20 mar. 2018

Cuidado, cómo saluda.



Unas semanas atrás, estaba en una ferretería, comprando unos tornillos. Y, mientras buscaba, escuché detrás de mi un: “FRAAAAAAAAN”… sí, yo también pensé que se había caído algo; pero, no: era una compañera de la universidad. La cuestión es, que me dio un abrazo “rompe huesos” (causo ese efecto). Y mientras me estrangulaba (abrazo con arreguindada, y todo), pude ver una niña pequeñita que nos miraba de forma “sorprendida”. “Ella es mi niña… la chiquita”; y, luego de saludarla, le digo del parecido con su mamá… y, nada, nos despedimos.

Por cosas de la vida, días después nos encontramos, nuevamente; y, luego de saludarla, me dice: “debo contarte una cosa, para que te rías” y me hizo una historia que trataré de recrear: Ese domingo, mientras comían en familia, su esposo, con una sonrisa, le dice a la niña: “Mi amor saliste a pasear con mami: ¿Te gustó el paseo?”, a lo cual contestó la niña: “Mami vio un hombre”… “Y le dio un besito”… “Yo nunca había visto a mami taaaaan contenta… ni contigo” (jajjajajaj… yo me imagino la escena); me dice mi compañera que el rostro de su esposo cambió en un segundo; y la miró, con cara de preocupación. Ella no comprendía lo que la niña decía, hasta que recordó que me vio… y le dijo que se había encontrado conmigo. Nota: su esposo me conoce desde que eran pre-novios y sabe que en mis directrices: la mujer de otro y un animal con sarna: son casi lo mismo (no se tocan). Y se comenzó a reír, porque nos habíamos saludado un día antes, momento en que se me cruzó (como un loco) frente al vehículo en una avenida… porque iba tarde al trabajo.

Moraleja: cuidado a quién saluda (frente a sus hijos) evítenos (a los saludados) una problema innecesario… jajajaja.


1 comentario:

Yelissa dijo...

El ajetreo de la vida me había quitado estos momentitos para leerte, y hoy necesitaba un poco de información que me despejara la mente, me alegraste el día!!(O bueno, la noche).

Aquí ando haciendo un #Throwback con tus relatos!!