marzo 21, 2013

Unos días de vacaciones...




Dado el hecho de que la semana que viene es Semana Santa; que, el trabajo ha disminuido un poco (a mayor estrés, más escribo); y, que tengo algunos proyectos personales, reparaciones y restauraciones pendientes (que debo resolver antes del Viernes Santo: para poder completarlos en esos días de “vacaciones” laborales): tomaré unos días de licencia blogueril… creo, que me la he ganado.

Así pues, desde hoy: les deseo una Semana Santa llena de reflexión y de tranquilidad;  espero, que la compartan en familia… y que, disfruten sus vacaciones (todos las merecemos).  

marzo 18, 2013

Una noche cualquiera.



Si la cálida noche fraguara en tu ventana
Los vientos del silencio y de mi tempestad
Sabrías cuán noble es, mi desdichada amada
Esta sed de amarte, cada vez más.

Tal vez me he perdido, en el laberinto de tus ojos
O, en esa sonrisa de ángel, que me hace tambalear
Simplemente, eres tú, el único aire que respiro,
Y la razón por la que vivo, un día más.

En esta frívola noche, he de susurrarte al oído
Algunas simples palabras, que te han de intrigar:
Un corazón, es algo más que un latido
Y el amor es algo más, que un despertar.

No sabrás, jamás, quién te ha besado
Mientras duermes tranquila, mi dama celestial
Contemplaré entre sombras, la perfección de tus labios
Y seré como el viento, que no tiene un lugar.

Y cada vez que llegue la noche
Cuando una suave brisa, te haga tiritar
No sabrás, si fueron mis palabras; o si fue, el viento
Quien acarició tu cuerpo, en aquel lugar.

Así y solo así... amada mía
Mientras juego con tu pelo, tras una tempestad
Sabrás que el corazón, es una dulce agonía
Y que el amor, es solo un verso: que te hace temblar.

marzo 15, 2013

¿Por qué no?



Si algo he aprendido con el paso de los años, es que no todas las preguntas tienen una respuesta sencilla. La vida no viene con un manual de instrucciones, ni con un mapa. Por lo que, a veces, sonrío por ciertas “locuras”, que terminan por convertirse en gratos recuerdos que alimentan el alma… digamos que son: un pequeño milagro.

Al final de las cosas, lo único que importa es obtener algo que te haga feliz. Todo se resume, en haber entregado lo humanamente posible… a cambio de nada. Y es que, no puedo afirmar que la vida es un ciclo, ya que cada fin y cada comienzo es único e irrepetible. Pero, al ver aquellas “casualidades” de Dios, en las cuales uno se ve envuelto (sin quererlo, ni planearlo), solo hay que recordar que: “Dios escribe recto, aún en líneas torcidas”.

Esta vida está tan llena de cosas injustas y tantos problemas, que a veces, las personas olvidamos disfrutar de los dulces imprevistos del destino (aún de aquellos que ni siquiera ocurren, y solo se imaginan); de, esas cosas sencillas, que convierten un día cualquiera de tu vida, en un pequeño milagro; y que, al ser recordado, se convierte: en una sonrisa. Yo, soy un adicto a las sonrisas, no solo por la felicidad que me causan (complejo de payaso); sino, por que hace mucho comprendí que cada sonrisa encierra en sí misma el secreto de la felicidad: la alegría espontánea de lo efímero. La felicidad, no está en las cosas, está en el rostro de las personas.

He tenido tanto trabajo en estos últimos meses, que ni he tenido tiempo de apreciar esas cosas sencillas e imprevistas que, literalmente, hacen tambalear todo tu mundo (y, pese a toda probabilidad en contrario, te hacen sonreír). Gracias, Dios… por escribir recto, aún en líneas torcidas. Me recordaste, una vez más, que a veces, solo debes dar un salto de fe para encontrar tu respuesta. Hoy, solo quiero agradecerte por aquellas cosas que nunca sucedieron, pero que se han convertido en gratos recuerdos. 

Se dice que hay cosas tan “perfectas” en la vida, que están condenadas a nunca suceder… y no por ello, son menos especiales. Entonces, ¿Por qué no?... por qué no intentarlo una y otra vez… ¿No es esa nuestra razón de existir?... hay cosas que dependen más de la voluntad que de un resultado: el amor y la felicidad son dos de estas cosas. 

P.d. Buen fin de semana.     


marzo 14, 2013

Una cuestión de… dieta.



