febrero 23, 2016

Cuestiones de amor: Personas distintas ¿Historias distintas?

Me enteré que un viejo amigo se había separado de su esposa, con la cual tiene dos niños “pequeños” (menores de 10 años). La cuestión es que recuerdo que ellos se conocieron el me decía que eran el Sol y la Luna. Sin embargo, en una época en que la madre de ella estaba enferma él estuvo ahí, mientras la familia de ella estaba ausente. Se casaron, tuvieron problemas para embarazarse; pero, al final, 1+1=3. Bueno, a 4 (familia). Y me extrañó cuando me dijo de la situación, porque luego de unos 15 años de matrimonio e hijos, uno esperaría que las cosas fueran más “estables”.

Lo primero que le pregunté es: “Qué hiciste?”. Me dijo que nada… yo, siempre he sido claro: en esos asuntos, yo no me meto. Pero, me dijo que todo el problema había venido porque los familiares de ella están (se han ido) todos para Estados Unidos y ella se ha sentido sola. En este punto, me dijo que una “amiga” de ella le dijo que lo botara a él (a mi noble e inocente amigo) y se fuera a USA con los niños… “que ella le conseguiría otro hombre”.

¿Hasta qué punto hemos llegado? Se que cada parte tiene su razón en esta historia. Así, que solo quiero limitarme a la interrogante que titula este post. Debo recalcar que al ser educado bajo el catolicismo y de una familia “puritana”, no comparto el criterio de que “mas pá alante vive gente” en un caso de hijos/as de por medio. Se que la regla de papá nuevo, es lo común en toda sociedad moderna. De que la gente busca “vivir su vida” y olvidar el pasado como si se tratase de una “gripe”. Sin embargo, siempre hay algo por señalar…

Todos, sin excepción alguna, cambiamos con los años. Es la esencia de la vida. Cuando formamos pareja: cedemos y tomamos. Optamos por ir más allá de nosotros mismos y compartirnos con alguien más. De ahí que, ante la duda, la disconformidad o la monotonía, siempre he sostenido que la comunicación debe ser el primer paso; ya sea para corregir (cambiar) o para curar (terminar). Sin embargo, ese cambio, a diferencia del comienzo, se sitúa en un lugar especial al momento de tener hijos/as… sin importar la edad. Se lo dice alguien que ha compartido con sus dos padres y que tiene decenas de amigos/amigas criados por padres divorciados, separados o viudos/as como referente para hacer esta diferencia.

Padre y madre solo hay UNO, y es quien nos acompaña por toda la vida. Conozco padrastros y madrastras que son un ejemplo a seguir. Sin embargo, al preguntar sobre cómo cambia una persona con el paso del tiempo, se crea la interrogante de cómo eso afecta la relación de la pareja. Desde hace años expuse que la sincronía de dos son las que crean la unidad. De ahí que al cambiar una parte y la otra quedarse estática, puede crear una fricción en la pareja, la cual deberá ser tratada con mucha paciencia y comunicación. 

Al final, los hijos son lo más importante. Alguien debe ceder, algo debe cambiar… pero, cualquier cosa hecha con amor y paciencia, puede hacerse funcionar.

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