sus métodos de Youtube y Google)... y, casi tuve que buscar el extintor (en serio). Al fin, ella aprendió la lección... dejarme hacer lo que se: cocinar. Un abrazo para ti también, mi querida amiga.