Antes que nada, dieta es todo lo que consumimos habitualmente, a nivel nutricional. El concepto no tiene nada que ver con restricción de alimentos, control de peso, pirámides alimentarias, períodos de tiempo, etc. Ahora bien, comencemos por lo básico: para poder funcionar, nuestro cuerpo necesita energía (nutrientes). Lo que nos lleva al aspecto de la digestión, y de la velocidad de absorción de esos nutrientes por parte de nuestro cuerpo... eso será más adelante, en otro post. Ahora me referiré a algo más básico:  lo relativo a las “corrientes” nutricionales. (Recuerde, esto es un post, no Wikipedia, o una enciclopedia de salud...)

En general, dentro de la nutrición deportiva se estima que en un período de cuatro horas, el cuerpo puede digerir moderadas cantidades de alimentos, lo cual se traduce, supuestamente, en un mayor rendimiento, una figura más estética y en “salud”  De ahí, que muchas personas opten por un estilo de vida en donde la dieta diaria se distribuye dependiendo de la actividad física que realizan (tipo de actividad, horario, ubicación, cultura, etc.) entre cinco y ocho comidas moderadas… hagamos una pausa: Los hombres, no nos preocupamos mucho por la alimentación, debido a que (sin parecer machista) somos más resistentes (comemos lo que sea y cuando aparece). Sin embargo, la mujer (más delicada y cuidadosa de su apariencia) tiende a optar por métodos (similares a un corsé… tortura x apariencia) en donde su estómago se reduzca lo suficiente al punto de “enflaquecer” naturalmente (hambre voluntaria). Es así como muchas mujeres basan su dieta casi exclusivamente en hojas (fibra y vitaminas) y semillas… creo, que hasta comen alpiste, por decir que “comieron”; privándose de carnes (proteínas) y de otros nutrientes… eso, no es saludable. Lo importante de ingerir un alimento, es saber qué se está ingiriendo y su valor nutricional, para luego saber equilibrar las demás comidas dentro de un plan alimentario.  

Ahora bien, continuando con el tema, al dividir la ingesta de nutrientes en solo tres comidas, se emplea una fórmula similar a la de “Desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo”… y eso, es falso; al igual que hacer solo dos o una comida fuerte al día (que, supuestamente, no se debe). Siempre saco el tema de los bosquimanos en África y de cómo pasaban días sin comer (costumbre); pero, ellos tenían estómagos enormes; y lo cierto es, que se hartaban de golpe, de mucha carne (digestión lenta)… y eso, no nos funciona. Por lo que debemos buscar otras opciones, menos radicales:

a) La primera corriente nutricional sostiene que las calorías diarias (peso x altura x edad…formula incompleta, que no emplea variables como la cantidad de masa muscular, ni la intensidad de las actividades físicas) deben ser consumidas en partes mediante tres comidas básicas (regla de oro), y sostienen que el desayuno es el pilar, el almuerzo el refuerzo y la cena… el retoque. Si partimos de eso, entre el almuerzo y el desayuno, usted pasará unas 16 a 18 horas sin comer un alimento verdaderamente nutritivo (recuerde que hay gente que cena con un batido o una fruta)…eso, es algo dañino, ya que el cuerpo se recupera de noche; el hecho es que esta “visión” de dieta, busca que usted “queme” durante el día lo que consume, lo que en teoría se traducirá en salud. Y ese criterio es falso; si usted se “jarta”, para ir a sentarse a una oficina, de nada valdrán las horas de ejercicio de la tarde o noche… literalmente, estará quemando sus músculos y estimulando la grasa, toda vez que el cuerpo estará privado de nutrientes cuando más los necesita. Nota: aliméntese bien después de ejercitarse, con moderación.

