11 mar. 2018

¿Para qué entrenas?


En estos meses de “descanso” del gimnasio (salud de mi mamá) la única cosa que ha seguido creciendo sin pesas es: mi barriga. Mis hermanas se preocupan porque unos meses de insomnio y unos cuantos litros de café al día estén afectando mi salud… bueno: aún estoy vivo. Quizás, por esos 25 años fuñendo con pesas.

Hace unos días, como terminaron las lluvias, me puse a podar el frente y el patio (si quieres algo bien hecho, hazlo tu). Me tomó como una hora cortar la grama (podadora: ejercicio de piernas); 30 minutos de poda (machete: hombros, tríceps y bíceps… ambidiestro); y, unos 15 minutos de espalda (cargando lo podado). Lo interesante, es que al otro día, solo me dolía un poco el hombro izquierdo (bueno, soy zurdo; o, quizás fue lo del serrucho). En fin, no estaba tan cansado como debería.

Volviendo al insomnio, me di cuenta que mi agresividad ha aumentado bastante. Una semana antes de la “divinidad” (la rubia), dos tipos obstruyeron mi entrada con su carro; así que unos minutos después salí y les ofrecí a los cuatro pelea (a mano limpia) (4: los 2 del carro, el vecino y un mecánico). Y no piense que estoy orgulloso de eso: como están las cosas, pudieron darme un par de tiros. Pero, me pidieron excusas… y, todo quedó ahí.

En fin, no pierda su tiempo pensando en niveles altos de testosterona, descanso o que debo dejar el café (tenía años sin tomar café). Necesito pesas… 8 platos en pecho me calman, 20 en pierna, me hacen dormir bien; y, en esos 90 minutos: el tiempo se detiene. Necesito readaptarme (física y mentalmente) a mis últimas dos décadas. No puedes pedirle a un león que coma frutas o vegetales. Los primeros 15 días serán dolorosos como el demonio; pero, son la única forma de control que efectivamente funciona. Eso, o mi estrés se disparará aún más… a veces, solo debes soltar el animal. Por eso, es que entreno.     

P.d. mi rodilla izquierda: está tronando, igual que mi cuello y algunos dedos… debe ser la edad (hahaha).

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