22 may 2014

Un “adiós” para el café.


Bueno, quien me conoce, sabe que durante más de una década, mi desayuno se componía de una taza de café. Podía ser negro, con leche, con pan… pero, lo cierto es que, al final del día, me había tomado al menos unas ocho tazas. Bueno, me tracé una meta simple: dejar de tomar café.

Mi familia es “cafetera”, es decir, que todos toman café. Así que, un día de diciembre me levanté, tomé un vaso de leche con cocoa, y desde ese día, dejé de tomar café. Al segundo día, comenzó el síndrome de abstención (el café, es una droga), con unos dolores de cabeza insoportables. La cuestión es simple: el café (cafeína) es un vasoconstrictor, y al consumirlo durante media vida, al dejarlo: el efecto se siente directamente en el cerebro. Creo que pasaron unos cinco días, y luego volví a la normalidad. Me dí cuenta de que dormía mejor, estaba más atento (no con sueño), no hubo disminución del rendimiento en las pesas (mito de que mejora el rendimiento); y en esencia, mejoró mi calidad de vida. Y nada, solo registro esto, a los 6 meses de dejar de ingerir café… y, dado que no “bebo”, ni “fumo”: debo restarle este vicio a la lista (ja, ja, ja).        

11 abr 2014

Una cuestión de... híbridos.


Hace unos días estaba en el taller de un amigo mecánico, hablando sobre mi necesidad de cambiar amortiguadores (duro muchos años con un auto). En eso llegó un muchacho con un Honda Civic “Hybrid” a preguntarle al mecánico sobre la situación del auto para comprarlo… y dado que estaba ahí (risa) ilustré un poco al novato, que solo conocía dos palabras: Honda y Civic.

Yo, he sido “toyotero” de por vida. He trasteado cada generación de autos, camionetas y varios SUV de la marca Toyota (por cierto, la Venza es demasiado cara para ser mecánicamente un Camry). En fin, mi familia es Honda (todos tienen o han tenido un Honda… y el mecánico, siempre he sido yo: salvo asuntos mayores). Bueno, en fin, le fui sincero y le dije: mira, yo no soy un experto, pero en un auto híbrido (gasolina y electricidad) debes ponderar algunas cosas: Los más comunes son los Civic hybrid y los Prius. Quieres este porque es un civic y es económico, cierto? Y me contestó que sí. Le dije, la cuestión en estos Civic es que debes estar encima de la CVT (transmisión)… qué es eso, me pregunto. Le dije que era una transmisión continua variable, que trabajaba con una correa entre dos poleas y no con engranajes y que aunque son más eficientes que una transmisión automática o mecánica (de engranajes), la gente: se queja de su potencia. Bueno, unido al hecho de que si se dañan hay que reemplazarlas, no repararlas (lo que conlleva la necesidad de tener siempre algo de $$$ en fondos, por si acaso.

También le comentaba sobre el motor 1.3 y de cómo era algo “delicado”, de ahí que ahora sea un motor 1.5cc. Lo que me causó risa, es que él no sabía nada del pack de baterías detrás del asiento trasero. Le dije, olvídate de cargar algún objeto grande, esos asientos no se bajan. Y por cierto, nunca se te ocurra intentar “mecaniquiar” con esas baterías, ya que el amperaje podría matarte. Le dije: es un buen auto, el millaje no es tan malo, no tiene fugas en la tapa de válvulas y los repuestos de carrocería son comunes… solo debes tratar de que no te choque un vehículo grande, ya que, quizás correrías el riesgo de morir electrocutado en el accidente. Fue ahí, cuando me miró con los ojos de la foto de arriba (me causó mucha risa)... quien sabe, y hasta le salvé la vida.