b) De ahí, es la segunda corriente nutricional que emplea la división de alimentos en cinco o más raciones moderadas durante el curso del día, la tarde y la noche, partiendo exclusivamente de la cantidad total de nutrientes a ingerir (calorías) sin importar la hora o el tipo de alimento, siempre que se respete el criterio hipocalórico o hipercalórico (dependiendo de qué resultado usted busca). Algunos sostienen que este tipo de dieta “acelera” el metabolismo: eso es falso; lo que sucede, es que se mantiene el estómago funcionado durante todo el día en procesos digestivos (algo, en cierto modo, perjudicial a la salud) … pase el día sin comer y verá por qué hay tantas úlceras estomacales. Se volverá un esclavo de los alimentos y, literalmente, vivirá para comer. Lo que, nos lleva a,

c) Una tercera corriente que realiza una planificación nutricional basada en la ingesta total de alimentos (dieta hipocalórica o hipercalórica) en una o dos comidas “fuertes”, dependiendo de las necesidades; las cuales son complementadas por caprichos digestivos o “antojos” (pequeñas comidas), los cuales sirven de estímulo dentro de la dieta. Usted dirá que es similar a la primera corriente (“a”); pero, difiere radicalmente, en el sentido de que, dependiendo del estilo de vida, el almuerzo o la cena es el principal alimento de todo el día. Y se justifica de forma sencilla: entre el desayuno y el almuerzo solo hay un período de 4 a 6 horas, período éste en el que el cuerpo no necesita ingerir nutrientes de forma “privilegiada”… salvo que usted sea un estudiante escolar y/o tenga su cuerpo en formación (niños/as); o que, realice actividades físicas fuertes. Y, usted dirá que el desayuno es el principal alimento, ya que ha pasado toda la noche sin comer nada y el cuerpo necesita de esos nutrientes, por lo que la primera corriente es la más acertada... y no es así. En este punto, es que sale a relucir el hecho de que, si usted cena de forma moderada (pero, completa), evitará todas esas horas de ausencia de nutrientes (de 16 a 18... período almuerzo-desayuno, primera corriente) y no se levantará con esa hambre atroz... lo demás, es solo costumbre.

Yo, soy partidario de una idea básica: se come para vivir. No se puede ser un esclavo de lo que se come, contando calorías, o levantándose a comer de madrugada. Sostengo que el hambre es la mejor herramienta que poseemos los humanos a nivel nutricional: si tienes hambre, comes. Si te antoja comer algo específico, lo comes. El hecho es que, psicológicamente hablando, es casi imposible que el cuerpo le envíe una idea errada al cerebro al momento de necesitar agua (sed) o alimento (hambre); por lo que, lo que verdaderamente importa es aprender a comer de forma sana (saber lo que se ingiere) y moderada. Sin embargo, aquí entramos al aspecto de la ansiedad, los desordenes alimenticios y el daño que le hacen al organismo (tanto física como mentalmente); pero eso, será otro post.

marzo 13, 2013

Habemus Papam… y se llama: como yo.


Me ha dado un poco de risa el hecho de que nuestro nuevo Papa, el Cardenal Argentino Jorge Mario Bergoglio, haya optado por el nombre de Francisco. Y es que, los Francisco somos complicados, impetuosos, verdaderos guerreros que nos llevamos el mundo por delante; pero, somos nobles y justos por naturaleza; y, en esencia, amamos las cosas puras que perduran… sí, quizás, eso necesita la iglesia: un abanderado de Dios que la limpie de adentro hacia fuera, y se centre más en la fe que en la religión.

Mi estimado tocayo, desde aquí te enviaré mi granito de arena. Y solo espero que le hagas honor a ese nombre. Por cierto, yo apoyo que los sacerdotes católicos se casen y procreen una familia (es lo humanamente correcto); y que, las mujeres tengan un papel más activo en la iglesia (no hay cosa más “divina” que una mujer (el milagro de la vida))... y no hay nada de malo en las sacerdotisas. Ya veremos…  

Y nada, que Dios te ilumine en este nuevo camino.

marzo 12, 2013

El Pez Luna de Barahona.




Acabo de leer la noticia de que unos pescadores de Barahona pescaron “un enorme y raro pez de alrededor 400 libras, parecido a un tiburón”. Ese es un Pez Luna o Mola Mola, entre otros nombres… Y, por cierto: son inofensivos. Es algo raro ver un pez solitario de este tipo, (y tan pequeño) por estas aguas caribeñas (llegan a pesar más de 2 toneladas).

