22 abr 2018

@roycebairphoto


La imagen de hoy, la elegí de los Rapa Nui: moais. Compartida por Royce Bair y tomada por Yuri Beletsky. Se supone que la Isla de Pascua (Chile), era un gran bosque y con el “jueguito” de los moais: destruyeron todo. La piedra perdura, la vida no. Hoy, no le pido que siembre un árbol, le pido que defienda los que ya tenemos. La naturaleza, siempre busca una forma de sobrevivir y renacer. Feliz Día… Tierra (lo único que tenemos, hasta que la desviación del eje nos saque de órbita; o, algo así... siga leyendo, si quiere entender). Solo espero, que seamos más ecológicos y menos “invasivos”. O, solo seremos un bichito más de los cientos de miles que se han extinto.

Hoy, es el Día de la Tierra. Y más allá de la sobrepoblación, de la contaminación y de la extinción de la vida. Quiero jugar un juego: Un tiempo atrás, un pequeño primate luchó con otro animal por comida, peligro o jerarquía… y disfrutó el sabor de la sangre. No se asuste, gracias a ese “monito”: evolucionamos hasta la humanidad primitiva. Lo que no nos dijeron, era que la evolución de la vida (¿inteligencia?) a cuerpos más complejos llegaba a un punto de retrotracción; es decir, millones de seres vivos (células) trabajando en un mismo macroorganismo (ser humano) tienden a desarrollar una conducta “involutiva”: o sea, aún pensamos como un “virus”.

Ningún otro ser vivo es capaz de alterar tanto su “medio ambiente” como el ser humano. Adaptamos el mundo a nosotros; y no, nosotros al mundo. Es la forma de actuar de un microorganismo, y no de un ser “superior”. Sin embargo, los microorganismos se especializan en funciones y órganos… vamos por ese camino con las profesiones, artes y oficios. El juego, es simple: ¿Pueden India y China (la mitad de la humanidad) inclinar el eje de la Tierra?  O sea, ¿Cuánto pesan las personas, ciudades, vehículos, alteración de la orografía, etc. En relación al equilibrio natural geomagnético? No tengo el tiempo ni los recursos para responder eso. Sin embargo, pese a ser un isleño, puedo asegurar que científicamente no hay forma de que un terremoto como el de Chile (2010) inclinara el eje de la Tierra más que de forma superficial (los 8 cm de desplazamiento); piénselo un segundo: el terremoto de Valdivia (Chile) de 1960 fue de 9.5 (el mayor)… y, no pasó nada.

Hoy en día, el Norte geomagnético no está en Polo Norte (está unos 1100km… hacia Norteamérica??? (Sur) y acelera su movimiento cada año (sin ninguna alteración aparente... salvo nosotros: humanidad y crecimiento exponencial). La cuestión es ¿Qué hay en nuestra “bolita” (mapa, planeta) del otro lado? Sorpresa, tan solo la mitad de la humanidad ubicada hacia el Sur (made in China/ India). Si inclinas el peso del magneto esférico en el Sur, el Norte se desplaza tal y cual nos está pasando. Pero, no se preocupe: es solo una tonta hipótesis sustentada en un juego de niños… no me darán un Nobel. Aunque esté salvando el planeta... con un granito de arena.

21 abr 2018

@shot_flair


A veces, la grandeza no está en la dimensión de lo que vemos; sino, en el ojo de quien observa. Por ello, elegí esta imagen de la Vía Láctea perteneciente a la galería de @shot_flair, y tomada por Ed Reader (@edraderphotography). Me recordó a un módulo lunar, y cómo debía verse el Universo.

Una vez, en medio de un apagón nocturno, estaba viendo las estrellas en el patio; y, mi sobrinito que nos visitaba, me preguntó qué tan grande era el Universo. ¿Cómo explicarle a un niño algo que escapa en magnitud a nuestro entendimiento aún de adultos? Recuerdo que me agache, y puse un dedo en el suelo para tomar un granito de arena; y, le dije: “¿Vez el camino desde tu casa hasta la casa de tu tía?” (algunos pocos kilómetros) “Si fueras este granito de arena, nuestro planeta sería como del tamaño de todo lo que puedas ver desde aquí hasta allá; una estrella como el Sol, sería como de tu casa a la playa (siendo un granito de arena). Y, el Universo: sería como el mar, el hotel, la playa y todo el camino hasta tu casa”. 

Sí, la explicación es inexacta (a nivel matemático) y poco científica (a nivel comparativo); sin embargo, lo importante de todo: le di una respuesta. Así sucede en la vida, el destino (o las circunstancias de la vida) nos muestra una señal (causalidad); y eso, nos “inquieta” la mente hasta poder darle una solución o respuesta (efecto). Por cierto, ¿Cuándo fue la última vez que miró las estrellas? Es tonto y egoísta preguntar si hay más vida en el Universo, cuando llegamos (la vida) en un meteoro a este lugar al cual llamamos nuestro. Sí, es una teoría; pero, esta energía vital: se “comparte”, y no se crea de la nada. Lo que, descarta todas las demás hipótesis… aunque eso: no viene al caso.   