Los autos híbridos son excelentes, pero, económicamente no son viables a menos que se compren nuevos y se usen durante toda la garantía. En uno usado, lo que se ahorra en combustible, se gasta en repuestos (sistema de frenado regenerativo, CVT, baterías, etc.). Bueno, nunca he visto una CVT de Honda dañada, ni una electrocución por accidente. Pero, es un riesgo similar a conducir un auto compacto en una autopista: debes andar a la defensiva. El Civic Hybrid tiene la ventaja de que puedes desconectar el motor eléctrico y seguir a gasolina a diferencia del Prius, que “toses” y se apaga.

Al final, el muchacho solo me peguntó: tú tienes uno? Y le dije que no, que una vez tuve un auto al cual tenía que mandar a pedir los repuestos en Japón, y que opté por la solución más simple: Corolla. Las CVT son usadas en muchas marcas como Nissan, Mitsubishi, Toyota, Renault, Audi, entre otras (pero, aún están en desarrollo). Sin embargo, un auto ligero, una adecuada relación de cambios y un motor entre 1.4cc a 1.8cc: siempre marcará la diferencia. Los híbridos han avanzado, pero les queda mucho camino por recorrer.

Y por cierto, los autos híbridos no son ecológicos: producirlos, puede generar más contaminación y más gasto de energía debido a los componentes de las baterías… al final, todo se resume en que un auto de gasolina puede ser menos contaminante y más eficiente que las millas por galón (MPG).      

12 mar 2014

Mi armadura... oxidada.


Nunca dejamos de crecer como personas. La vida se encarga de endurecernos o ablandarnos frente a las situaciones que se nos presentan. Es por ello, que un día cualquiera podemos tender una mano a una persona desconocida, o negar ayuda a algún conocido.

En estos días, un colega necesitaba ayuda “urgente”, se la dí. A los dos días, volvió por más ayuda. En ese momento, la experiencia tomó el control de la voluntad, y a la tercera vez: sencillamente, ignoré. Ese, es un mecanismo natural de “auto preservación”. Siempre me he preguntado el por qué algunas personas no se esfuerzan por intentar resolver sus asuntos, y buscan la vía más fácil (otros) para hacerlo. Quien me conoce, sabe que yo resuelvo mis propios asuntos (en silencio, lo cual es otro tema). Pero, si tengo que pedir consejo o ayuda, lo hago en la medida de lo necesario (el orgullo es lo peor). Y siempre trato de estar ahí para ayudar… pero, sinceramente, las personas abusan de la ayuda, y de lo que uno les da.

Como persona, hace años, llegué a un punto en el que mi armadura (barreras, defensas, temores) la dejé en una esquina… oxidada. Siempre he sido independiente, auto suficiente, terco y paciente. Una combinación algo complicada en un hombre, pero, que lleva a uno por un camino de la vida en el que un problema es solo una oportunidad por superar; el miedo (respuesta natural; distinto al temor, que es adquirido) es una cuestión de probabilidad y persistencia; y el tiempo, bueno, es lo más valioso de la vida.

Existe una gran diferencia entre no encontrar una respuesta y ni siquiera haber tomado el tiempo de buscarla. Bueno, en la vida, uno llega a hacer que las personas encuentren sus propias respuestas sin intervenir. Eso, es un pequeño logro personal del cual todos debemos estar orgullosos. Quizás, es más importante orientar que dar la respuesta, ya que en el camino de esa búsqueda es que se encuentra la verdadera esencia de la vida.

La vida, se trata de caballeros (personas), no de armaduras (barreras). Se trata de tener principios e ideales. De tomar decisiones, sabiendo alterar sus imprevisibles consecuencias. Pero, sobre todo, hay que comprender que “el mundo” (situaciones de la vida) no es un enemigo por enfrentar; sino, algo que sencillamente sucede: por azar o por destino; y que, le puede pasar a cualquier persona. En fin, si nos quitamos nuestra brillante y flamante armadura (psicológica), esa que crea un "muro" entre lo que somos y las personas que nos rodean, podremos enfrentar a nuestro más grande y único adversario: nosotros mismos.