Pero, lo gracioso (y peligroso) del caso es, que fue capturado (debido a su “gran” tamaño) por un pescador (IGNORANTE, ya que desconoce de este tipo de pez) que no tiene la más mínima idea de lo que son las neurotoxinas (este un pez de la familia tetraodontiformes… sí, como el pez globo... que se usa en el vudú para los “zombies”); y de que, ese pescadito (a pesar de ser considerado como manjar en Asia, donde se sabe manejar “bien” su preparación), está prohibido al consumo humano por la Unión Europea (por considerarse que sus órganos internos son venenosos)… y lo triste, es que ese pez Luna fue, literalmente, descuartizado y “repartido” a la comunidad (curiosos). Después, se preguntan el por qué apareció una comunidad entera del Sur enferma o muerta (insuficiencia respiratoria, paros cardíacos, catalepsia, etc…), y nadie sabe por qué fue… Respuesta: neurotoxinas, por “jartarse” de un pez “raro” y “enorme” de la familia tetraodontiformes “picoteado” a lo loco por un pescador en una playa.

Esto es un claro ejemplo de cómo las personas destruyen las cosas “enormes” y “raras” por el simple hecho de ser diferentes o desconocidas… nadie se detiene a observar si lo que tiene ante sí es algo único o especial. Es una pena; solo espero que no pesquen ningún otro ejemplar; y que, no se mueran algunos curiosos con esa carne (tratada, posiblemente, de forma inadecuada al momento de retirar los órganos internos)... suerte que no fue un manatí, o hubieran dicho que mataron una “sirena”, que los seducía con su hermoso canto.

marzo 11, 2013

Pequeñas cosas de cada día.





Para este fin de semana, les había prometido a mi sobrina (10 años) y a su hermano que les daría un fin de semana de película, y por cosas de la vida: se quedaron a dormir en casa. Llevaron sus palomitas y les elegí: “El Origen de los Guardianes”, una película (animada); muy buena, por cierto, ya que está llena de valores, sueños y esperanza.

La cuestión es que la pulga (vive brincando y moviéndose) tenía frío y le busqué una colcha, la senté en un sillón reclinable y solamente la cabeza le quedó fuera (con sus ojitos de peseta). Todo iba bien hasta que salió el malo (el coco) de la película y tuve que darle la explicación (clásica) de convertir lo negativo en positivo, lo oscuro en luz, el mal en bien y los temores en sueños. Por suerte, la trama de la película me ayudo, aunque después ella estaba centrada en el colorido y los poderes de Jack Frost, Santa Claus, el Conejo de Pascua, el Hada de los Dientes y Sandman. (Bueno, y los duendes, los huevitos de pascua, los yetis,etc)

La cuestión era que pasaba de las doce de la medianoche y comencé a ver que mi sobrinita ya se estaba acomodando (del sueño), por lo que la mandé a acostarse (con su hermano dándole cuerda, porque dejamos otra película por la mitad). En fin, cuando me levanté en la mañana, ya ellos estaban levantados (yo, caí como un zapato). Y cuando dije que iría a abrir el portón, la pulga me dijo: “Te acompaño tío, para cuidarte”; y aunque me reí por dentro, le sonreí y le dije vamos. Y es que, al margen de pesar unas 240 libras (Hulk chiquito), poder correr kilómetros y levantar cientos de libras, he aprendido que: en la vida, un poco de ayuda, nunca está demás. Y es que no sabemos de dónde vendrá la ayuda, ni en qué momento la necesitaremos; solo, debemos estar abiertos a recibirla. Las pequeñas cosas de cada día son las que convierten la vida, en algo especial… la niña karateca me recordó eso. Y nada…

marzo 08, 2013

Don't You Worry Child…



Swedish House Mafia ft. John Martin... Don't You Worry Child

Cada día, es el Día de la Mujer. En este sentido, un buen gesto es agrupar algunas canciones (de los mejores DJ's) en las cuales las mujeres son ese toque mágico que las convierten en un éxito. Por cierto, ya que no tendremos Swedish House Mafia (por un tiempo), algunas de estas canciones también sirven para entrenar…

Armin Van Buuren feat. Fiora - Waiting For The Night 

Dash Berlin ft. Kate Walsh - When You Were Around 

Markus Schulz feat. Seri - Love Rain Down

Paul Van Dyk ft. Plumb - I Don't Deserve You 

Dash Berlin ft. Sarah Howells - Go It Alone

Y nada, algo de buena música...

marzo 06, 2013

Alimentación, calorías... y dieta.




Sería fácil resumir la alimentación en proteínas, carbohidratos y grasas. Comer mucha proteína (alrededor de un 40% de la ingesta total de alimentos), reducir los carbohidratos (el otro 60%) después de las seis de la tarde, limitando los azucares a cero o casi cero; y evitar las grasas de origen animal (saturadas), dando preferencia al omega 3, la lecitina y los aceites vegetales… pero, eso no es del todo cierto.  No soy médico, ni nutricionista, pero debido a mi estilo de vida (abogado: alimenticiamente desordenado, bastante caprichoso y levantador de pesas) me ha tocado aprender el tema (a garrotazos, mordidas y patadas).

