24 dic 2013

Clásicos de Navidad: Rally Dakar.


En esencia, la vida de un hombre se divide en dos partes: mujeres y autos. Las mujeres: madre, hermana, novia, esposa, hija, etc.: nos traen al mundo y nos enseñan a vivir. Sin embargo, los autos: nos llevan por el mundo y nos dan la vida. 

Siempre he sostenido que un hombre se define por su auto: no por la marca o el año, sino por cómo trata a su auto. Hace unos días encontré los protectores del pedal del clutch y del freno de mi primer auto (Corolla 86)… buenos recuerdos, aunque mejores eran los de los 4x4... lodo, entre cañaverales. En fin, en estos días el canal Fox Sports 3 se ha dedicado a pasar “Historias del Dakar”. Y es que esta carrera, la más dura del mundo, con unos 9 o 10 mil kilómetros de condiciones extremas de clima y terreno es el sueño de nosotros los hombres.

No se trata de poner a prueba un vehículo; se trata de poner a prueba nuestra voluntad tras el volante de una moto, quad, buggy, un auto o camión. No se trata de un hombre, se trata de equipo; y, de compañerismo (salvo los que van en la punta de la carrera... jajaja). Si bien hay muchos peligros, el paisaje (suramericano) lo compensa. Esta carrera, acorrala tu mente hasta llevar tu espíritu aventurero a sus límites más desconocidos. Y quizás por ello, es que se ha vuelto un clásico de navidad: comienza el día 05 de enero del 2014 (Argentina, Chile y Bolivia)… pero, ya tenemos (gracias a Fox Sports 3) desde hace semanas, un recuento de la historia, los orígenes y las vicisitudes que llevaron a estos hombres y mujeres (sí, hay mujeres compitiendo desde el inicio) a enfrentar sus límites y a competir en este magnífico pero indomable rally llamado Dakar. Pero nada…

Feliz Navidad y un próspero Año Nuevo a todos y todas.

7 nov 2013

Daughtry - Waiting for Superman.

Y ella sonríe... la forma en cómo sonríe (la hace especial).


P.d. Hacer sonreír a una mujer, es uno de los mayores logros de un hombre. Y se por experiencia que una sonrisa, marca la diferencia. :)

25 oct 2013

A mis 35.



Hace unos días, estaba construyendo un estanque para los peces, y luego de pasar unas 3 horas excavando rocas, escombros y raíces, mi hermana menor me dijo por teléfono que mi sobrina de 11 años necesitaba llevar un volcán al colegio. La verdad, miré al cielo y le pregunté a Dios: “¿Es broma?”… estaba exhausto, ese día saqué una roca de unas 200-300 libras que estaba a casi un metro de profundidad… es la roca más grande (del patio) que he visto en mi vida (bueno, mi casa está construida, literalmente, sobre piedra)… tuve que arrastrarla de tan pesada (no pude cargarla). En fin, casi no podía cerrar los dedos, me dolía la espalda y aún me faltaba trabajo.

Como siempre he dicho: soy acelerado (hiperactivo y maniático)… tomé un pedazo de madera comprimida, periódicos viejos, agua, una botella de 2 litros de refresco (vacía) y cola blanca (pegamento). Estoy seguro que ni siquiera lo pensé: le corté la tapa a la botella, la clavé en el centro de la madera, hice algunos aros de periódico y tiras sumergidos en pegamento diluido con agua, y armé ese volcán en 5 minutos (debía darle buen ángulo) Cuando la mini geóloga llegó, la relajé con que ya su volcán: “estaba hecho” (puso su cara de asombro y corrió al patio); tomé los materiales que le pedí a mi hermana (papel de funda, pintura y algodón para la lava) y puse a la muchachita a terminar su volcán… sacó 20 de 20; bueno, sacamos.

Con cada año, aprendemos más; hacemos las cosas más rápido, y mejor. Nos perfeccionamos, por así decirlo, en el arte de vivir. Esto (vida) no se trata de encontrarle el sentido a las cosas, se trata de tener la voluntad de hacer lo necesario en el momento oportuno. Ni antes, ni después. Todo cambia: cambian las reglas, cambia la vida, cambian las personas. Pero, al final, la única forma de encontrar la felicidad radica en vivir cada pequeño momento como una pieza irrepetible de nuestra historia… y nada, un año más de vida: me pondré a reflexionar sobre lo vivido... y a terminar el estanque.