En la vida nos cuestionamos, investigamos, y respondemos (o tratamos de responder) cada situación de nuestra existencia; y, un ciclo a la vez, seguimos adelante una y otra vez. Sin embargo, a veces, olvidamos que lo verdaderamente importante está aquí en la Tierra (en lo cotidiano), y no en una galaxia a decenas de años luz. Solo tenemos una vida, y un tiempo finito: ¿Qué hacemos con “nuestro” tiempo? Cuando alguien me pregunta por qué hago un “chiste” de todo, y siempre trato de “reparar” las “cosas” (sin pedírmelo), es algo difícil de explicar: la vida es un don, dentro del cual hay que saber aprovechas los pequeños momentos, escapar de la rutina y del propio mundo, para ver ese “algo”, que nos haga sonreír.

¿Por qué? Porque si lo piensa, cada momento es: único, irremplazable y eterno (recuerdo); entonces, ¿Desperdiciaría esa oportunidad, por temor a algo negativo? Yo, no. Prefiero el reproche, el insulto y todas las consecuencias; pero, la duda: siempre queda fuera de la ecuación… por eso, sonrío, sin importar la “situación” que me mande el Universo. Lo interesante de la vida no está en la grandeza de lo apreciado, ni en las dificultades superadas o metas alcanzadas; sino, en los pequeños momentos de alegría que vivimos día por día. Y eso, representa la imagen de hoy: somos pequeñitos, inquietos y sonrientes frente al inmenso Universo… como Minions, solo que más curiosos e inquietos.

20 abr 2018

@map_of_italy


Hoy viernes, sería buen dar un paseo por las calles del centro de Padua (Padova), Italia. Si lo hace, podrá encontrar este mural del artista Kenny Random, que ha sido compartido por @map_of_italy, gracias a Federica (@fairyeyes_). Así es la vida, compartir nuestras experiencias.

Me dirá que siendo Italia, lo que es (a nivel de arte, historia y cultura) por qué he elegido The kiss” un mural de un artista “callejero”. La respuesta es simple… todo, absolutamente todo, lo que representa Italia, se resume en una sola palabra: pasión. Desde una pizza, pasando por la familia y los simples placeres de la vida, hasta el pigmento de sus pinturas evoca ese ímpetu por lo propio. No es la piedra, es la mano, la que contiene el arte.

Besar a la mujer correcta, aún en el momento menos oportuno es: lo más cercano al surgimiento de la Creación que usted estará en su vida (con o sin Big Bang). Esa “chispa”; esa, necesidad de “equilibrio” (no de pertenencia o, de deseo) es la que convierte al arte en lo que es: una manifestación del ímpetu humano. Sexo y comida, son impulsos naturales; tocar a una mujer, es todo un arte. Enamorarla, un desafío; conquistarla, una proeza; pero, amarla cada día y hacerla sentir única (aún, con un simple toque de manos y algunas palabras): esa, será la mayor conquista de su vida. Algo así como: Tocar su alma, sin tocar su cuerpo; tan solo, imagínese lo que pasa… cuando la toca. 

En un mundo de “hombres”, la mujer es el origen, causa y fin de todas las manifestaciones del arte. Quizás, sea difícil de comprender; pero, una mujer nos trae al mundo; mientras, con el paso del tiempo: otra, se convierte en nuestro mundo. Y es, en medio de esos dos puntos de la geometría existencial, dentro de los cuales una sola mujer es capaz de alterar toda nuestra existencia. Así, nace el arte… como una visión de cómo se siente la vida, o de cómo debería ser.

Ese mural, encierra más contenido humano, que la esquina, la pared o la pintura que lo delimita. Y ese, es nuestro punto de hoy: la “chispa”, que altera nuestro mundo. Véalo así, cuando amas a alguien: el mundo desaparece; sigue ahí, pero, distantemente perfecto e inalterable… como una piedra, que espera ser alterada por un solo sentimiento (¿Pasión, amor, alegría, nostalgia?)... elija su sentimiento y conviértalo en arte, esa es la esencia. La nobleza, no está en la “perfección”, ni en el “detalle”; simplemente, en la manifestación real de lo que sentimos y plasmamos en un momento dado. No importa la fama, la grandeza o el tiempo… solo el sentimiento puro (sin dudas, ni ataduras) manifestado en aquello que nos mueve (pasión). Por cierto, las flores sí importan (aunque ellas, digan lo contrario).