Comemos, para vivir. Aunque a muchos nos gusta vivir para comer (y cocinar), ya que los sabores son un placer de la vida. Sin embargo, no todos los “metabolismos” son iguales. Diríamos que hay cuerpos ecto, endo y meso morfos (forma); pero, la alimentación (en gran parte) tampoco tiene que ver con la forma del cuerpo (la cual es un resultado), y es porque que la alimentación debe basarse y adaptarse conforme al estilo de vida que llevamos, y no adaptarnos nosotros a un estilo de la alimentación (dieta x)… conozco personas que se levantan a las 2 o 3 de la madrugada porque tiene que comer cada 4 horas (obsesivos)… eso, no es vida.

Las personas creen que comer vegetales es 100% saludable… hasta que una bacteria o contaminación química (pesticidas) casi los mata, o se dan cuenta de que solo pueden practicar yoga, ya que si corren un rato se marean y cansan… por cierto, las vacas solo comen yerba (vegetal) y pesan más de 2 toneladas (se los digo a las mujeres). Las personas adoran el pescado, hasta que los metales pesados (o radiación) se le acumulan en el cuerpo, y luego maldicen a Fukushima y a las petroleras. Y, nosotros, los carnívoros: ya ni sabemos lo que comemos (¿vaca, cerdo… o caballo?). Usted dirá que debe mudarse a un valle y cultivar/recolectar sus propios alimentos… no está mala la idea, pero eso solo funciona a baja escala. Alimentarse, no se trata de compensar, sino de equilibrar la ingesta de nutrientes de acuerdo a nuestras necesidades calóricas (el estilo de vida que llevamos). En resumen, mientras más “grandes” somos y más masa muscular tenemos: necesitamos mayor cantidad de calorías para funcionar adecuadamente, que una persona de la misma edad, estatura y peso (sedentario).

Pero, volvamos a las proteínas, sin entrar en los aminoácidos de cadena ramificada (sostén de nuestros músculos esqueléticos). La gente piensa que darse una hartura de carne, o comer mucha proteína es algo saludable porque solo se come “proteína”… tremendo error. Nota: todo el excedente de cualquier tipo de alimento que se ingiere: a) será desechado por el cuerpo; o, b) será convertido en grasa. Sin contar la grasa saturada de la carne, que de por sí ya será residente. En nutrición deportiva siempre se habla de los beneficios de las carnes blancas (pechuga), lomo de cerdo o res (carnes magras en general), aunque (como usted debe saber) debido al tipo de fibra de la cual se constituye la carne, es de digestión lenta. Ahí entra como nuestra salvación el batido de proteína… yo prefiero de suero de leche: 100% natural, de digestión rápida, rica en aminoácidos esenciales y no esenciales, vitaminas y minerales, etc… eso suple algunas deficiencias (no todas).

Las personas, en general, siempre le huyen a los carbohidratos, cuando son la fuente de la vida, ya que son el combustible que, literalmente, nos mueve. La gente no se imagina el daño que le hace al organismo ingerir proteínas en exceso (demasiado trabajo para el hígado, riñones, corazón, etc.). Desde que uno dice la palabra carbohidratos, se piensa en el arroz (nota: todos los vegetales contienen carbohidratos), lo que no se le explica a la generalidad de las personas es el índice glucémico de los alimentos (busque en Google, esto es un post). Son tantas las variables entre los colores, las texturas y el aporte vitamínico y mineral de los vegetales, que me aburrí sin haberlos escrito… pero la idea es que para alimentarnos bien, debemos saber variar el tipo de alimento que debemos ingerir  y su cantidad (moderada) para obtener un balance.

