8 abr 2016

¿CCTV?


Vivir en una casa, te plantea ciertos retos que una persona que vive en un departamento no tiene; uno de ellos, es: el control del espacio. Dado que mi mamá siempre se quejaba de no saber dónde estaba mi papá (patio frontal, patio trasero, marquesina, cisterna, etc.) y con la delincuencia actual, optamos por instalar un sistema de cámaras de seguridad CCTV o de circuito cerrado.

Mi cuñado nos recomendó un técnico y dada mi “manía” de aprender cosas (prácticas) me convertí en un “asistente/supervisor”, ya que solo sabía lo básico de cámaras (nada de programación o instalación de este tipo). Debo decir que, el muchacho cogió lucha al instalar las 8 cámaras; pero, las ubicó donde YO quería (nota: algunos técnicos eligen el lugar de las cámaras ellos… y se ofenden, si uno los aconseja).  Mis parámetros de ubicación fueron simples: lugares altos, que cubrieran los puntos “débiles” de visión (desde dentro de la casa).

Y debo decir que el resultado, es excelente, aunque quiero cambiar algunos ángulos y ajustar el foco de un lente. La estrené (2da noche) con un intento de robo al neumático de repuesto de la camioneta de un vecino que estaba en el frente y casi me da un infarto cuando el estuvo a 2 metros de los ladrones (yo le avisé que los había sorprendido, y que habían vuelto 3 minutos luego… si le pasaba algo: era mi culpa). Pero, al margen del estrés, he usado el sistema de forma productiva, como “herramienta para control de paso de vecinas hermosas” frente a mi casa… jajaja, es broma, solo las pongo en slow motion, a veces (algo bueno debe tener la ciencia: “rewind-slow motion”, “rewind-slow motion”… solo espero no dañar el disco duro (jajaja)). Me recordó la película de Adam Sandler “Click”… y nada, cosa de hombres.

Desde que el técnico se fue (tarde en la noche), me puse a “jugar” con el sistema. Lo dejé “offline” del Internet (nadie más que mi familia necesita vernos), tomé un router (wifi) que tenía sin usar y lo programé para que sirva como wifi exclusivo del sistema CCTV: para tenerlo en la PC y en la tablet (rango limitado). Algo divertido, si estás en la cocina o en el patio, o si usas la TV y quieres ver las cámaras de “reojo”. El problema, es el “retraso” o delay del sistema de 5 segundos (debo examinar si es por la señal Wifi o porque transmite luego de grabar al disco duro). En fin, las vecinas hermosas que caminan por la calle… ese es el lente que debo ajustar; y no es por las vecinas, sino porque al parecer tengo algo de interferencia debido a la distancia y al tendido eléctrico que pasa cerca de esa cámara. Ya probé cambiar la fuente por una de mayor amperaje y el video balloom… quizás, deba aislar esos cables sin electrocutarme.

El punto débil de estos sistemas es que solo graban 5-7 días (dependiendo de la calidad del video) y se vuelve a regrabar el disco duro (debes revisar los videos y extraer los fragmentos que sean importantes). De igual modo, las fuentes de corriente de las cámaras, tienden con el tiempo (meses, si son por debajo de 0.5 amperios) a quemarse  debido a las 24 horas al día de trabajo. Por eso es bueno siempre tener algunas fuentes extra).

Y si se pregunta, sí es algo adictivo ver las cámaras, analizar los videos, etc. Uno se vuelve un CSI de las cosas cotidianas: Ej. ¿Qué hace un gato tomando agua de mis peces? ¿Quién me está obstruyendo el portón de entrada? ¿A qué hora pasan la vecina y su perrito? Etc. Al final de todo, las cámaras cumplen con su función principal: saber dónde está mi papá (que siempre está hiperactivo, como su hijo: “haciendo algo”) y “cuidando el perímetro de la casa”. Las vecinas, solo son un BONO; aunque, las señoras de la iglesia que van los domingos a las 8:00 a.m, tocando el portón con sus sombrillas, eso: NO ES DE DIOS.  

5 mar 2016

Crecimiento exponencial.


Tener peces como pasatiempo, resulta en algo divertido. Aunque a veces, debemos medirnos. Ya hace tiempo me había quejado de mis gupicitos (Guppy: poecilia reticulata). Si, esa pequeña plaga post apocalíptica (deben sobrevivir a todo) que tanto nos gusta en nuestros acuarios y estanques.

La cuestión es que diez pequeños peces, pasaron a ser unos 600 en poco menos de un año. Nada de otro mundo. Sin embargo, al cabo de un recuento a los 90 días, me arrojó lo que calculé en MILES de bichitos (varias libras). De ahí que, tal situación me diera una nueva visión sobre el crecimiento exponencial de la humanidad y de por dónde vamos en este pequeño hábitat al cual llamamos Tierra.

Está claro que no maté un solo pez, a pesar de la abundancia. Tuve que moverme entre varios acuarios para repartir tremenda cantidad y terminé con una docena de Kois. Sí esos pecesitos japoneses que crecen casi del tamaño de un japonés (jajaja). Es broma, solo crecen unos 80 cm o menos (unas 30 pulgadas); pero, todo depende del lugar de crianza y la alimentación. Eran los únicos peces que no había tenido... aún me faltan los Discos, pero eso es: luego.

Debo decir que son más rápidos que los goldfishs de cola simple (Cometas y Shubus); pero, son “cariñosos” cuando tiene hambre. En fin, me quité el problema de los guppis; pero dejé unos cuantos Orange Sunshine… debo buscarles un nuevo hogar, antes de que exponencialmente agoten el espacio. Y nada, me encantaron la mutaciones de color y el cruce de variedades. 

P.d. La naturaleza siempre busca la forma de sorprendernos.

25 feb 2016

¿Nos enamoramos?

Si te dijera que las nubes del ocaso, me recuerdan la luz de tus ojos,
Y que el viento de la mañana, me encierra en el sonido de tu voz.
Podrías suponer, que entre estas prístinas sábanas blancas,
Existe un pequeño espacio, que nos une a los dos.

Dicen por ahí que aún eres una mujer de alma libre.
Que has roto más corazones, que el mismísimo Dios.
¿Sabrán ellos que me buscas por las noches?
Y que estoy a tu lado, aún bajo la lluvia y el Sol.

No eres tu, mi amada; ni siquiera, un recuerdo…
Y aún así suspiro, con el tenue eco de tu voz.
Será que alguna vez pueda darte una caricia,
Que no ruborice toda tu alma… y tu corazón.

Me han dicho que es imposible alcanzar una estrella
Más te mueres de ansias por escuchar mi voz
Y, en una tarde cualquiera, entre risas y ganas…
Algo le roba al tiempo, un poco de la razón.

Quiero vivir contigo, entre letras y versos,
La formula más simple, del verdadero amor.
Y como cada día de nuestra vida, te pregunto:
¿Nos enamoramos, mi amor?