3 abr 2020

¿Encontrar a Bettina?



¿Recuerda la Película “Náufrago” (2000, Cast Away) de Tom Hanks? ¿La nota: “Este paquete, salvó mi vida”? ¿El paquete de FedEx con las alas de ángel? Si no sabe a lo que me refiero… bueno, vea la película. Por cierto, Tom y su esposa Rita: tienen COVID-19; pero, eso no viene al caso.

El personaje de Hanks, ante la soledad y la necesidad (Y en contra de todos sus principios éticos), recogió y abrió los paquetes del accidente de avión, para saber con qué objetos contaba en su situación (Isla desierta). Sin embargo, preservó una pequeña caja, marcada con un símbolo de “Alas de ángel”. Se prometió a sí mismo que, si salía de la isla: lo entregaría. Y no, no voy a contarle la película… el punto es, que ese paquete, le dio una motivación, más allá de la soledad, la angustia y la necesidad. Durante años, le dio la esperanza y el objetivo de seguir adelante (Más allá de cualquier probabilidad y posibilidad de salir con vida de aquella isla). En resumen, el paquete le pertenecía a Bettina, una herrera y artesana que vivía en un rancho... en medio de la nada (O, en el centro de todo, dependiendo de su visión) ¿Qué sucedió con Chuck Noland? Esa, es otra historia.

En lo que quiero centrarme es, en el momento en que el personaje optó por tomar el camino del respeto. Sí, no era un loco solitario en una isla desierta; era, un hombre común, que quería recuperar su vida luego de un accidente que lo llevó a cuestionarse sobre su existencia y supervivencia. A mi, la escena que más me marcó (No, no fue cuando se perdió Wilson… hahaha), fue la escena del encendedor: Las pequeñas cosas que damos por “sentado”, y que son un verdadero lujo. Bettina, sin saberlo, se convirtió en el eje de la cordura de un náufrago varado por años en medio de un islote desierto. Y, aquí es donde usted se preguntará: ¿Qué tiene que ver esto con mi vida?

Simple, si está en aislamiento social (Por 15 días más, como yo), fijarse objetivos (Labores diarias) hace que el encierro sea más “tolerable”. No le digo que desarme el procesador de la laptop, y le cambie la pasta térmica; sino, que de todas las cosas que deba y pueda hacer, elija hacer cosas que lo motiven a obtener un resultado futuro, no simplemente a corto plazo (Invierta su tiempo, dependiendo de sus habilidades). Ese, es uno de los trucos de la vida: no perderá nada si lo intenta una y otra vez, hasta lograrlo… un poema, un dibujo, ejercitarse, una carta, aprender algo nuevo, reparar algo. El punto es, que Chuck no conoció a la dueña del paquete que salvó su vida, hasta que... se cruzó con ella. El destino, le puso varios caminos (Escena del cruce de caminos) bajo una simple elección: Puedes sentarte a “esperar” a que... nada suceda; o, puedes tomar la decisión de “hacer” que algo suceda. Ese paquete, de las alas de ángel: significaba eso. Y nada, ahora encerrados, quizás, es tiempo de buscar a Bettina (Algo o alguien que le de sentido a la locura de este mundo).   :D 

2 abr 2020

La COVIDtación.



Le he dedicado unos minutos diarios a ver noticias “científicas” sobre el virus COVID-19 (soy curioso). He visto que han secuenciado su genoma al menos 5 veces en distintos países (como si no fuera un mismo virus); que, si hay dos cepas (L y S); que, si el virus asiático (cepa) y el europeo han mutado por el paso de los vectores; que, si es cierto que el virus incorpora a su adn nuevas cadenas latinoamericanas… y, así.

Ahora bien, tenemos otros 15 días de aislamiento social en RD. (Serán 30, con 10 más, y tendremos: cuarentena). Entonces, la pregunta tonta es: ¿Hemos pensado en cohabitar con el virus? (de ahí el título del post). Digo, el COVID-19 es 80% similar al SARS (Síndrome Agudo Respiratorio Severo, surgido en 2003); y este virus, al 2020 (y que yo sepa): no tiene cura. De ahí, la importancia de no pensar en una varita mágica que desaparecerá todo; sino, en adaptación. Los seres humanos somos buenos en eso.

Me he reído (dentro de esta tragedia) cuando veo que alguien “superó” la enfermedad, porque si no detenemos al virus (aislando a los infectados): una persona puede infectarse de nuevo (hasta donde he leído). Es decir, sobrevivir a una primera infección: no es cantar victoria. Más, cuando cada especialista responde con: “es un virus nuevo”; “no hay estadísticas”; o , “lo estamos estudiando”. Ni siquiera quiero imaginarme cómo será el tránsito internacional luego de esto; si tendremos que pasar cuarentenas en ciudades específicas, para luego llegar a destino; si nuestros objetos, tendrán que pasar por un proceso de desinfección, etc.

Tenemos toda la tecnología de los “dioses”; y, un simple virus: nos ha puesto en “jaque”. Ha puesto en evidencia que invertir en Salud, Alimentos (autosostenibilidad) y Educación debe ser el pilar de una economía. Le comentaba a mi hermana mayor, que en un futuro, debemos aplicar técnicas de lugares fríos, donde escasean los alimentos y tener una “despensa” de meses… digo, más vale prevenir que lamentar. Mire, hoy en día cómo estamos. Veo personas “pasando” la situación con videos, música, juegos, etc. Creo, que hay que pensar en cómo contribuir: “haciendo” cosas, y no quejándose de estar aburrido/a o encerrado. Se preguntará qué hago yo: he sembrado, cocinado, reparado cosas, he podado, he organizado, lavé mi ropa, hice mantenimiento a varios equipos, entre muchas otras cosas. Sí, dirá que es aburrido; pero, también he visto películas, compartido recuerdos en familia y jugado PS3 (como 1 hora). En la vida, hay un tiempo para todo; el truco, es saber cómo invertirlo. Este virus, nos ha mostrado que hay que aprender a hacer las cosas por uno mismo. Y, por eso, deberemos aprender a cohabitar con este, hasta que haya vacuna… o, tratamiento. Y nada, debo hacer otras cosas. :D     

1 abr 2020

Un poco de música.

La vida, no es solo sobrevivir a las adversidades del destino. Es, saber encontrar un pequeño momento, para... cada cosa.     :)