La grasa es... lo mejor de todo. No todo el mundo comprende que la grasa es la forma de almacenamiento de energía más eficaz que tiene el cuerpo. En esencia, mientras menos grasa tiene un cuerpo, menor capacidad de supervivencia tiene ante la privación de alimentos y un movimiento constante (literalmente, se come vivo a sí mismo). La grasa no es algo dañino en sí misma. Las personas creen que los ácidos grasos como el omega 3 (pescados) y los ácidos grasos vegetales, en general, son SALUDABLES, y se dan un “viaje” de aceite de oliva en cada ensalada o se comen religiosamente su capsula de omega 3 o lecitina encima de sus comidas… todo en exceso: hace daño. Si sus requerimientos diarios no implican una actividad física que implique un mayor consumo energético: no se ponga a estar tomando suplementos por su cuenta. Y no crea que me he olvidado de las vitaminas y minerales: su carencia es tan perjudicial como su consumo en exceso. Si hay una sana y completa alimentación, no necesita este tipo de suplementos… solo recuerde recibir un poco de Sol, de vez en cuanto. Cada alimento sea animal o vegetal, al margen de los ácidos grasos, las proteínas o carbohidratos, le aportará determinados tipo de vitaminas y minerales (si quiere saber eso, busque en Google, libros y páginas científicas… no blogs).

Ahora bien, en nutrición se usa una formula de cálculo energético (calorías a consumir) en base al tamaño y peso de una persona. El problema, es que: dos hombres de seis pies de altura y 230 libras de peso, (ambos obesos, según el cálculo tradicional), no consumirán las mismas calorías si uno es un atleta de alto rendimiento y el otro es una persona sedentaria (diferentes actividades = diferentes necesidades)… a este punto quería llegar: las personas tienen distintas necesidades calóricas y estas necesidades son las que deben servir de parámetros para establecer una adecuada dieta, comprendida por… otro post. :)

marzo 04, 2013

Entrenas para superhéroe???... me preguntaron.




Hace unos meses, cuando me tocaba el cambio de rutina (pesas), utilicé un sistema mixto: entrenaba un día pesado (dos grupos musculares, tres ejercicios, 4 sets… al fallo) y otro día agilidad (todos los grupos musculares, un ejercicio por grupo, de 5 a 7 sets, muchas repeticiones y “casi” al fallo)… lo hago así, ya que mi cuerpo se ha acostumbrado a la mayoría de combinaciones… cosas de la edad. La cuestión es, que me topé con este “contemporáneo” mío el sábado, y para mi sorpresa, aquel tipo de espíritu atlético (el que me hizo la pregunta del título, y quien me dijo: “en tres meses voy a levantar más peso que tu”) había pasado por la etapa “depresiva” del entrenamiento (estancamiento). A ver, todos lo que levantamos pesas, buscamos dos objetivos: salud o apariencia. Lo de la apariencia física es algo psicológico (post aparte; y sí, escribiré sobre la relación entre apariencia y salud); pero, lo de la salud… ese es el tema que quiero tocar.

Ejercitarse, no se trata de caminar diariamente una hora; correr cinco kilómetros, montar bicicleta o ir al gimnasio; se trata de una adecuada educación física, exigiendo al cuerpo un poco más cada día y aprendiendo sobre nuestro funcionamiento. El cuerpo humano es una máquina; pero, a diferencia de otras, es bastante adaptable; y esa adaptación, solo se consigue con un adecuado entrenamiento. Hay miles de páginas destinadas a la salud física; pero, comencemos por lo básico: la salud mental.

Ejercitarse por salud, es lo que muchos hacemos (aunque no lo aparentemos). Conforme “maduramos”, tenemos dietas desordenadas, comidas a deshoras, estrés laboral, responsabilidades, imprevistos, etc. Y eso, afecta directamente nuestra salud física y mental; por lo que, al ejercitarnos (en lo que sea) contribuimos a obtener una mejor calidad de vida (y no solo para nosotros). Siempre veo a las personas proponerse rebajar 20 o 30 libras; aumentar tres pulgadas de bíceps; levantar 300 libras, etc.; pero, olvidan lo básico: la alimentación (próximo post). Las dietas (extremas), solo contribuyen a crear una deficiencia en el organismo (y no propiamente calórica) que solo ayuda a debilitar las defensas inmunológicas y a perder masa muscular… la grasa, se queda igualita.

Verse “bien”, no significa estar en salud. Toda vez que esa apariencia puede provenir de condiciones poco saludables para el organismo, que (le aseguro) luchará por restaurar su equilibrio… y no me refiero a genética (eso no aplica en salud: solo en apariencia). En fin, psicológicamente, verse “bien” y estar en salud son dos aspectos distintos. Pero, como esto no es un libro, sino un simple post, me limitaré a tratar algunos puntos, para estimular la salud mental y contribuir al aspecto físico (funcional):

1) ¿Para qué se va a entrenar? no es lo mismo entrenarse por salud cardiovascular (fuerza bruta o agilidad), que entrenarse para quemar grasa y tonificar la masa muscular (definición). El primer entrenamiento necesitara de cargas progresivas y un aumento del ritmo cardíaco de moderado a alto; el segundo entrenamiento, necesitará de rutinas múltiples, mayor control en los movimientos, menores cargas, una correcta alimentación y paciencia... mucha paciencia;

2) Ropa adecuada. Ejercitarse en cada disciplina, necesita de una vestimenta y calzado adecuados que le permita realizar libremente la actividad. Evite lesiones innecesarias y adquiera los accesorios de lugar: recuerde que dicha actividad se realizará, al menos, tres veces por semana (en principio);

3) No se trace metas imposibles. Lo que fácil viene, fácil se va. Olvide dietas o cremas mágicas, máquinas milagrosas o suplementos titánicos. Aprenda a alimentase adecuadamente e ingiera alimentos de calidad. Algunos recomiendan hacer de cinco a ocho comidas diarias: no se estrese con eso, trate de comer pocas cantidades de alimentos (no hartarse) con unas 4 a 6  horas entre sí; y sí, puede comprar un multivitamínico o unos aminoácidos para suplir las deficiencias generadas por el ejercicio; Ahora bien, el ritmo de la actividad: comience con tres veces por semana (necesitará esos días de por medio para recuperarse), al cabo de los 35- 45 días, estará a opción entrenar 5 días (eso depende del objetivo);

4) Aprenda sobre la actividad que va a realizar. Si va a levantar pesas, busque en “San Youtube” ejercicios con pesas, rutinas, etc. Si va a caminar, correr, boxear, nadar, bailar hula hula, etc., trate de informarse sobre las técnicas básicas… le ayudarán en el comienzo. Por cierto, no crea todo lo que lee en el ciberespacio: consulte varias fuentes, entre a foros especializados en dicha actividad y exprese sus dudas, etc.

5) Tendrá que doler… no es broma. El cuerpo humano necesita estímulos para crecer o “reducirse”. Si usted hace lo mismo cada día en su rutina, el cuerpo se estancará y el metabolismo se ralentizará al punto que usted sentirá que no está haciendo nada (adaptación física). Por otro lado, es cierto, el cuerpo se acostumbrará a los peores ejercicios físicos y al hambre (dietas extremas); pero, éste sobre entrenamiento es igual de perjudicial para la salud ya que, básicamente, le hace perder la masa muscular (sin emplear la grasa “extra”)... no estará haciendo nada;

6) Necesitará descanso. Si el objetivo es obtener mayor masa muscular: eso solo se logra en días de descanso. Entrenar un músculo a diario, solo lo atrofia. Si lo que desea es quemar esas libras extras: entrene un día la mitad superior del cuerpo, y al día siguiente la mitad inferior; o , combine varios grupos musculares con intensidad moderada. El cuerpo es solo uno (el ejercicio afecta a todo el organismo), pero se puede focalizar la intensidad física en un grupo determinado de músculos, sin afectar otros. 

Ahora bien, llegará el punto en que usted habrá cumplido con todas las pautas: sabe lo que quiere, tiene el conocimiento básico de lo que va a hacer, tiene la voluntad de hacerlo y comienza… si es pesas o un ejercicio prolongado: en los primero días le dolerá el cuerpo mucho: no tome pastillas para el dolor (no se lo quitará, ya que es un daño al tejido, y no una torcedura); descanse, tome muchos líquidos y, sobre todo, sea religioso con su programa de entrenamiento: el ejercicio, le quitará el dolor. Recuerde, que todo en la vida da trabajo. Nota: si no le ha dolido el cuerpo, lo está haciendo mal (en una intensidad inferior a su capacidad o con una técnica inadecuada).

7) Al mes, revise los resultados. Hay gente que se pesa a diario. Usted no es un cerdo o un pollo: revise su peso semanal o quincenalmente a una hora fija (no importa si es o no en ayuna, la idea es tomar conciencia de los cambios). Mírese al espejo y sea honesto/a: ve cambios???; ahora piense: tiene mayor fuerza o resistencia?... a este punto quería llegar (salud mental)… Cuando las personas comienzan una actividad, su cuerpo hace un esfuerzo por compensar el daño a los músculos producto de la nueva actividad física. Para ello, en principio, comienza a tomar energía de los propios músculos (degradándolos); y luego (posterior a los 15/20 minutos de actividad continua) de la grasa almacenada (la grasa, es el último recurso empleado por el cuerpo). De ahí que las personas, al iniciar una nueva actividad física se sientan “blanditos/as” (daño muscular), con menos fuerzas y sin un aparente resultado (misma grasa). En mi experiencia, no es sino hasta después de los 30-45 días (sin el uso de suplementos, de forma natural... para que dure y sea verdaderamente saludable), cuando se comienza a ver el resultado físico, toda vez, que durante este período de tiempo, es que el cuerpo comienza a “asimilar” (realmente) el cambio de la actividad física.... de ahí que los atletas necesiten años de entrenamiento para perfeccionar sus técnicas y condición física: en esto, no hay milagros.

En este sentido, me atrevería a afirmar que en una actividad física de pesas o de resistencia: posiblemente, aumentará unas 10 libras antes de comenzar a tonificar o aumentar masa magra, ya que, el cuerpo, no asimila de forma automática el estrés (físico y mental) producido por la nueva actividad: el cuerpo, necesita tiempo para adaptarse (de ahí el aumento del hambre y la ansiedad como forma de compensación). Una vez asimilada la adaptación física (como rutina de ejercicio), es entonces cuando el cuerpo comienza a experimentar el proceso de cambio gradual (crecimiento o definición) lo cual será directamente proporcional a la alimentación y a la ingesta calórica a la cual nos sometemos… pero ese, será el próximo post.   

marzo 01, 2013

Mide dos veces, antes de cortar.




Eso, es lo primero que uno aprende en carpintería/ plomería/ albañilería. Aunque, a lo que me refiero es a pensar dos veces las cosas antes de actuar. Hace unos días, mis adorados peces fueron víctimas del “entretenimiento” de una gata, quien me mató unos cinco o seis de los mejores ejemplares. No lo niego, por mi mente pasó “despacharla” de este mundo… pero, no lo hice.

Cuando era un niño, mi papá se puso a cultivar aguacates (detesto esa fruta con todo mi corazón… es como una proyección psicológica, pero eso no es el tema). La cuestión fue, que se me entregó el mejor juguete que puede tener un niño/adolescente de la ciudad: un rifle de perdigones de aire comprimido. El asunto es que la finca estaba plagada de pájaros carpintero, que dañaban todos los aguacates y mi papá ganó ese rifle como buen cazador de esas aves, y me puso a que me entretuviera haciendo algo constructivo: eliminando el problema. Lo cierto es, que yo nunca he matado a un animal por placer: o es para comida, o es por dañino. Aunque lo cierto, fue que salí demasiado bueno en puntería y cacería… de ahí, es el por qué defiendo tanto la vida (porque he arrebatado muchas. Usted dirá que solo eran aves, roedores, y algunos reptiles… pero, lo cierto es que: una vida, es una vida).

En fin, llegué a encontrar hace unos días a uno de mis hermosos shubunkines malheridos por las garras de la felina, que no pudo atraparlo (r.i.p)... y ya hasta tenía planeada la trampa (no letal); en esencia, darle el susto de su vida. Por cosas del destino, al ir a cerrar el portón hace unos tres días, la gata (del vecino), y yo nos cruzamos… estaba más flaca y asustadiza que de costumbre… si yo hubiera tomado esa piedra, creo que la habría matado de un solo golpe. Pero, algo en mí me detuvo (instinto o remordimiento?)… la cuestión es que me fui a acostar, y como a las cuatro de la madrugada de esa misma noche, me levanté al baño y fue ahí cuando lo escuché: era un pequeño gatito o gatita, de no más de dos días de nacido… si me hubiera fiado de mi razón (eliminar el problema) hubiera acabado con la vida de al menos una madre (primeriza) y dos o tres gatitos… ella, no mató los peces por diversión, lo hizo por hambre.

Esa misma mañana, solo me dispuse a buscar cuantos obstáculos pudiera ponerle al estanque… aunque tengo varios días escuchando al gatito (primeriza: dejó botado a uno; y, el tonto me tiene temor (natural)… está encaramado en una mata y solo baja de noche). En fin, hay que medir las acciones dos veces… eso, evita muchos problemas futuros y/o colaterales. Y nada, todo sucede por una razón… solo, hay que intentar comprenderla.